Aunque las prácticas y malestares generados por la violencia obstétrica suelen ocurrir, fundamentalmente, en consultas, pasillos, salones y camillas de servicios médicos y hospitales, esas vivencias negativas pocas veces se olvidan, acompañan a esas mujeres por mucho tiempo en sus recuerdos y emergen en sus relatos cuando se retoma el tema.
Históricamente naturalizada, la violencia obstétrica ha ido transitando del silencio a la mirada pública. Sin embargo, todavía no es asunto de debate extendido en Cuba, como se necesita, para ganar conciencia desde las partes involucradas a favor de la calidez, la humanidad y el respeto, sobre todo, en el proceso de gestación y parto.
Con esta monografía nos acercamos a esta problemática desde las experiencias, los derechos y testimonios de las mujeres, los criterios de especialistas que la estudian, las prácticas habituales y los desafíos que le acompañan, en busca de un parto respetuoso y más humanizado.

