Las violencias machistas no se pueden reducir a una efeméride

La Habana, noviembre (SEMlac Cuba) Las violencias machistas no pueden abordarse de forma aislada ni limitarse a fechas conmemorativas. Su tratamiento periodístico exige continuidad, profundidad, perspectiva de género y responsabilidad profesional.

Transformar esas coberturas implica reconocer las causas estructurales de la violencia de género y que el periodismo puede visibilizarlas, desmontar mitos, prevenir y ofrecer información útil sobre rutas de atención y apoyo, apuntó Dixie Edith Trinquete Díaz, del equipo de SEMlac, durante el taller «¿Cómo contamos la violencia? Claves para una cobertura sin violencias machistas», organizado por SEMlac el 29 de octubre en La Habana.

En alianza con la Facultad de Comunicación (FCOM), de la Universidad de La Habana, el encuentro cerró el proyecto de investigación Violencias de género: relatos desde los medios, desarrollado por SEMlac Cuba con la colaboración de la World Association for Christian Communication (WACC) y fondos de Brot für die Welt.

Trinquete Díaz explicó que el estudio realizado empleó la metodología del Monitoreo Global de Medios (GMMP, por sus siglas en ingles) y está anexado como estudio de caso en el informe general de esa investigación correspondiente a 2025.

Para Ariel Terrero, decano de la FCOM, el taller permite construir conocimiento sobre un tema que exige preguntarnos no solo qué violencias contamos, sino qué voces quedan fuera, cómo contextualizamos los hechos y qué responsabilidad tenemos al informar.

Ariel Terrero, decano de la Facultad de Comunicación, consideró necesario preguntarnos no solo qué violencias contamos, sino qué voces quedan fuera, cómo contextualizamos los hechos y qué responsabilidad tenemos al informar.
Ariel Terrero, decano de la Facultad de Comunicación, consideró necesario preguntarnos no solo qué violencias contamos, sino qué voces quedan fuera, cómo contextualizamos los hechos y qué responsabilidad tenemos al informar. Foto: SEMlac Cuba

El encuentro reunió a periodistas, estudiantes de Periodismo, Comunicación Social y Ciencias de la Información, y activistas, para compartir resultados y reflexionar sobre los desafíos de una cobertura mediática ética y transformadora.

Medios bajo la lupa

El estudio analizó cerca de 2 000 publicaciones de las versiones digitales de los medios Cubadebate, Juventud Rebelde, el periódico Girón, de la provincia de Matanzas, a poco más de 100 kilómetros de la Habana, y el periódico 26, de la oriental provincia de Las Tunas, a unos 650 kilómetros de la capital.

Entre los resultados, el análisis destaca que menos del uno por ciento de los textos aborda la violencia de género: 1.979 trabajos entre noviembre de 2024 y marzo de 2025, de los cuales solo el 0,86 por ciento trató esa problemática.

La presencia, además, se concentra en fechas de campañas y conmemoraciones, como los 16 Días de activismo contra la violencia de género en noviembre y diciembre, sostuvo Trinquete Díaz.

«Los géneros periodísticos confirman la escasa profundidad de esa cobertura: más de la mitad fueron notas informativas, con apenas dos artículos, tres comentarios y una crónica”, agregó.

El encuentro reunió a periodistas, estudiantes de Periodismo, Comunicación Social y Ciencias de la Información, y a activistas.
El encuentro reunió a periodistas, estudiantes de Periodismo, Comunicación Social y Ciencias de la Información, y a activistas. Foto: SEMlac Cuba

Las mujeres firmaron más del 70 por ciento de los trabajos. Faltan narrativas centradas en sobrevivientes e información sobre rutas de atención, enfatizó.

El estudio incluyó una encuesta virtual a 41 profesionales de la prensa. Casi el 83 por ciento confirmó que eran justamente las fechas destacadas el primer criterio para incluir el tema en las agendas y el 41,5 por ciento, identifico el interés personal de periodistas.

A juicio de Trinquete Díaz, la especialización profesional garantiza que el tema exista y luego sea bueno, porque «eso no sale por mandato editorial», sino por una persona que hace activismo en el medio.

Stephany Lorente Sánchez, periodista y profesora de la FCOM, aportó un resultado de su tesis de licenciatura, que analizó el tratamiento de la violencia de género en tres medios digitales.

“El 80 por ciento de las autoras de los trabajos, a quienes se encuestó, ya no estaban en esos medios en el momento del estudio, y en cuatro años se veía un declive en su abordaje, justamente por haber perdido profesionales con formación específica”, detalló Sanchez.

Las propias periodistas reconocían que era su interés personal lo que mantenía el tema en las páginas y coincidían en la necesidad de institucionalizar protocolos en los medios, concluyó.

Mirar desde los territorios

En el espacio también se presentó el primer informe analítico del Observatorio de Medios sobre la representación de la violencia de género, del proyecto «No Más: prevención y respuesta a la violencia contra las mujeres en Cuba», coordinado por la Federación de Mujeres Cubanas y su Editorial de la Mujer, junto a COSPE, con financiamiento de la Unión Europea en Cuba y en alianza con otras organizaciones e instituciones.

El estudio cubrió los 16 Días de activismo contra la violencia de género de 2025, el período en que más se habla del tema, en medios de municipios del oriente del país: Las Tunas, Bayamo, Guantánamo y El Salvador; y del occidente: Plaza de la Revolución y Marianao, explicó Mayra Fátima Amador Canibas, comunicadora de la Editorial de la Mujer.

En el espacio se presentó, además, el primer informe analítico del Observatorio de Medios sobre la representación de la violencia de género, del proyecto «No Más: prevención y respuesta a la violencia contra las mujeres en Cuba».
En el espacio se presentó, además, el primer informe analítico del Observatorio de Medios sobre la representación de la violencia de género, del proyecto «No Más: prevención y respuesta a la violencia contra las mujeres en Cuba». Foto: SEMlac Cuba

Señaló que los 59 trabajos sobre violencia de género provienen de una muestra de radio, televisión, ediciones impresas y publicaciones digitales. La mayoría fueron informativos y solo el 45 por ciento ofreció rutas para enfrentar el problema, lo que significa que más de la mitad no dio a las mujeres información para buscar ayuda.

El 46 por ciento mostró la respuesta institucional y apenas el 28 por ciento se produjo en equipo. Entre los aspectos positivos, ningún medio reprodujo estereotipos de género ni responsabilizó a las víctimas, y hay mayor incorporación de la FMC en la producción de contenidos y en el acompañamiento a mujeres víctimas.

Pero el problema, aunque incorporado a las agendas, no es prioridad de ninguno de los medios estudiados, y todavía hay poca representación de las mujeres y niñas que viven violencia, precisó Amador Canibas.

Gabriela Milena Padrón Morejón, subdirectora de la revista Mujeres, valoró cómo coinciden los diagnósticos de las dos investigaciones presentadas. “Se mantienen las mismas dificultades”, apuntó.

En opinión de la psicóloga Yohanka Valdés Jiménez, coordinadora del proyecto «No Más», por caminos metodológicos distintos se llegó a resultados similares.

En el caso de la investigación de “No Más”, las buenas prácticas identificadas provenían de periodistas que en 2024 habían pasado un curso sobre Género y Comunicación en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí, lo que refuerza el valor de la especialización defendida por Trinquete Díaz.

Un segundo muestreo se repetirá del 25 de noviembre al 10 de diciembre de este año, agregó Valdés Jiménez.

Construir una cobertura más inclusiva

La periodista Lisandra Fariñas, integrante del equipo de la investigación «Violencias de género: relatos desde los medios», conectó esos hallazgos con el Monitoreo Global de Medios, un esfuerzo voluntario en el que Cuba participa desde 2005.

La periodista Lisandra Fariñas, integrante del equipo de la investigación «Violencias de género: relatos desde los medios», conectó esos hallazgos con los obtenidos en el Monitoreo Global de Medios en su edición de 2025.
La periodista Lisandra Fariñas, integrante del equipo de la investigación «Violencias de género: relatos desde los medios», conectó esos hallazgos con los obtenidos en el Monitoreo Global de Medios en su edición de 2025. Foto: SEMlac Cuba

El monitoreo nacional, realizado el 6 de mayo de 2025, abarcó 116 noticias en 11 medios de prensa escrita, radio, televisión e internet, y no encontró un solo trabajo que abordara la violencia de género, ni siquiera de forma tangencial. «Quizás no era una coincidencia», dijo Fariñas, al compararlo con el 0,86 por ciento de la investigación de seis meses realizada por SEMlac.

El informe muestra además una subrepresentación persistente de las mujeres en la agenda informativa.

La necesidad de estadísticas fue otro de los nudos del debate. Carla Carreño Balladares, estudiante de cuarto año de Periodismo, preguntó cómo deconstruir la violencia sin cifras y cómo lograr que los observatorios sean nacionales y estén actualizados, para no depender de fuentes alternativas.

Trinquete explicó que existen datos, como los que publica el Observatorio sobre Igualdad de Género, que incluyen casos juzgados por femicidio y violencia sexual hasta el cierre de 2025. Señaló, sin embargo, que no son todas las estadísticas necesarias, porque la violencia de género es uno de los fenómenos más subdeclarados del mundo. «Tenemos que acercarnos al hecho periodístico asumiendo que no sabemos dónde está» el dato, para poder buscar todos los que sean posibles, dijo.

El periódico 26 mostró lo que puede cambiar cuando el tema se asume como política del medio.

Conectada al taller por video conferencia, su subdirectora editorial, Susel de la Peña, explicó que, tras años de capacitación y de participar en los proyectos sociales de la provincia sobre violencia de género, el colectivo entendió que el asunto debe estar en la agenda de forma constante y no asociado a fechas, aunque la estrategia web aconseje lo contrario para ganar visibilidad en Google.

Directivos del periódico 26, en la provincia de Las Tunas, compartieron vía online cuánto se puede hacer cuando el tema se asume como política del medio de prensa.
Directivos del periódico 26, en la provincia de Las Tunas, compartieron vía online cuánto se puede hacer cuando el tema se asume como política del medio de prensa. Foto: SEMlac Cuba

“No promovemos que una o dos personas lo traten, sino que todo el equipo se capacite, incluidos fotógrafos y editores”, dijo.

En octubre realizaron un taller interno sobre cómo no revictimizar ni reproducir estereotipos, y esa conversación ha llegado incluso a emprendedores y empresarios con quienes trabajan temas de comunicación.

Aun con años de trabajo hay que «volver, refrescar», porque el colectivo evoluciona y recibe a jóvenes recién graduados, apuntó el director del periódico, Itsván Ojeda, un periodista capacitado en perspectiva de género.

Las personas participantes recibieron, además, las versiones impresas del resumen ejecutivo de la investigación de SEMlac y de una guía para un periodismo ético y transformador, con orientaciones para comunicar las violencias de género sin reproducir prejuicios, justificar a los agresores ni revictimizar a las mujeres.

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