Caribe: Mujeres siguen relegadas en las noticias

La Habana, agosto, (SEMlac). – Un sistema patriarcal y androcéntrico atraviesa las sociedades antillanas y sostiene la persistente subrepresentación de las mujeres en las noticias.

Rutinas editoriales que recurren una y otra vez a las mismas fuentes conocidas, la sobrecarga de cuidados que limita la disponibilidad pública de las mujeres para figurar como expertas, las resistencias al liderazgo femenino dentro de las propias redacciones, los ataques digitales coordinados que buscan silenciarlas y una violencia de género casi ausente de la agenda informativa son algunos de los engranajes de ese sistema.

Así lo confirma el Monitoreo Global de Medios (GMMP) 2025: mientras a nivel mundial las mujeres representan 26 por ciento de las personas que aparecen, son escuchadas o mencionadas en las noticias de medios tradicionales y 29 por ciento en sitios de noticias digitales, en cuatro países antillanos —Cuba, Haití, Puerto Rico y República Dominicana— esos promedios descienden a 23 y 26 por ciento, respectivamente.

Los resultados fueron presentados por el coordinador regional del proyecto para el Caribe, Maximiliano Dueñas, en el Foro en Torno a las Mujeres en las Noticias Antillanas, realizado el 8 de agosto en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), en República Dominicana.

Dueñas explicó que esa brecha no constituye un caso aislado. A nivel mundial, el progreso hacia la paridad permanece estancado desde hace más de una década y ningún tipo de medio alcanza 50 por ciento de presencia femenina.

Maximiliano Dueñas, coordinador regional del GMMP para el Caribe, explicó que el progreso hacia la paridad está estancado desde hace más de una década y que ningún tipo de medio alcanza el 50 por ciento de presencia femenina.
Maximiliano Dueñas, coordinador regional del GMMP para el Caribe, explicó que el progreso hacia la paridad está estancado desde hace más de una década y que ningún tipo de medio alcanza el 50 por ciento de presencia femenina. Foto: Espacinsular

Alertó, además, que el sexo de quien informa no basta por sí solo para transformar los estereotipos estructurales de las redacciones.

Lo que marca la diferencia es que periodistas, editoras y editores —sean hombres o mujeres— asuman una perspectiva de género, es decir, la capacidad de identificar y cuestionar esos estereotipos en el trabajo cotidiano, en lugar de reproducirlos, sostuvo.

Las cifras confirman estancamiento

Según los datos presentados por la coordinadora nacional en Cuba del GMMP, Lisandra Fariñas, las mujeres son 19 por ciento de las personas-sujeto en medios tradicionales y 17 por ciento en internet, por debajo de los promedios mundial y caribeño, pese a que son mayoría entre las periodistas de la prensa escrita e internet.

Ninguno de los 11 medios cubanos monitoreados cubrió un caso de violencia basada en género el día del estudio –realizado el 6 de mayo de 2025–, ni incluyó voces de personas en situación de discapacidad.

Los datos del resto de los países antillanos muestran matices de una misma tendencia. En República Dominicana, las mujeres representan apenas 19 por ciento de las personas-sujeto de noticia en prensa y televisión, y 24 por ciento en sitios de noticias digitales. Las cifras muestran, además, una caída sostenida frente a los monitoreos de 2015 y 2020, que la coordinadora nacional del GMMP, Solange De La Cruz Matos, vinculó con la disminución de mujeres en las propias redacciones.

En tanto, Haití registró la subrepresentación más severa: 14 por ciento de mujeres como sujeto de noticias en medios tradicionales y 20 por ciento en internet, de acuerdo con la coordinadora nacional Jéruscha Vasti Michel. El monitoreo en esta nación evidenció una agenda de política y gobernanza cubierta en 90 por ciento por hombres, en un contexto marcado por la violencia de pandillas y las amenazas contra periodistas.

Jéruscha Vasti Michel, coordinadora nacional del GMMP en Haití, expuso que la agenda de política y gobernanza en su país está cubierta 90 por ciento por hombres, en un contexto marcado por la violencia de pandillas y las amenazas contra periodistas.
Jéruscha Vasti Michel, coordinadora nacional del GMMP en Haití, expuso que la agenda de política y gobernanza en su país está cubierta 90 por ciento por hombres, en un contexto marcado por la violencia de pandillas y las amenazas contra periodistas. Foto: Espacinsular

Puerto Rico, cuyo monitoreo estuvo coordinado por Lourdes Lugo Ortiz, fue el país que más se acercó a la paridad, con 38 por ciento de mujeres como sujeto de noticia en medios tradicionales y 44 por ciento en plataformas digitales, aunque persisten brechas.

Sin embargo, las personas transgénero o no binarias son casi inexistentes en las noticias y, entre las personas negras identificadas, apenas 37 por ciento son mujeres, de acuerdo con el informe del país boricua.

En un mensaje enviado al foro, la directora global del GMMP, Sara Macharia, situó estas cifras en una tendencia evidenciada a lo largo de las tres décadas y siete jornadas de monitoreo: la calidad de la cobertura noticiosa con enfoque de género sigue siendo deficiente en el mundo entero. Solo entre tres y cuatro por ciento de las noticias cuestiona claramente los estereotipos de género.

Macharia compartió varios aprendizajes centrales: que los desafíos son sistémicos, profundamente arraigados y resistentes al cambio en todo el planeta, y que la marginación de las mujeres en las noticias contribuye activamente a la actual crisis de los derechos de las mujeres en el mundo.

“Defender los derechos a la comunicación es defender la posibilidad de defender todo lo demás”, afirmó la directora global del GMMP, quien advirtió además que el panorama informativo actual es predominantemente digital, con viejos y nuevos desafíos amplificados por tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial.

Aparecer no es siempre tener voz

El diagnóstico de fondo, compartido por periodistas y comunicadoras de los cuatro países presentes en el foro, es que los medios y las redes digitales no son espejos neutros de la realidad, sino actores que deciden qué historias se cuentan y cuáles se silencian.

“Si las noticias deben reflejar la realidad, ¿cómo es posible que alimenten la ilusión de que las mujeres son solo el 26 por ciento de la población mundial?”, fue una de las preguntas planteadas en el debate.

Durante el intercambio, trascendió que ser fuente de una noticia no equivale necesariamente a tener voz autorizada en ella: una mujer puede figurar como víctima, testigo o persona afectada, mientras que ser convocada como economista, científica o analista para explicar un problema de interés público continúa siendo la excepción. A ello se añade que el rol de ellas visibilizado con más frecuencia por los medios es el de madre o cuidadora, en detrimento de otras funciones sociales y profesionales.

En ninguno de los cuatro países se desafían de forma sistemática los estereotipos de género en la cobertura mediática, según los resultados de los informes presentados. Peor aún, la violencia basada en género es un punto ciego común, con distintos grados de invisibilización.

Esta exclusión se profundiza, además, cuando se cruza con otras formas de discriminación por color de piel, clase social, territorio, discapacidad, edad, condición migratoria u orientación sexual e identidad de género, como ocurre con las mujeres de barrios populares, las mujeres negras o las trabajadoras informales.

Que ellas también cuenten las historias

Frente a este panorama, periodistas, académicos, docentes, representantes de instituciones y monitores coincidieron en que urgen acciones para revertir la subrepresentación de las mujeres en las noticias.

Entre las propuestas figura la creación de una Red Antillana de Mujeres Expertas, un directorio regional organizado por especialidades y países que conectará de forma permanente a universidades, organizaciones profesionales, mujeres expertas y redacciones.

Asimismo, se planteó incorporar la perspectiva de género como criterio transversal en las políticas editoriales de los medios, con revisión periódica de quiénes aparecen como fuentes, protagonistas y especialistas, además de guías editoriales que ayuden a evitar enfoques sexistas o estereotipados.

Para Isaura Cotes, del Instituto de Investigación y Estudios de Género y Familia de la UASD (IEGF-UASD), es fundamental la formación continua en enfoque de género e interseccionalidad, no solo entre periodistas, sino también entre quienes editan, deciden agendas y dirigen redacciones.

Es necesario impulsar, desde las escuelas de comunicación y en todos los niveles educativos —partiendo del ciclo básico—, una formación en derechos humanos, dignidad e igualdad de género, para que niñas y adolescentes de la región crezcan con referentes de mujeres en posiciones de autoridad y conocimiento, sostuvo.

Otras acciones propuestas incluyen desarrollar programas de formación en vocería y comunicación pública para mujeres expertas; impulsar su presencia en cargos de dirección editorial; exigir y acompañar la incorporación sistemática de la violencia basada en género en la agenda informativa, con un enfoque de derechos humanos y no de sensacionalismo, y fortalecer redes de apoyo y solidaridad digital que permitan a comunicadoras y periodistas de la región enfrentar las distintas formas de violencia y hostigamiento en línea.

El Foro en Torno a las Mujeres en las Noticias Antillanas fue organizado por Espacio de Comunicación Insular (Espacinsular), el IEGF-UASD y la Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana (WACC).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

5 + 19 =