Premio a documental Todos los días son 8 de marzo

La Habana, agosto (SEMlac).- El documental cubano Todos los días son 8 de marzo, producido por el Proyecto Palomas, se alzó con el Premio Lucía al Mejor Cortometraje Documental del XVII Festival Internacional de Cine de Gibara, celebrado del primero al 5 de agosto en esa ciudad de Holguín, en el oriente del país.

Realizado y dirigido por Lizette Vila, Sergio Cabrera e Ingrid León, la obra visibiliza las historias de 23 mujeres que, desde diversas realidades, exponen sus múltiples conflictos, demandas, deudas sociales y la reparación necesaria y urgente para edificar una vida digna.

“Este premio no es para su equipo de realización, ni siquiera para las protagonistas entrevistadas; es para todas las cubanas que no han logrado construir un proyecto de felicidad”, expresó Cabrera al recibir el reconocimiento a la obra, que también mereció en Gibara el premio colateral del Jurado Joven como mejor documental.

Documental Todos los días son 8 de marzo

Ambos reconocimientos destacaron que Todos los días son 8 de marzo pone al desnudo las desigualdades que aún permanecen en el entramado social cubano y narra historias que son también las de tantas otras mujeres que viven en la nación caribeña.

En declaraciones a SEMlac desde la ciudad de Holguín, a más de 730    kilómetros de la capital, Cabrera destacó como primer valor haber podido exhibir el documental en el festival y hacerlo, además, en una ciudad del oriente cubano, territorio con mayores desigualdades sociales.

El también coordinador general de Palomas, Casa Productora Audiovisual para el Activismo Social, significó el contenido social de la obra. Su exhibición, un día antes del cierre del certamen, contó con un público mayoritariamente joven que reaccionó emocionado y reconoció el trabajo de Palomas, agregó Cabrera.

Para Lizette Vila, fundadora y directora de ese proyecto, estos premios son también un reconocimiento al Programa Nacional para el Adelanto de las Mujeres, a la Estrategia Integral de Prevención y Atención a la Violencia contra las Mujeres y en el ámbito familiar y al nuevo Código de las Familias.

“Sentir, en este momento, el clamor de tantas voces de mujeres y de tantas mujeres sin voces; la necesidad de que las deudas sociales afloren, que el pensamiento crítico retumbe en las políticas públicas y las agendas sociales irradien hacia esas políticas es la única forma de romper con el ciclo no virtuoso de violencias para alcanzar oportunidades, posibilidades y resultados  en la igualdad de género”, comentó Vila a SEMlac.

La directora de Todos los días son 8 de marzo destacó el sentido crítico, responsable y comprometido del audiovisual, que combina historias de vida con un sentido feminista de la resiliencia y una narrativa que toca, directamente, la justicia de género.

Considerada en ese sentido una obra conceptual, “es un documental con una arquitectura polifónica de voces denunciando, demandando y pidiendo justicia de género”, puntualizó Vila.

Tomando como punto de partida el significado del 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer, la obra cuestiona una fecha marcada en el calendario y todos los días del año para llegar mejor y revindicar ese momento; para visibilizar las brechas de desigualdad, las prácticas dominadoras heteropatriarcales y las barreras que impiden la verdadera justicia.

De ese modo recorre también la necesidad y disfrute de los derechos humanos de las mujeres, incluidos los económicos, a la autonomía, a ejercer la maternidad sin presiones, al parto cuidado y respetado, a vivir sin violencias, al disfrute pleno de sus cuerpos y sexualidades, entre otros.

La producción de Todos los días son 8 de marzo contó con la colaboración del Centro Félix Varela, CARE Internacional, la Embajada de Canadá, la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (Cosude), el Instituto Cubano de Arte Industria Cinematográficos (ICAIC), la Empresa de Grabaciones Musicales (EGREM) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas.

El Jurado del XVII Festival Internacional de Cine de Gibara Festival otorgó también el Premio Lucía a Virgilio desde el gabinete azul (Cuba, Dir. Raydel Araoz), como mejor largometraje documental, y otorgó el premio especial en esa categoría a Zinder (Marruecos, Dir. Nabil Ayouch).

En el apartado de ficción lo recibieron Petite Nature (Francia, Dir. Samuel Theis), como mejor largometraje y Fin (Estados Unidos, Dir. Fernando Reinaldos), como mejor cortometraje de ficción. Haut et Fort (Marruecos-Francia, Dir. Nabil Ayouch) mereció el premio especial del jurado en esta categoría.

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