La Habana, marzo, (SEMlac). – El agua sigue sin ser un derecho universal para cerca de 1.000 millones de mujeres en el mundo, según datos de Naciones Unidas. Acceder a ella puede ser una odisea diaria: caminar kilómetros, cargar baldes, madrugar para encontrarla, racionar cada gota; un desafío que ocupa la vida de mujeres y niñas, quienes son siete de cada 10 personas encargadas de conseguir agua para sus hogares.
De esa realidad cotidiana, espiritual y política —y también de la fuerza de las mujeres que la enfrentan cada día— nace la exposición artes visuales “Mujeres… del agua a la vida”, inaugurada el 26 de marzo en el lobby del Cine Chaplin, en la capital cubana, agregó la también directora del Proyecto Palomas, casa productora de audiovisuales para el activismo social.
No es un asunto doméstico menor, sino la constatación de que la falta de acceso al agua las golpea con mayor crudeza a ellas, profundizando desigualdades ya enquistadas en el tiempo.

Porque no se trata solo de buscar y almacenar. Sin agua, se complejiza la salud sexual y reproductiva, se tensan las jornadas de cuidado, se vulnera un derecho humano que, cuando falta, recae desproporcionadamente sobre cuerpos feminizados, apuntó la realizadora audiovisual Lizette Vila, directora del proyecto Palomas.

La muestra, impulsada por Palomas en alianza con el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH) y el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (Icaic), se inscribe como un aporte al Programa Nacional para el Adelanto de las Mujeres, en el contexto además del Decenio Internacional de Acción por el Agua (2018-2028) instituido por Naciones Unidas.
“Esta alianza, sin dudas, marcará un antes y un después en la historia de nuestras instituciones”, afirmó en el acto de inauguración Inés de la Caridad Viacava Biset, directora general de Inspección y Sistemas del INRH y coordinadora del Comité de Género de la organización.
“Por primera vez en más de seis décadas —precisó— el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos abre sus puertas a una colaboración de esta naturaleza, que coloca en el centro de la escena la relación profunda e histórica de la mujer con el agua, vista desde una óptica innovadora: la visión artística”, dijo Viacava, para quien no hay gestión sostenible del agua sin desmontar los roles patriarcales que han limitado su desarrollo.

La idea, sin embargo, viene gestándose desde 2016, recordó Vila, quien reiteró que una de las esencias de Palomas es la lucha por la justicia ambiental y de género, que incluye, por supuesto, la justicia en torno al tema del agua.
Para Vila, el vínculo de las mujeres con el agua es mucho más profundo que las tareas domésticas a las que históricamente se les ha asociado. “Esa agua que nos acompaña desde nuestro mundo privado tiene que ver también con nuestros cuerpos”, afirmó.
El agua que nos habita
La exposición “Mujeres… del agua a la vida” reúne a 10 artistas visuales, mayormente fotógrafos, y forma parte de un proyecto más amplio de igual nombre, concebido por el Proyecto Palomas: cinco audiovisuales, cinco podcasts y 25 infografías abordan también, desde distintos lenguajes, la relación entre las mujeres y el derecho al agua.
Entre las instantáneas seleccionadas para la muestra, Maite Fernández Barroso presentó “Purificación”, un tríptico que explora el agua como espacio de sanación y tradición.
“Mi obra tiene que ver con el agua como ritual de purificación”, explicó la fotógrafa a SEMlac. “Utilizo a una señora de la tercera edad que conserva una piedra de cristal la cual deviene, de alguna manera, un talismán en el decursar de varias generaciones en su familia. Entonces usa esa piedra, y el agua también, como ritual de purificación, de vida, de sanación”, comentó.

Fernández Barroso creó la obra específicamente para esta exposición, aunque el universo femenino, confesó, es un tema que la ha acompañado en otros proyectos, como una serie en proceso sobre mujeres fisiculturistas en Cuba.
“Me resulta muy interesante el tema de la muestra fotográfica desde el punto de vista de poder trabajarlo desde diversas aristas, desde lo más cotidiano hasta lo más místico, lo más espiritual”, sostuvo.
Otra de las miradas que confluyen en la muestra es la de Sonia Almaguer, fotógrafa y líder del proyecto Concepto Sentido, una iniciativa que reúne a mujeres fotógrafas de escena. Almaguer fue convocada directamente por Vila y su aporte dialoga con las artes escénicas.
La fotografía que exhibe pertenece a “Las mujeres de Alejandro”, una obra del grupo santiaguero Teatro Macuba, dirigido por la Premio Nacional de Teatro Fátima Patterson.
Es una obra de tema muy feminista, detalló Almaguer. “Ellas hacen una alusión muy clara durante toda la puesta a los temas de las mujeres y en muchas de las escenas se repiten las actrices lavando, haciendo cosas de la cotidianidad”.
Para la artista, hay una potencia simbólica en su imagen: “Me gusta mucho, aun cuando en la foto hay ausencia del agua. Esa metáfora de que, pese a que no hay agua, nosotras tenemos que seguir haciendo todos los quehaceres, estar preocupadas por lo demás. Entonces, entre lo teatral y lo real, pues hay para mí una armonía”.

A su juicio, esta exposición cumple una función necesaria: “Visibilizar la importancia y el valor del agua en la vida de las mujeres a través del arte, que es otra manera de llegar también a un problema esencial en el mundo”, refirió.
“Es un debate público centrado a partir de lo femenino. Todos los asuntos relacionados con las mujeres siguen siendo de primera necesidad, una prioridad para discutir, debatir, acercar y sensibilizar. Yo creo que la exposición lo logra”, agregó.

La muestra tiene previsto un recorrido por varios espacios, que incluirá el Festival Internacional de Cine y Medio Ambiente del Caribe “Isla Verde”, el primero de su tipo en la región y que dirige desde su fundación en 2022 el actor Jorge Perogurría.
En cada una de las imágenes que la componen, se hace visible que el agua, las mujeres y la cultura son una misma corriente hacia un futuro más justo y equitativo, sostuvo Vila.
Al cierre de la inauguración, Vila dedicó la muestra a quienes enfrentan, en distintos puntos del mundo, la misma lucha por la vida y la dignidad. “Se la dedicamos a las mujeres iraníes, a las mujeres palestinas, a las mujeres libanesas ahora y a las mujeres cubanas también”, dijo.

