Poblaciones LGBTIQ+: urge contar todas las vidas

La Habana, mayo (SEMlac). La ausencia de estadísticas fiables acerca de las poblaciones con diferente orientación sexual o identidad de género es una brecha para el diseño de políticas con enfoque de derechos, coincidieron participantes del I Taller “Diálogos del activismo trans y queer cubano: uniendo voces”, realizado el viernes 15 de mayo en el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex).

El encuentro, parte de las actividades de la edición 19 de las Jornadas Cubanas contra la Homofobia y la Transfobia, tuvo como ruta la identificación de “temas estratégicos sobre cualquier aspecto en que necesitemos tener algún tipo de intervención, participación o posicionamiento, tanto a nivel político, de salud, o de la administración”, explicó la jurista Maiteé Navarro, coordinadora de las jornadas.

En ese contexto, la necesidad de datos trascendió como eje fundamental. “Tenemos que empezar por reconocer que nosotres no somos parte de ninguna estadística. ¿Queremos aparecer en ellas?, ¿cómo lo vamos a lograr?”, se preguntó la también jefa del departamento Asesor Jurídico y de Relaciones Internacionales del Cenesex.

En opinión de esta jurista, contar es importante también para ser parte de la historia, pero valoró que se trata de un asunto complicado, porque involucra la decisión individual de reconocerse o no públicamente, de acuerdo con una determinada orientación sexual o identidad de género.

Activistas LGBTIQ+, Jornadas Cubanas contra la Homofobia y la Transfobia
Maiteé Navarro, coordinadora de las jornadas, planteó que hay que reconocer que «no somos parte de ninguna estadística» y propuso buscar un camino para ese reconocimiento. Foto: SEMlac Cuba

El registro comunitario que mantiene la Red de Personas Trans en Cuba, por ejemplo, ofrece una aproximación —más de 6.000 personas—, pero ese número no sustituye la información oficial que debería considerarse para decisiones sobre el empleo o la educación, por solo poner un par de ejemplos.

La demanda no es nueva. La discusión sobre la necesidad de incluir la orientación sexual y la identidad de género en el Censo Nacional de Población y Viviendas cubano se abrió hace más de 10 años, durante la preparación de la edición desarrollada en 2012, última realizada en el país; pero nunca llegó a concretarse.

Actualmente, cuando se ultiman preparativos para una próxima investigación de ese tipo, es necesario indagar si se están incluyendo en los cuestionarios preguntas de esa naturaleza, a partir de la ventana que abrió el reconocimiento de los derechos de estas poblaciones en la Constitución de 2019, propuso Navarro.

La activista también abogó por que las propias personas trans y sexodiversas definan de qué manera quieren aparecer en las estadísticas. “No es solo si se pregunta, sino cómo se pregunta y qué se hace con esa información”.

Otro nudo del debate giró en torno al exceso de investigaciones sobre estas poblaciones centradas en la salud pública. Hubo consenso en que el VIH/sida, las infecciones de transmisión sexual, el suicidio y las violencias han saturado la mirada académica sobre las personas trans y sexodiversas.

“Siempre hablamos sobre los temas de salud, pero también es muy importante estudiar las problemáticas relacionadas con el ámbito laboral, el social o el de la familia”, apuntó Yoilan Balón Caballero, coordinadora de la Red Transcuba Nacional.

Yoilan Balón Caballero, Jornadas cubanas contra la Homofobia y la Transfobia
Yoilan Balón Caballero abogó por investigar más problemáticas fuera del ámbito de la salud. Foto: SEMlac Cuba

Un punto relevante es la posibilidad de incidir en la formación de nuevas generaciones de investigadores. Hubo consenso en la necesidad de establecer alianzas con facultades de sociología, psicología, comunicación o derecho, entre otras, para ofrecer paquetes de temas y cotutorías especializadas para tesis de pregrado.

El debate también abordó la representación mediática de las poblaciones LGBTIQ+ (lesbiana, gay, bisexual, trans, intersexual, queer). Hubo críticas frontales a la televisión cubana, por repetir estereotipos: mujeres trans víctimas, hombres gays dibujados desde el sufrimiento o la caricatura.

En opinión de la psicóloga Camila Durán Suárez, aunque ahora se visibiliza más a las poblaciones diversas en los medios, y sobre todo en la televisión, la mirada sigue siendo muy estereotipada “desde el estigma”.

La psicóloga Camila Durán Suárez , jornadas Cubanas contra la Homofobia y la Transfobia
La psicóloga Camila Durán Suárez sostuvo que, pese a una mayor visibilidad de poblaciones diversas en televisión y medios, persiste una representación estereotipada y estigmatizante. Foto: SEMlac Cuba

En el caso de las telenovelas, con todo el impacto que tienen en el imaginario social cubano, se sigue mostrando al hombre homosexual “correcto”, o las pocas mujeres lesbianas que aparecen siempre son las que quieren tener hijas o hijos, valoró Durán Suárez.

A juicio de Verde Gil Jiménez, coordinador del grupo Trans Masculinos de Cuba, «superar las adversidades también es parte de la vida, pero de repente desde los medios parece que todo lo que se nos pide mostrar es sufrimiento”.

“En la construcción cultural, en el mundo de la novela, se toca constantemente el tema de la discriminación porque es verosímil, porque la realidad es dura. Pero también tiene que haber un momento para contar historias más positivas”, valoró.

Activosmo LGBTIQ+, Jornadas Cubanas contra la Homofobia y la Transfobia
A juicio de Verde Gil Jiménez, los medios de comunicación necesitan mostrar la diversidad de experiencias de vida que existen entre las poblaciones LGBTIQ+. Foto: SEMlac Cuba

En línea con Durán, Gil Jiménez también insistió en la necesidad de mostrar experiencias diversas de vida.

“La institución encargada de controlar esos mensajes tiene que procurar que exista un porcentaje de representación de diferentes experiencias. Las personas menos representadas son las más estigmatizadas. Por ejemplo, es superimportante visibilizar a la mujer trans, porque es la más estigmatizada de todas; le falta aparecer, no aparece ni siquiera como alguien que resiste. Hace falta que en algún momento se le dé espacio”, reconoció.

“Y cuando es representada, entonces la muestran acosada por la policía, violada por el marido. No hay ejemplos positivos”, coincidió Balón Caballero.

En general, el taller funcionó como un espacio para el trazado de posibles estrategias de incidencia, desde el protagonismo de las propias personas trans y sexodiversas. “Se trata de acordar una agenda del activismo queer cubano que pueda servirnos de plataforma para, desde ahí, seguir trabajando”, precisó Navarro.

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