La Habana, julio (SEMla).- La quinta Jornada de Articulación Afrofeminista dedica sus actividades a la paz, la justicia y el cuidado de la vida. Su inauguración, el pasado 17 de julio en La Habana, fue un momento de celebración, memoria y resistencia.
“Qué alegría y satisfacción estar aquí después de cinco años. Nosotras somos cimarronas que nos rebelamos contra todo lo que nos pueda poner en desventaja”, dijo la académica Yulexis Almeida durante la inauguración de la Jornada, el pasado 17 de julio en La Habana.
Almeida es fundadora de la Articulación Afrofeminista Cubana e integrante del comité organizador de la 5ta Jornada por el Día Internacional de las Mujeres Afrolatinas, Afrocaribeñas y de la Diáspora. Este año el evento se organiza bajo el lema “Afrofeminismos por la paz, la justicia y el cuidado de la vida” y está dedicado a Haydee Arteaga Rojas y Norma Rita Guillard Limonta.

La jornada, que se extenderá hasta el próximo 25 de julio, comenzó con la apertura de la exposición A-Tributos, dedicada al turbante como expresión cultural de tradición, empoderamiento y resistencia. La muestra reunió a artistas de la plástica, la fotografía y la artesanía, en una mirada decolonizadora a esa prenda.
“A través del turbante, esta exposición rinde tributo a nuestras ancestras y mujeres, que lo usan en la vida cotidiana dignificando su legado y salvaguardando su tradición”, dijo la investigadora cubana Yaniset Núñez Manzanares, coordinadora de la exposición.
Las artistas invitadas a la expo que se exhibe en el Hotel Habana Libre, en la capital cubana, fueron Betzi Arias, Sarahy Martinez, Diana Balboa, Luisa Martina, Mavel Valdés, Yimer González y Maritza Arango.
Para Arango, participar en la muestra y la Jornada es una manera de seguirse articulando. “Estamos tejiendo redes constantemente, esa una forma de mantenernos, de sostener nuestras tradiciones, nuestra cultura y nuestra identidad. Esta exposición y la Jornada toda es una forma de mostrar lo que somos y hacemos, de ser visibles. Es muy importante ser visibles para hacer frente a la exclusión”, dijo la también activista y emprendedora cubana.
Otros colectivos y proyectos también sumaron su arte. Una pasarela de moda infantojuvenil llegó de la mano de BarbarA´s Power, primera marca de ropa afro en Cuba y que asume la moda como forma de hacer un afrofeminismo cultural. Eestuvo igualmente el proyecto Todo Turbante, emprendimiento itinerante que resalta la historia y el carácter emancipador de esta prenda, y el proyecto Afrodiverso, que llevó el transformismo como canto a la autenticidad y la libertad de ser.
Celebrar vidas que han sido un surtidor
Durante el encuentro se celebró las vidas de Haydee Arteaga Rojas y Norma Rita Guillard Limonta, dos mujeres que comparten la pasión por el trabajo comunitario.
A la narradora oral Arteaga Rojas (1915-2020), conocida como la “Señora de los cuentos” se le recordó con un minuto de aplausos por toda su labor como escritora y declamadora. Esta educadora de profesión y vocación dedicó más de ocho décadas a la promoción cultural y comunitaria; su trayectoria se distingue por la creación de espacios para la infancia y por el impulso a la narración oral como herramienta educativa y social.
En 1935 fundó el Grupo Artístico Cultural Charlas Culturales Infantiles para los niños de zonas marginales de la Habana, que permaneció activo hasta 1962. En la década de los ochenta del pasado siglo creó el el Grupo Artístico Cultural Infantil Haydée y los Niños, auspiciado por la Oficina del Historiador de La Habana. Esa iniciativa convirtió la Casa de la Obra Pía, en La Habana Vieja, en un centro de encuentro permanente para la narración oral.
Por su labor comunitaria, fue reconocida con el Premio Nacional de Cultura Comunitaria en el año 2000. En 2006 recibió la Placa Medalla al Mérito de la Oralidad, que por primera vez concedió la Cátedra Iberoamericana Itinerante de Narración Oral Escénica (CIINOE); y el Premio Nacional Cuentería otorgado por el Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana Juan Marinello.
Por su parte, la doctora y amiga Rosaida Ochoa Soto compartió palabras cercanas y notas de la vida de la psicóloga y activista Norma Rita Guillard Limonta.

“Hoy tengo la satisfacción de hablar de una mujer que es ejemplo de superación constante, energía incansable, sororidad, tenacidad y rebeldía”, dijo Ochoa Soto durante la celebración.
A sus 80 años de edad,Guillard Limonta acumula una vasta experiencia en múltiples activismos. Nacida en Santiago de Cuba en 1946, ha trabajado los temas de género, raza y diversidad sexual en el contexto cubano y caribeño. Como psicóloga social e integrante de la Sociedad Cubana de Psicología –de la cual es Miembro de Honor y asesora en la actualidad–, ha acompañado la creación de grupos de activismo, el trabajo con mujeres y la prevención del VIH-sida.
Licenciada en Psicología por la Universidad de La Habana, Norma es una de las Fundadoras de MAGIN, primera y única Asociación de Comunicadoras Sociales (1993-1996), en la cual se desempeñó como especialista en Relaciones Públicas. Fundó también el Grupo Oremi, que agrupa a mujeres lesbianas y bisexuales, e impulsó el activismo lésbico en el país. Es también una de las fundadoras de la Articulación Afrofeminista.
Su activismo se ha extendido a espacios internacionales, con conferencias y talleres en América Latina, Estados Unidos y Europa, en la construcción de un pensamiento feminista interseccional, que articula la lucha contra el racismo, el machismo y la homofobia. Es integrante de la Red de Mujeres Afrodescendientes de América Latina y el Caribe.
Actualmente Guillard Limonta es reconocida como una voz esencial del feminismo afrocubano contemporáneo, una mujer que ha sabido integrar trabajo académico con activismo comunitario; que ha sembrado sueños, articulaciones y hermandad.
“Me siento muy emocionada y agradecida. Soy una mujer que cultiva amores y todo lo que he podido hacer lo he hecho desde el amor por la justicia toda. No lo he hecho sola, ha sido posible gracias al apoyo de otras mujeres, hermanas que me han acompañado”, dijo Guillard Limonta a SEMlac.
Una Jornada aterrizada a estos tiempos
El 25 de julio se conmemora el Día Internacional de las Mujeres Afrolatinas, Afrocaribeñas y de la Diáspora, establecido en 1992 para visibilizar a las mujeres afrodescendientes y promover políticas contra el racismo y la discriminación patriarcal.
Desde su primera edición en 2022, la Jornada cubana de Articulación Afrofeminista irrumpió en los medios, las instituciones y los espacios comunitarios contribuyendo a que la fecha cobre mayor importancia y visibilidad. El evento dio surgimiento, además, a la Articulación Afrofeminista Cubana, que reúne a proyectos y colectivos cuyo quehacer contra el racismo y el patriarcado se mantiene todo el año.

“No queríamos que el 25 de Julio quedara atrapado en el plan de trabajo de un organismo internacional, en una actividad pequeña o formal, sino que fuera una celebración y una jornada de lucha, de posicionar a nivel público los años de activismo por la justicia social, contra el heteropatriarcado, el racismo y el clasismo”, dijo Yulexis Almeida en la inauguración de la 5ta Jornada.
En esta edición, el programa incluye cine debate, actividades y ferias comunitarias y el habitual Coloquio Mujeres Afrodescendientes los días 23 y 24 de julio en el Museo de Bellas Artes Edificio Arte Cubano. La Jornada cerrará el día 25 de julio con una Feria de Cuidados en el barrio Jesús María, ubicado en el municipio Habana Vieja.
“La Jornada está dedicada a la paz, a la vida y a los cuidados; necesitamos darnos este tiempo de cuidarnos, de detenernos y hacer para nosotras mismas. Y queremos que además sea en una comunidad”, dijo a SEMlac la académica cubana y coordinadora de la Articulación Afrofeminista Cubana
En medio de un escenario de crisis, la Jornada muestra el valor de la persistencia, del trabajo colectivo y la incidencia pública, a pesar de la escasez de recursos para su organización y en un contexto en el que mirar el futuro del país también necesita de esta apuesta política y ética.
“Cuba está amenazada y por tanto nosotras nos levantamos en contra de la guerra. Llamamos a la paz desde nuestro cimarronaje contra el imperialismo y porque en momentos de crisis nuestras poblaciones son las más amenazadas”, reflexiona Almeida.
“No queremos vivir coyunturas en las cuales recaen con más peso las consecuencias de la crisis sobre las espaldas de la población negra, tampoco queremos que las soluciones que se piensan estén a espaldas de la gente más humilde y negra. Hay que buscar alternativas desde otras lógicas”, concluye la experta y activista cubana.

