Construir nuevos referentes femeninos desde la fotografía

La Habana, mayo (SEMlac). El arte fotográfico hecho por mujeres en Cuba tiene una historia a menudo poco visibilizada, como evidencia la exposición “Ojo de agua. Fotografía y video de artistas cubanas”, inaugurada el 20 de mayo en el Centro de Prensa Internacional (CPI), en La Habana.

La muestra hace un recorrido “casi antológico” por 90 obras de 29 creadoras de diferentes generaciones, pero también resulta una confirmación de la riqueza de la fotografía cubana de autoría femenina. En ese sentido, revela aspectos temáticos, conceptuales y de aportaciones estético -expresivas, en opinión de Dannys Montes de Oca, crítica de arte y una de sus curadoras.

Sin ser totalmente abarcadora, “podría enriquecer una historia de la visualidad y los imaginarios en el arte de mujeres artistas”, precisó a SEMlac la también directora de Galería Habana.

Cartel de la expo Ojo de Agua
La exposición incluye 90 obras, en fotografía y video, de 29 creadoras cubanas de diferentes generaciones. Foto: Cartel de la Exposición

Fruto de una alianza del CPI con la propia Galería Habana, la Fototeca de Cuba, la Casa de las Américas, Génesis Galerías de Arte y el Ministerio de Cultura, la exposición permanecerá abierta hasta el próximo septiembre e incluye obras de Mabel Poblet, Cirenaica Moreira, Glenda León, Sandra Ramos, Alicia Leal, Moník Molinet, Glenda Salazar, Rachel Valdés y Niurka Barroso, entre otras muchas artistas.

En opinión de Montes de Oca, deviene un inventario de creaciones nacidas desde la segunda mitad de la década de los setenta del siglo veinte hasta hoy y confirma “el poder de la representación femenina en esta manifestación”, aseveró en las palabras inaugurales.

Expo Ojo de Agua. Dannys Montes de Oca
En opinión de Dannys Montes de Oca, “Ojo de Agua” confirma “el poder de la representación femenina en esta manifestación”. Foto: SEMlac Cuba

“Es un tema muy álgido, porque a algunas artistas no les interesa o no les gusta verse vinculada a los asuntos de género, al feminismo. Pero creo que sí es muy importante reforzar la visibilidad de las artistas mujeres porque, aunque ellas no son una minoría, sí están menos representadas en el entorno cultural del país”, valoró.

“Reforzar la visibilidad de sus obras es tan importante como hacer evidentes sus aportes a la historia del arte cubano”, agregó Montes de Oca.

El valor del lente para cuestionar estereotipos

Entre las razones que se esconden detrás de su obra, la fotógrafa feminista Moník Molinet reconoció “una necesidad visceral de entender la complejidad de la identidad humana, desde lo personal hasta lo colectivo; una fuerte creencia de que el arte es un instrumento poderoso de resignificación de la mirada que nos construye y, la cámara, un dispositivo generador de conflicto y, por tanto, de nuevas verdades”, explicó a SEMlac.

Expo Ojo de Agua. Monik Molinet
El video performance “La rosa planchada” es parte de una serie que “propone una crítica urgente ‘del amor Disney’, para acercarnos a la felicidad, la plenitud y la seguridad de las mujeres”, precisó su creadora Moník Molinet. Foto: Tomada del perfil de IG de Moník Molinet y SEMlac Cuba

Interrogada sobre el video performance “La rosa planchada”, incluido en la exposición, detalló que integra una serie iniciada en 2019, “donde, a partir de diferentes intervenciones, someto la rosa roja a distintos incidentes espectacularmente violentos para su naturaleza, articulo una narrativa visual donde sanciono ese símbolo, a modo de un ‘ajuste de cuentas’: lo transformo, lo intervengo, lo destruyo”.

Molinet, con historia en el activismo social desde el arte a favor de los derechos de las mujeres y la lucha contra estereotipos, explicó que identifica las flores, especialmente la rosa roja, como un recurso recurrente en el desarrollo y permanencia de la idea del amor romántico.

“Es un símbolo visual y conceptual potente, que se utiliza una y otra vez para perpetuar conceptos relacionados con esta forma específica de relacionarnos sexo-afectivamente y que ha resultado históricamente de alto costo para las mujeres, al reafirmar la idea de propiedad y dominio, para desplazarlas de la vida pública e invisibilizar el trabajo doméstico”, argumentó.

La serie a la que pertenece la obra de Molinet expuesta ahora “propone una crítica urgente ‘del amor Disney’, para acercarnos a la felicidad, la plenitud y la seguridad de las mujeres”, agregó la artista.

Historia pendiente

La fotógrafa Lissette Solórzano, directora de la Fototeca de Cuba, también curadora de la muestra y una de sus expositoras, considera que falta mucho por investigar sobre la presencia de las mujeres en la fotografía cubana.

Según sus estudios, alrededor de 1830, cuando empiezan a llegar a Cuba los primeros laboratorios de fotografía, la representación masculina era obviamente mucho más visible. 

Expo Ojo de Agua. Fotógrafa Lissette Solórzano
La fotógrafa Lissette Solórzano, directora de la Fototeca de Cuba, considera que falta mucho por investigar sobre la presencia de las mujeres en la fotografía cubana. Foto: SEMlac Cuba

“Lo que nadie sabía era que casi todo lo hacían las mujeres: el revelado, las impresiones, hasta colocar a la persona que iba a ser fotografiada. Muchas mujeres, incluso, hicieron fotografías interesantísimas en esa época, sobre todo de familias, porque era lo que más se usaba”, narró Solórzano a SEMlac.

En un breve recorrido histórico, la creadora detalló que hasta las décadas de los cincuenta y sesenta del siglo XX las fotógrafas todavía no eran muy visibles, pero eso empezó a cambiar en los años setenta.

“Hay una mujer que rompe muchos mitos y cánones: María Eugenia Haya, Marucha (una de las 29 artistas presentes en la muestra). Ella crea la Fototeca y a su alrededor empiezan a agruparse fotógrafos, mujeres en muchos casos, que hicieron una obra excelente”, abundó.

En opinión se Solórzano, a partir de la década del ochenta “empiezan como destellos de luz, en el sentido de que muchos artistas clásicos buscan la imagen como medio y comienzan a mezclarse todas las formas de expresión, para salud de la fotografía cubana”, valoró.

Exposición Ojo de Agua
Fruto de una alianza del CPI con la propia Galería Habana, la Fototeca de Cuba, la Casa de las Américas, Génesis Galerías de Arte y el Ministerio de Cultura, la exposición permanecerá abierta hasta el próximo septiembre. Foto: SEMlac Cuba

El siglo XXI, en tanto, marca la entrada de muchas más mujeres a esta manifestación artística, por razones diversas. Entre ellas, una muy importante es el cambio de lo analógico a lo digital.

Molinet coincide. A su juicio, “la democratización de las tecnologías, en efecto, tiene muchísimo que ver en tener más oportunidad de hacer y mostrar nuestra voz, logrando así poder sumar nuestras perspectivas”.

Sin embargo, Solórzano alerta que, si bien “todos hacemos fotografías y nos sentimos fotógrafos”, se trata de un arte que se estudia y hay que respetar.

En opinión de Molinet, “seguimos con el gran reto de construir nuevas narrativas y referentes fieles y éticos sobre lo que son las mujeres, alejados de la mirada masculina históricamente dominante; de aprender a construir una voz y mirada propias, más allá de recursos manidos como los estereotipos o la hipersexualización, coherente con las complejidades, con nuestras historias, fortalezas y diversidad”.

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