El bloqueo es un castigo colectivo

La Habana, septiembre (SEMlac). La lista de espera quirúrgica en Cuba alcanza una cifra cercana a 100.000 personas, de las cuales 12.000 son niños y niñas, revela el informe de Cuba sobre las afectaciones del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos, presentado el 7 de septiembre en La Habana.

“Detrás de cada cifra hay un rostro humano”, afirmó el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla durante la presentación a la prensa del documento, que recoge datos del período comprendido entre el primero de marzo de 2025 y el 28 de febrero de 2026.

Con el actual cerco energético, derivado de la orden ejecutiva firmada por Donald Trump el 29 de enero de 2026, esas cifras se incrementan, porque el sistema nacional de salud se ve obligado a postergar cirugías no urgentes para priorizar las oncológicas y otras que definen la vida, agregó el titular de Relaciones Exteriores.

El más reciente informe de Cuba contra el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos pone énfasis en el impacto a las personas y a las familias, dijo el canciller Bruno Rodríguez Parrilla.
El más reciente informe de Cuba contra el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos pone énfasis en el impacto a las personas y a las familias, dijo el canciller Bruno Rodríguez Parrilla. Foto: Tomada de Cancillería de Cuba

Bajo el título “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, el documento —que será presentado ante la Asamblea General de Naciones Unidas el próximo octubre— contabiliza 8.083,3 millones de dólares en daños directos en el último año, siete por ciento superior a la cifra reportada en el informe anterior.

Rodríguez Parrilla subrayó que en esta ocasión se pone énfasis en “el impacto tremendo en las personas, en las familias cubanas, en definitiva, en todo nuestro pueblo”, porque “el bloqueo no castiga a un gobierno, castiga la vida cotidiana de un pueblo en todos los ámbitos, es un acto de castigo colectivo”.

El canciller denunció que la orden ejecutiva del 29 de enero “decretó el bloqueo de combustibles que impide los suministros, incluso pagados, por la amenaza de sanciones”, al tiempo que “intimida a las compañías dueñas de los buques, tanqueros y los acosa”.

El bloqueo energético, agregó, tiene consecuencias que van más allá de lo económico: afecta el suministro de agua, el transporte, la educación y la salud.

Los perjuicios acumulados desde el inicio del bloqueo ascienden a 178.700,5 millones de dólares a precios corrientes, agregó el funcionario, quien describió con crudeza la vida cotidiana de la población cubana hoy.

El informe divulgado esta semana en La Habana será presentado ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el próximo octubre y contabiliza 8.083,3 millones de dólares en daños directos por el bloqueo en el último año.
El informe divulgado esta semana en La Habana será presentado ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el próximo octubre y contabiliza 8.083,3 millones de dólares en daños directos por el bloqueo en el último año. Foto: SEMlac

Así, el canciller enumeró “los largos meses viviendo con solo dos o tres horas diarias de electricidad, o menos, con los alimentos echándose a perder, el calor que no deja dormir, los padres abanicando a sus bebés, los niños en penumbras haciendo sus tareas escolares, los jóvenes sin conectividad o sin recreación, los abuelos sin televisión o a veces incluso radio, toda la vida familiar dañada”.

Datos duros

Uno de los datos más duros presentados por el canciller fue el aumento de la mortalidad infantil, que pasó de cuatro por cada mil nacidos vivos en 2018 a 9,9 en 2025.

“El bloqueo castiga a los niños recién nacidos, que para sobrevivir dependen del funcionamiento estable de un equipo médico como una incubadora”, afirmó. En los apagones, cuando falla el grupo electrógeno del hospital, “los médicos tienen que salvarlos con técnicas aplicadas de forma manual”, agregó.

Incluso, ha habido que terminar algunas cirugías con el alumbrado de lámparas recargables o, en algún caso, con la luz de los teléfonos móviles del personal médico.

El número de personas que mueren por cáncer en Cuba ha superado ya las 70 por día. En el caso de niñas, niños y jóvenes, la supervivencia cayó del 85 al 65 por ciento.

El informe detalla, además, que más de 30.000 niños y niñas se han visto imposibilitados de recibir el esquema de vacunación diseñado por las autoridades de salud. De un cuadro básico que totaliza 395 medicamentos, hay 300 en falta por dificultades para acceder a materias primas e insumos farmacéuticos.

La salud, la educación y la vida cotidiana son de los espacios más dañados, sobre todo por los cortes energéticos agravados por el endurecimiento de las sanciones en 2026, afirma el informe de Cuba contra el bloqueo.

La salud, la educación y la vida cotidiana son de los espacios más dañados, sobre todo por los cortes energéticos agravados por el endurecimiento de las sanciones en 2026, afirma el informe de Cuba contra el bloqueo.

La salud, la educación y la vida cotidiana son de los espacios más dañados, sobre todo por los cortes energéticos agravados por el endurecimiento de las sanciones en 2026, afirma el informe de Cuba contra el bloqueo.
La salud, la educación y la vida cotidiana son de los espacios más dañados, sobre todo por los cortes energéticos agravados por el endurecimiento de las sanciones en 2026, afirma el informe de Cuba contra el bloqueo. Fotos: Tomadas de Cancillería de Cuba

“Esta dramática situación ha llamado la atención del director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien declaró: ‘La situación en Cuba es profundamente preocupante, en tanto el país se esfuerza por mantener la prestación de servicios de salud en un momento de inmensa turbulencia’, subrayando que la escasez de energía ‘ha estado afectando a la salud’, cita el texto.En consonancia con estas declaraciones, el informe de Cuba también recoge la alerta del Coordinador Residente del Sistema de Naciones Unidas en el país sobre unas 32.000 mujeres embarazadas en situación de riesgo, debido a la inestabilidad en el acceso a servicios prenatales.

Las gestantes enfrentan limitaciones en el acceso a ultrasonidos obstétricos y al diagnóstico oportuno de malformaciones.

Así lo confirmó a SEMlac en junio la doctora Dayana Couto Núñez, presidenta de la Sociedad Cubana de Obstetricia y Ginecología.

Según la ginecobstetra, el programa materno-infantil cubano establece dos ecografías genéticas clave: una entre las 11 y 14 semanas (primer marcador que predice hasta nueve enfermedades, como malformaciones o preeclampsia) y otra entre las 20 y 24 semanas. “El déficit de energía eléctrica en los policlínicos retrasa ambas, lo que impide un asesoramiento y seguimiento adecuados”, aseguró.

“El número de consultas durante el embarazo —entre 10 y 12 controles prenatales en promedio— se ve comprometido”, detalló la especialista. “A veces una mujer termina el embarazo y solo ha pasado cinco de esos controles por el difícil acceso a las consultas”, aseveró.

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