La Habana, noviembre, (SEMlac). –Conciliar la vida económica y los cuidados continúa como uno de los mayores desafíos para las mujeres en Cuba. Lo mismo dirigiendo equipos, creando arte, gestionando negocios o proyectos comunitarios, apostando por la cultura o defendiendo la autonomía financiera, al emprender siguen pesando para ellas la maternidad, la segunda jornada doméstica y los patrones patriarcales.
Con esa afirmación coincidieron emprendedoras, especialistas, funcionarias y lideresas culturales durante un encuentro de la Red Cubana de Mujeres Emprendedoras, realizado el 19 de noviembre en el proyecto Reyes Manso SRL, en La Habana, con motivo del Día Mundial de la Mujer Emprendedora.
La jornada sumó una expoferia de cerca de veinte emprendimientos liderados por mujeres, presentaciones de iniciativas, espacios de networking y un panel de debate sobre los retos del emprendimiento femenino en el país donde prevaleció una certeza: ellas emprenden, pero todavía lo hacen en condiciones de desigualdad y con sobrecargas afectivas, económicas y laborales.
El emprendimiento como proyecto de vida
Katia Pérez Díaz, coordinadora de la Red Cubana de Mujeres Emprendedoras —nacida en 2022 y que agrupa ya a más de 200 mujeres de todo el país—, subrayó que el espacio fue una oportunidad para conectar y crear sinergias reales.

“Necesitamos intercambiar, generar colaboraciones, nutrirnos unas a otras. Muchas veces lo que impulsa un proyecto es saber que no estamos solas y que podemos presentarnos, mostrarnos y conectar”, dijo.
Desde ese intercambio surgieron testimonios tan diversos como ilustrativos de los retos que cualquier mujer encuentra cuando inicia un proyecto.
Amy Acosta, quien impulsa Dhara, un programa de bienestar empresarial, llamó la atención sobre el agotamiento físico y mental que acompañan frecuentemente a quienes gestionan negocios.
“Entre emprendedores y líderes, el 80 por ciento presenta síntomas del llamado burnout o síndrome del trabajador quemado, caracterizado por el cansancio crónico causado por estrés laboral excesivo y prolongado. Sostenemos la fatiga laboral en silencio, como si fuera parte natural del éxito”, detalló.

Dhara propone pausas laborales activas, respiración consciente y herramientas de gestión emocional para contrarrestar estos síntomas que, apuntó, afectan frecuentemente a las mujeres.
Para Mariolis Escobar Fito, su emprendimiento gastronómico Cielos Abiertos fue una respuesta ante la falta de alternativas para madres de hijos con discapacidad intelectual.
“Me negué a quedarme recluida en casa. Ahora brindo oportunidades a madres y sus hijos para que trabajen conmigo, porque tienen un enorme potencial. Son trabajadores espectaculares y nobles; solo necesitan que alguien confíe en su potencial”, comentó y convocó a que cada vez haya más oportunidades laborales para las personas en situación de discapacidad.

Desde Okikilo, Maritza Arango apuesta por el rescate de los dulces tradicionales cubanos como parte de la memoria colectiva. “El arroz con leche, la natilla o la malarrabia —ese puré dulce de plátano maduro que preparaban las abuelas— cuentan historias que muchos niños hoy ni siquiera conocen”, dijo, subrayando que la gastronomía también es identidad.
Su emprendimiento de repostería lo simultánea con el proyecto sociocomunitario La Muñeca Negra, donde ejerce como coordinadora y trabaja, además, con manualidades, bisutería y joyería vinculadas a las raíces africanas. Para ella, tanto el trabajo artesanal como la cocina ancestral son caminos de autonomía económica y preservación cultural.
El panel también permitió reconocer otros caminos del emprendimiento femenino cubano. Alay Fuentes, historiador del arte y fundador, junto a Day Casas, del proyecto sociocultural Women’s Society (Mujer Sociedad), explicó que muchas artistas han tenido que camuflar su autoría por prejuicios.
“La problemática de la mujer no es solo cubana: es universal. Durante siglos, artistas debieron disfrazarse para acceder a espacios que les eran negados. Nuestro proyecto busca visibilizarlas y construir comunidad artística sin jerarquías excluyentes”, apuntó.
Dijo que hoy Women’s Society reúne a creadoras de todas las provincias del país y se ha convertido en una plataforma donde conviven artistas consagradas y mujeres que recién inician, demostrando que el talento se multiplica cuando se abren espacios de legitimidad y colaboración.
Hera de Cuba, cantante e impulsora del proyecto Música es Mujer, comentó que su iniciativa apuesta por acompañar, visibilizar y articular a creadoras y profesionales de la industria para que puedan sostener sus carreras: “Las mujeres estamos presentes en todos los roles de la música, pero seguimos sin el mismo reconocimiento ni oportunidades. No debería ser un lujo mantenerse en la escena; debería ser un derecho”, consideró,
Noslen Vázquez Rojas, fundadora del proyecto Alma, dirigido al crecimiento personal de adolescentes y sus familias, explicó que muchos de los desafíos que atraviesan las madres durante la adolescencia de sus hijos —culpas, sobrecargas, falta de tiempo y agotamiento— se reproducen de forma directa en las mujeres que intentan emprender.
Esa conexión la llevó a crear el grupo Mujeres por Valor, donde se abordan herramientas de autocuidado, gestión emocional y toma de decisiones. “La parte emocional sigue siendo un obstáculo para muchas mujeres a la hora de sostener un negocio. Si no se acompaña, el proyecto se frena”, señaló. Su apuesta, dijo, es que contar con espacios seguros y regulares de apoyo psicológico se convierta en un recurso real para emprendedoras.
Zailin Pérez Zaldívar, fundadora del espacio Emprender siendo mamá, del proyecto Los Colores de Isa, comentó que combinar la maternidad con sacar adelante una iniciativa implica enfrentar patrones sexistas y expectativas sociales, “pero también aprender a apoyarnos entre nosotras, crear redes de solidaridad y transformar la maternidad en un motor para esos proyectos”.

Sara Ida Hernández, impulsora de Yo Puedo Emprender y líder de la mentoría de emprendimientos de DoyDas, subrayó que la autonomía económica es también una herramienta para enfrentar la violencia: “Emprender no es solo abrir un negocio, es sostener la economía familiar sin depender de nadie. Una mujer que logra sostenerse vence miedos y rompe dependencias”, aseguró.
Múltiples desafíos
A partir de las historias de vida y análisis de especialistas que SEMlac –Servicio de Noticias de la Mujer de Latinoamérica y el Caribe– ha recogido en los últimos años, Sara Más, su corresponsal en La Habana, señaló que las mujeres emprendedoras cubanas enfrentan obstáculos persistentes: encarecimiento de insumos, falta de mercados mayoristas, elevada carga de trabajo doméstico y predominio de actividades tradicionalmente masculinas.

Los testimonios que han documentado muestran cómo las emprendedoras asumen múltiples tareas, sostienen negocios familiares y buscan autonomía económica, pese a impuestos elevados, altos costos de inversión y escasa propiedad sobre los recursos de sus emprendimientos, explicó Más, al tiempo que resaltó la importancia de redes colectivas y espacios de apoyo que visibilicen y fortalezcan el papel de las mujeres en la economía.
Para Ania Lucía Lemus Prieto, directora de la Oficina de Desarrollo Local del municipio de Guanabacoa, al este de La Habana, apoyar a las mujeres no es un gesto, sino una urgencia.

“Si las mujeres no emprenden, la economía se estanca. Muchas no lo hacen porque cuidan, porque no se sienten capaces, porque nadie las acompaña. Nuestro deber es abrir puertas y demostrarles que pueden ser titulares de un negocio, de una finca, de una pyme”.
Desde la Oficina del Historiador de la Ciudad, Olivia Romero Pacios, representante de la Oficina de Gestión Cultural, destacó la importancia de las alianzas y la visibilidad: “Las mujeres creadoras necesitan proyectos que acompañen, articulen y reconozcan sus necesidades. La colaboración es la herramienta más poderosa”, dijo.


Este fue un espacio donde,se puso de manifiesto muchos valores solidaridad, sororidad, amistad,se conocen a mujeres y emprendimientos, que no sabes q existen y eso muestra el crecimiento y desarrollo que va ganando la Mujer en estos tiempos,el querer hacer, por y para tu contexto,pero lo más lindo es como se articula,como se brindan los espacios y los conocimientos.