Proyecto artístico promueve una sociedad más humana y diversa

La Habana, noviembre, (SEMlac). – La necesidad de “sentirnos más humanos”, convivir desde la empatía a la otra persona, sin prejuicios ni estereotipos, celebrar la diversidad y la diferencia son algunas de las lecciones que el taller experimental “Movimiento creativo para la inclusión” dejó entre participantes y gestores de la iniciativa.

La iniciativa también promovió la urgencia de superar las brechas que conforman la sociedad moderna, excluyente en su día a día.

Así trascendió en un encuentro celebrado este 24 de noviembre en la sede del proyecto Irreverencia Producciones, iniciativa sociocultural, creativa y educativa, fundada y dirigida por la actriz, profesora y directora de teatro Eva González, y perteneciente al Consejo Nacional de Artes Escénicas.

El conversatorio, previo a la jornada de los 16 días de activismo contra la violencia hacia las mujeres y las niñas, reunió a integrantes de diferentes asociaciones de discapacidad en el país, activistas y personas diversas.

“Queremos dialogar sobre estrategias de integración que permitan multiplicar la experiencia del taller”, dijo González al referirse al espacio que concibió en el mes de julio, junto a la también artista escénica y pedagoga Susana Sánchez.

La artista Eva González
Para la artista Eva González faltan redes que integren a más colectivos y, a través de las cuales, iniciativas pensadas para educarnos en la equidad y superar prejuicios encuentren más acogida. Foto: SEMlac Cuba

En aquella oportunidad, el centro para el desarrollo y la promoción cultural Habana Espacios Creativos reunió a personas en situación de discapacidad, “que se consideraran afectadas por la exclusión”, profesores, especialistas y artistas escénicos, fundamentalmente de danza y teatro, explicó González.

De acuerdo con la artista, el taller de julio, que duró cinco días, apostó por el arte de la danza y el movimiento e incluyó a “participantes desde los trece años hasta más de ochenta, lo cual demuestra una inclusión en términos de edades, algo que considero muy importante”, señaló.

Encuentro en Proyecto Irreverente
El encuentro tuvo lugar el 24 de noviembre en la sede del proyecto Irreverencia Producciones, una iniciativa sociocultural, creativa y educativa, fundada y dirigida por la actriz, profesora y directora de teatro Eva González. Foto: SEMlac Cuba 

Para González, ese trabajo debe ser sistemático. “No debe ser un proceso que se repita de manera aislada y sin la debida visibilidad. Es importante integrar a todos los factores y agentes que hoy trabajan contra la discriminación y a favor de la inclusión. A veces, me gusta presentarlo como un paralelismo: no podemos entender verdaderamente la inclusión hasta que visibilizamos la exclusión que experimentamos o ejercemos”, sostuvo.

Consideró que faltan redes que integren a más colectivos y, a través de las cuales, iniciativas pensadas para educarnos en la equidad y superar prejuicios, encuentren más acogida, dijo.

Para Edilberto Sánchez Fernández, quien vive con discapacidad motora, ponerse en el lugar del otro es uno de los aprendizajes más valiosos que se lleva de la iniciativa, de la cual fue participante.

“Una de las cosas más interesantes que aprendí aquí fue a caminar por la calle con los ojos cerrados y eso es algo que me causó muchos sentimientos”, dijo.

“Aprendí a superar miedos, el valor de la comunicación con las personas”, refirió, por su parte, Yuleisis Hernández, quien valoró el espacio como una oportunidad de sentirse parte del cambio.

Para Patricia Leyva, estudiante de danzología de la Universidad de las Artes (ISA), el objetivo del taller fue concientizar sobre la inclusión a través de la experiencia corporal, “un concepto que no define a un grupo específico de la sociedad que debería ser influido en otro, sino que habla de que todos somos diferentes y todos tenemos alguna incapacidad física o mental. Nadie es perfecto y no debemos ser excluidos de ninguna experiencia”, sostuvo.

Proyecto Irreverente
A juicio de Patricia Leyva, estudiante de danzología de la Universidad de las Artes (ISA), la inclusión es un concepto más amplio que habla de que todos somos diferentes y no debemos ser excluidos por ello. Foto: SEMlac Cuba

Jorge Luis Cala, de la Asociación Nacional de Ciegos y Débiles Visuales, señaló que la inclusión no puede ser entendida como asistencialismo. “Somos una sociedad diversa que incluye a personas con discapacidades. Todos debemos ser agentes protagonistas y considerarnos parte activa, para hablar de inclusión”, dijo.

Agregó que muchas veces se piensa que son los demás quienes deben actuar, “cuando en realidad nosotros, las personas con discapacidad, somos las que más sabemos sobre nuestras necesidades. Por eso es nuestro deber divulgar, trabajar juntos, exigir y luchar”, señaló.

Taller inclusivo de Proyecto irreverente
En el espacio compartieron un pequeño audiovisual sobre el taller experimental “Movimiento creativo para la inclusión”, celebrado en julio de 2023 en el centro Habana Espacios Creativos. Foto: SEMlac Cuba

Con ese criterio coincidió González, para quien, a veces, es necesario ser incómodo en función de lograr avances. “Por ejemplo, los derechos de las mujeres no habrían avanzado sin el activismo y la incomodidad. Algo similar ocurre con otras formas de exclusión, además de las discapacidades”, señaló.Vivimos en sociedades que tienden a discriminar. Por ejemplo, si eres una mujer sin pareja, también te excluyen. Es absurdo y limitante. Reconozco que todos tenemos prejuicios debido a nuestra educación racista, sexista, machista, y al entorno, pero es importante reflexionar sobre ellos y trabajar para superarlos”, señaló la artista.

En su opinión, se impone desafiar activamente esos prejuicios a través de la sociedad, la cultura y el arte. “Somos diferentes, no iguales. No buscamos la igualdad, sino la equidad. Es necesario abordar este tema y estar constantemente conscientes de ello”, dijo.

Los participantes en el espacio coincidieron en la importancia de no perder de vista la interseccionalidad de los prejuicios y las discriminaciones y cómo influyen en diferentes aspectos de nuestras vidas.

“Por ejemplo, la discapacidad o la falta de habilidades físicas pueden tener un impacto distinto en entornos urbanos y rurales. También hay diferencias basadas en el sexo, el color de la piel, las condiciones socioeconómicas…, además, en una sociedad dominada por las redes sociales y la imagen donde se juzga por la apariencia y los modelos de belleza asumidos”, apuntó González.

Participantes en taller experimental proyecto irreverente
Participantes del taller experimental, que apostó por el arte de la danza y el movimiento como herramientas para desmontar estereotipos y educar en la inclusión. Foto: Tomada del Facebook Eva González

Necesitamos unirnos y ser más fuertes. Podemos establecer una red y buscar formas de financiar y dinamizar estas iniciativas. Es importante que las experiencias no se queden solo como acciones aisladas, sino que se multipliquen y tengan un impacto duradero, sostuvo.

A juicio de la activista social Yoamaris Neptuno, promover el diálogo y los debates sobre diversidad y discriminación, tanto dentro como fuera de nuestras instituciones, es esencial en ese camino. La unión y la comunicación son fundamentales para lograr un cambio real, señaló.

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