Atender la desigualdad en el trabajo doméstico y de cuidados, considerada la mayor inequidad de género que persiste en los hogares cubanos, es uno de los principales retos en la sociedad cubana actual, sostienen especialistas.
El valor monetario de los servicios domésticos y de cuidados no remunerados en Cuba alcanzó un estimado de 19,5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2016; indicador significativo si se toma en cuenta que superó el valor agregado de la industria manufacturera ese añoLeer más

El hogar es un espacio íntimo, privado, donde ocurren muchas formas de violencia de género que a menudo permanecen ocultas, invisibles. Es también el caso del maltrato que ocurre en el trabajo doméstico, un espacio laboral generalmente poco formal, donde los contratos de establecen de manera verbal y escasean lasLeer más

Con su trabajo hacen posible la vida de sus familias y propician que otras personas, de otras familias, hagan la suya. Las empleadas domésticas, con paga y sin ella, siguen teniendo en sus manos la llave de la conciliación familiar y laboral. Limpian, cocinan, friegan, planchan, cuidan, educan, suministran medicamentosLeer más

La carencia de servicios de apoyo a las tareas hogareñas y de una infraestructura que aligere el trabajo doméstico constituye uno de los retos más grandes que enfrenta hoy la sociedad cubana en busca de la igualdad real entre mujeres y hombres, coinciden especialistas. Para María Rosa Vaquero, profesora universitariaLeer más

Sea con pago o sin él, en casa propia o ajena, las cubanas siguen haciendo la mayor parte del trabajo de cuidado que es vital para la vida y la economía, aunque ese esfuerzo suele transcurrir invisible a la vista social y en las cuentas nacionales.Leer más