Además de ser cubanas, Luz Marina Romaguera, Iluminada Quintana y Lala Fundora tienen en común su calidad de protagonistas de tres de las piezas imprescindibles de la dramaturgia nacional. Pero comparten un privilegio mayor: sus nombres se inscriben entre los pocos personajes femeninos que, desde las tablas, han dejado su impronta en los medios masivos de comunicación gracias al cine o a la modalidad de teatro en televisión.
Luz Marina es, según su propio autor Virgilio Piñera, «personaje central» de la pieza Aire frío (1959). El fuerte contenido simbólico implícito en la desdramatización de la obra, sin nudos ni desenlaces evidentes, inició en Cuba una época de transición para la dramaturgia nacional, pero sobre todo desde el punto de vista temático.Leer más

La representación televisiva de escenas eróticas entre personas de un mismo sexo va ganando aceptación entre las audiencias. No obstante, todavía hay rechazo a este tipo de propuestas, según pudo evaluar SEMlac a partir de un sondeo periodístico online.Leer más

De la Redacción de SEMlac El empleo del término violencia de género para aludir a las múltiples agresiones que el patriarcado genera y ejerce contra las mujeres, al parecer va ganado comprensión entre los lectores, aunque aún provoca confusiones y malentendidos, de acuerdo con un sondeo periodístico online hecho porLeer más

La violencia de género va dejando de ser un tema tabú, se ha empezado a reconocer como fenómeno presente en esta isla caribeña y a tratarse esporádicamente en los medios de comunicación, pero la práctica confirma que viejas creencias y prejuicios siguen naturalizando su existencia.Leer más