Objetivo: despolitizar el 8M
Nadie puede estar en contra de la igualdad. Suena bien. Igual que suena bien la fraternidad… o la libertad. Pero ya sabemos que a los conceptos los carga el diablo —del sistema— y que hay que escuchar con atención para que no nos den veneno por miel y que, así, nos fastidien la pancarta. Lo hemos vivido con “libertad”, el concepto que han llevado al límite líderes populistas como (Isabel Díaz) Ayuso, (Javier) Milei o el mismísimo (Donald) Trump.Leer más










