Las violencias cotidianas suelen ser normalizadas, invisibilizadas o minimizadas.

Las violencias cotidianas son prácticas abusivas que, por su frecuencia y aparente «levedad», suelen ser normalizadas, invisibilizadas o minimizadas, tanto por quienes las ejercen como por quienes las sufren y quienes las observan. SEMlac invitó a ofrecer sus opiniones sobre esta problemática, desde la perspectiva de sus diferentes perfiles y experiencias, a la socióloga Niuva Ávila Vargas, la jurista Sara Ida Hernández Valdés y la también socióloga y activista feminista Anaclara León Pérez.Leer más

Al nombrar las violencias de género se elimina la invisibilidad y el aislamiento y se la posiciona como un problema social

Es fundamental alzar la voz y nombrar las violencias de género (VBG) en los espacios públicos y mediáticos. Esta acción rompe con un largo historial donde estas problemáticas se consideraban asuntos privados, normales e inevitables. Se ayuda a comprender que no se trata de un hecho aislado, sino consecuencia de una desigualdad estructural e histórica y de relaciones de poder asimétricas entre hombres y mujeres.Leer más

Podcast alcemos la voz contra las violencias machistas

Llegamos al episodio final de ¡Alcemos la voz!, la serie de podcast de SEMlac Cuba desde la que, cada día 25, hemos nombrado, analizado y denunciado las violencias machistas. Acompáñanos en estos minutos de audio para recorrer juntos la historia de este podcast. Si no lo conocías, quizás este sea el mejor momento para empezar a escucharlo.Leer más

La socióloga Clotilde Proveyer Cervantes.

Nombrar las violencias de género es, ante todo, un acto político que rompe con su naturalización, asegura la socióloga Clotilde Proveyer Cervantes, quien ha pasado la mayor parte de su vida profesional investigando esta sensible problemática y participando del activismo feminista en Cuba.Leer más

Ciberviolencia y jóvenes: ¿dónde mirar?

A diferencia de la violencia offline, la ciberviolencia se caracteriza por su permanencia (lo publicado no se borra), su alcance masivo y la posibilidad del anonimato del agresor. Las personas jóvenes a menudo normalizan estas prácticas, no las identifican como violencia y suelen desconfiar de los canales tradicionales de denuncia (familia, escuela, policía). Leer más