Red de emprendedoras impulsa empoderamiento femenino

La Habana, abril (SEMlac).- En un contexto donde los emprendimientos de mujeres enfrentan desafíos únicos, la Red Cubana de Mujeres Emprendedoras apuesta por ampliar espacios de intercambio y apoyo mutuo, que les permitan crear alianzas y promover buenas prácticas desde un enfoque de justicia género, sin discriminación.

Así lo reafirmaron las integrantes de la red que asistieron el pasado 18 de abril a un encuentro en el Centro Loyola Reina, de filiación religiosa, que realiza trabajo socio educativo en el municipio de Centro Habana, en la capital cubana.

La Red cuenta con más de 130 integrantes, proyecta un alcance nacional y surgió en 2022, a partir del encuentro “Ellas emprenden”, convocado por el Proyecto de Desarrollo Local Enlaces, el Gobierno de La Habana, la Cámara de Comercio de la República de Cuba, la Federación de Mujeres Cubanas, la Editorial de la Mujer, Mujeres Imparables de España y la Agencia para el Desarrollo y la Cooperación (Cosude), entre otros actores comprometidos con el avance de las mujeres en el ámbito empresarial.

Según explicó a SEMlac su coordinadora, Katia Pérez Díaz, esta agrupación sin ánimos de lucro se ha propuesto una misión clara: promover el empoderamiento femenino y eliminar las barreras que obstaculizan el desarrollo económico integral de las mujeres emprendedoras.

Katia Pérez Díaz, Red cubana de mujeres emrendedoras
Para su coordinadora Katia Pérez Díaz, es necesario visibilizar los emprendimientos femeninos en el país, lo que están haciendo las mujeres en Cuba. Foto: Toada del perfil en Facebook de Katia Pérez Díaz

En la red tienen cabida todas las mujeres interesadas en el emprendimiento, tanto del sector estatal como privado, y acogidas a las diferentes formas de gestión de negocios posibles hoy en el país. Actualmente, la mayoría pertenece al sector privado, son dueñas de negocios o asumen roles de dirección, aunque ya cuentan con integrantes del sector estatal y la academia, agrega.

Ser emprendedora no quiere decir solo tener un negocio, es más una actitud ante la vida, una forma de entender y enfrentar las situaciones cotidianas y buscar todo el tiempo alternativas de crecimiento, soluciones. Bajo esa concepción amplia es que concebimos el funcionamiento de la red, agrega.

De acuerdo con su coordinadora, los proyectos y programas de la red están alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el Programa Nacional de Adelanto de las Mujeres y abarcan diversas áreas: desde el apoyo a productoras en zonas rurales, industrias culturales y cosmética natural, hasta iniciativas con enfoque ambiental o tecnológico. Además, trabajan en la creación de una plataforma que promueva y ponga en primer plano el quehacer de las mujeres en la nación caribeña.

“Necesitamos visibilizar los emprendimientos femeninos en el país, lo que estamos haciendo las mujeres en Cuba”, dijo Pérez Díaz.

Para ella es fundamental que las emprendedoras se reconozcan, se apoyen entre ellas y compartan recursos, que van desde contribuir a la formación de capacidades, la asesoría y poner a disposición de otras sus redes personales y profesionales, hasta impulsar el surgimiento de nuevos proyectos y, sobre todo, generar empleo y oportunidades para otras mujeres.

A criterio de Aizel Llanes Fernández, directora del Instituto Nacional de Investigaciones Económicas, las mujeres deben “entender la forma de hacer negocios alejadas de referentes masculinos, que generalmente son los que predominan en el mundo empresarial” y se orientan, fundamentalmente, a la generación de ganancias.

La también coordinadora de la Plataforma Articulada de Desarrollo Integral territorial (Padit) destacó la importancia de fomentar las redes de colaboración, tanto nacionales como internacionales.

Red Cubana de Mujeres Emprendedoras
Las participantes en el encuentro trabajaron en propuestas sobre su diseño y organización, mediante dinámicas grupales. Foto: Tomadas del perfil en Facebook de Katia Pérez Díaz

Durante una dinámica grupal para debatir sobre la estructura de funcionamiento que desean e ideas de trabajo en áreas como formación, creación de capacidades, desarrollo local y trabajo interno de la red, las asistentes mencionaron la importancia de tener en cuenta principios como la economía feminista y la atención a vulnerabilidades, esta última no desde una mirada asistencialista, sino desde un apoyo real en la creación de capacidades y oportunidades.

Sobre la importancia de trabajar tomando en cuenta principios de la economía feminista habló Zulema Hidalgo Gómez, coordinadora de proyectos sociales del Centro Oscar Arnulfo Romero (OAR). Foto: Tomadas del perfil en Facebook de Katia Pérez Díaz

En opinión de Zulema Hidalgo Gómez, coordinadora de proyectos sociales del Centro Oscar Arnulfo Romero (OAR), no puede olvidarse que esa emprendedora que gestiona su negocio, o la trabajadora, es la misma que al llegar a su casa debe hacerse cargo de las necesidades de toda la familia y tiene a su cargo el cuidado de niños y ancianos, porque no escapa de los mandatos patriarcales en su ámbito privado.

“Ese es un enfoque que no debe faltar en todas las acciones que se organicen desde la red”, afirmó.

Acercar las oportunidades de crecimiento personal a las comunidades en desventaja es fundamental para Sara Ida Hernández Valdés, impulsora del proyecto “Yo puedo emprender”.

Sara Hernández Valdés, emprendedoras
ara Ida Hernández Valdés, impulsora del proyecto “Yo puedo emprender”, abogó por proporcionar “referentes y recursos para comenzar” a esas mujeres que viven en comunidades en desventaja. Foto: SEMlac Cuba

“Las personas que crecen en estas comunidades difícilmente salen de ahí”, dice y por eso considera muy importante proporcionarles a esas mujeres “referentes y recursos para comenzar”. Hacerlo debería ser responsabilidad de las que ya han emprendido, pues es “un ejemplo exacto de lo que llamamos sororidad”.

Yanelys Martínez Parra, fundadora del negocio de marketing digital ymp.digital, opina que la Red Cubana de Mujeres Emprendedoras debe alejarse del enfoque asistencialista, para apostar por la “creación de capacidades” en las personas, que les permita luego “continuar avanzando por ellas mismas”.

La Red enfrenta actualmente desafíos como lograr reconocimiento legal, fundamental para su funcionamiento y consolidación. Además, explica Pérez Díaz, debe trabajar más en la comunicación estratégica, la autosostenibilidad financiera, la obtención de financiamiento y apoyo institucional y la organización de las participantes en torno a objetivos comunes, aseveró.

1 comentario

  1. Soy docente de la Universidad de Oriente, en Santiago de Cuba y su vez dirijo un proyecto de emprendimiento desde el 2019. Realmente ha sido una experiencia maravillosa. Mi proyecto lo denominé Confecciones y calzados «OMI SAIDE». Estoy interesada en formar parte de la red.

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