El mundo vive situaciones de crisis agudas, a las que no escapa Cuba y con ella, sus poblaciones adolescentes. Estas personas jóvenes viven tiempos muy complejos; sus procesos de crecimiento avanzan con apoyo de diversos actores sociales, matizados por “pandemias”, crisis alimentarias y recrudecimiento de un bloqueo que se expresa en la vida cotidiana mediante carencias de todo tipo. Las crisis medio ambientales, las constantes amenazas bélicas mundiales, conforman lo que se ha llamado tiempos sindémicos, caracterizados por la confluencia de varias crisis y pandemias al mismo tiempo, en medio de las cuales sigue adelante la vida de todas las generaciones.Leer más

Todas las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a vivir libres de cualquier manifestación de violencia. La carga subjetiva que implica para estos grupos etarios la vivencia de tales expresiones constituye un lastre con el que cargan durante su vida adulta, en ocasiones muy difícil de disimular y de sanar.Leer más

El aumento de la expectativa de vida, debido a los avances del desarrollo y los estilos de vida inadecuados, provocan que el número de personas con enfermedades crónicas constituya un problema que se incrementa de forma constante.Leer más

La violencia de género es uno de los problemas sociales más extendidos de nuestra época y su impacto se manifiesta tanto en la vida privada como en la pública. Su carácter universal y su capacidad de expandirse ha impulsado el diseño de investigaciones y de estrategias de intervención, en la búsqueda de alternativas para su prevención y atención en diversas partes del mundo.Leer más

Las características de los emprendimientos de mujeres han estado cambiando de acuerdo con las condiciones globales y sociales. Por ejemplo, en estos tiempos de crisis económica, social, política, ideológica y epidemiológica, han tenido que reinventarse las alternativas para sostener la economía familiar y, en este escenario tan complejo, las inciativas puestas en práctica por mujeres han jugado un papel importante, al margen de todas las brechas de género alrededor del tema.Leer más

El 26 de octubre de cada año se celebra el Día de la Visibilidad Intersexual. Son muchos los aspectos relacionados con el bienestar y la calidad de vida de las personas intersexuales, pero hay uno que condiciona múltiples vulnerabilidades: la violencia estructural, subordinante, excluyente y normalizadora.Leer más

A partir de diferencias biológicas se han conformado construcciones socio-históricas sobre lo femenino y lo masculino que reproducen patrones de comportamiento y relaciones marcadas por asimetrías de poder, con variadas implicaciones sociales, económicas y políticas. Es evidente que en el mundo del siglo XXI persiste la desigualdad y la exclusión social por motivos de género, y en no pocos casos estas desigualdades generan entornos de violencia, a veces muy naturalizados.Leer más

La exclusión social como forma de violencia afecta a grandes masas de  población latinoamericana. Sus efectos sobre la salud y la calidad de vida son evidentes en la forma negativa en que las deterioran y conlleva una inequidad que las sociedades debe enfrentar[i]. Ante estos supuestos, es importante referir que el concepto de exclusión admite grados. No se trata siempre de barreras infranqueables de exclusión completa; también se refiere a inclusiones con desigualdad. Además de la exclusión manifiesta o la inclusión inequitativa, también es importante tener en cuenta los grupos vulnerables o la población con debilidad expresa dentro de estos procesos.Leer más

Cada vez más intento buscar alternativas para seguir apostando por una mayor sensibilización con el tema de la violencia de género hacia la mujer. Mi arma fundamental se convierte en la reflexión crítica, con énfasis en resultados de investigaciones, producción científica, discusiones de expertos; pero, sobre todo, en la vivencia de muchas mujeres, madres, hijas, profesionales, amas de casa, jóvenes, adultas, de la ciudad, del campo que se enfrentan en su cotidianidad a expresiones machistas, una veces sutiles, otras evidentes.Leer más

La relación entre homosexualidad y vejez articula diversos elementos: por un lado, la pervivencia de un discurso social y hegemónico que excluye y discrimina a las personas mayores y, en segundo lugar, un ordenamiento heteronormativo de la sexualidad que se vincula con el establecimiento y subordinación de formas de identidad particulares.

Así pues, la orientación sexual y la vejez se presentan como factores que determinan una condición social particular. Esta condición se asocia con significados y prácticas distintas, que pueden incluir formas particulares de discriminación y violencia[i] o, en otro sentido, la búsqueda de recursos personológicos para la adaptabilidad y el afrontamiento a condiciones sociales percibidas como vulnerables, tales como: la falta de sensibilización sobre las realidades de estas poblaciones; los espacios de salud, laborales, educativos o comunitarios permeados de mitos, prejuicios y estereotipos instaurados en las subjetividades de quienes operan al interior de estos sistemas y que se expresan en comportamientos y tratamientos discriminatorios y escaso reconocimiento de las sexualidades en la vejez. Todo ello incide en que no haya un desarrollo integral de estas personas en sus entornos.Leer más