Por primera vez en Cuba, un libro se dedica a historias de vida de mujeres lesbianas, testimonios que dan fe de la lesbofobia que aún pervive en la sociedad cubana y también de la lucha de ellas por sus derechos y felicidad.
“Las mujeres lesbianas siempre hemos estado invisibilizadas, a pesar de que existimos, y el silencio es la mayor de todas las violencias porque no existes, no hay nada que solucionar, no hay nada que investigar, no hay nada que repensar”, opina Teresa de Jesús Fernández, una de las autoras de Libres para amar y también una de las entrevistadas en el volumen.Leer más

En los últimos años he tenido la oportunidad de leer algunos libros cubanos en cuyas páginas, con menor o mayor acierto, se incluyen historias de mujeres lesbianas. Este no tiene nada que ver con esos.
No se adentra en la experiencia sexual de las mujeres que se encuentran en espacios solitarios e íntimos para encontrar placer entre ellas. Tampoco busca alimentar fantasías eróticas ni responder a las interrogantes de quién es el hombre y quién es la mujer en la pareja. Cuestiones ancladas en un imaginario que se resiste a superar la heterosexualidad, en el que no florece una sexualidad que se inventa y reinventa según las necesidades de quienes la construyen.
Este expone en sus páginas las trayectorias de vida de las mujeres lesbianas o no, sus vicisitudes y sus logros, sus reclamos y sus luchas para habitar como sujetos de derechos en escenarios en los que la heteronorma y el heterosexismo alimentan el estigma y la discriminación; las mismas que, día a día, reivindican sus derechos como humanas y como cubanas. ¿Qué reflexiones me promueve su lectura?Leer más

No obstante haber pasado 20 años desde la fundación del primer grupo, las razones de ser de la Red de mujeres lesbianas y bisexuales (RMLB) siguen siendo las mismas: lograr deconstruir todos los prejuicios que estigmatizan a este grupo de la población; eliminar la inequidad social; lograr leyes que garanticen el disfrute de una ciudadanía plena, con el reconocimiento de todos y cada uno de sus derechos sexuales y humanos; desmontar el patriarcado y su ideología sexista, que ha establecido la heterosexualidad como única orientación sexual legitimada; combatir la lesbofobia que nos expone al desprecio, la burla, la violencia, a la invisibilidad y al silencio.Leer más

La producción de datos sobre violencias de género constituye un imperativo en aras de comprender la situación de los países y tomar acción política. En la recomendación número 35 de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (Cedaw), se destaca la importancia de la recopilación de datos sobre estas violencias y la utilidad que tienen para el desarrollo de intervenciones que busquen incidir en la problemática. A su vez, el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer insta a establecer un sistema de vigilancia estricto y con recursos económicos que permitan la recogida y salvaguarda de la información.Leer más

Visibilizar sus realidades e historias, continuar luchando para lograr la garantía de los derechos a la salud sexual y reproductiva y derrumbar estigmas y prejuicios que históricamente el patriarcado ha colocado en ellas constituye, para las mujeres lesbianas, una ruta a seguir en el camino hacia la equidad y una sociedad más inclusiva.

Activistas de diferentes zonas del país compartieron numerosos mensajes sobre esos temas en las redes sociales, el 26 de abril, Día de la visibilidad lésbica, que se convirtió en jornada de lucha por los derechos de las mujeres lesbianas y bisexuales (MLB) en Cuba y contra la discriminación.Leer más