El bloqueo que llega a las aulas

Dificultades para la impresión de materiales educativos y para la actualización tecnológica de laboratorios de informática y otras ciencias se cuentan entre los perjuicios que provoca el bloqueo de Estados Unidos a Cuba en el sector educacional, indica un informe divulgado el 20 de octubre en La Habana.

Los daños totales al sector, por esa causa, totalizan más de 66 millones 400.000 dólares y alcanzan a todos los niveles educativos y procesos vinculados con la enseñanza general en el país, dijo a la prensa Gretel Moya Trobajo, vocera del Ministerio de Educación cubano.

Pero también provoca daños indirectos, relacionados con las dificultades cotidianas a las que se enfrenta la población cubana, agravadas por las carencias económicas, de abastecimiento y del transporte.

En particular las mujeres, amplia mayoría entre los trabajadores de la educación, se encuentran entre los grupos de población más impactados según el informe “Derecho a vivir sin bloqueo. Impactos de las sanciones de Estados Unidos en la población cubana y la vida de las mujeres”, publicado en 2022 por la Organización No Gubernamental Oxfam.

Gretel Moya Trobajo
Existe una afectación a la “capacidad para acceder a créditos internacionales necesarios para adquirir materias primas y otros recursos fundamentales en la producción de medios educativos”, valoró Moya Trobajo. Foto: SEMlac Cuba

Según el texto, esa política impuesta desde Estados Unidos «refuerza el sistema patriarcal y desconoce las necesidades diferenciadas, las potenciales oportunidades y la autonomía de las mujeres».

Moya Trobajo citó las dificultades del personal docente, afectado por la capacidad de compra de los salarios y con necesidad de apoyos para poder asegurar la vida cotidiana y seguir trabajando en las aulas.

Vigentes por más de seis décadas, las sanciones económicas, financieras y comerciales contra el país caribeño se vieron agravadas entre 2019 y 2020 por un nuevo paquete de medidas restrictivas, aprobado por la administración de Donald Trump, junto a las secuelas de la pandemia de covid-19.

Existe una afectación a la “capacidad para acceder a créditos internacionales, necesarios para la adquisición de materias primas y otros recursos fundamentales para mantener la producción de medios educativos”, valoró Moya Trobajo.

En ese camino, refirió dificultades para la reposición o reparación del mobiliario escolar y para la impresión de libros de texto, cuadernos y libretas, sobre todo de la enseñanza primaria.

Desde 2018 no se han podido imprimir nuevos libros de texto, entre ellos los que corresponden con la actualización y perfeccionamiento de los programas educativos de diferentes enseñanzas, explicó la vocera.

“Solo estamos garantizando pequeñas cuotas de cuadernos de escritura y de cálculo para los primeros grados”, agregó.

En el caso de la enseñanza especial, donde los impactos son particularmente sensibles, se ha hecho muy difícil completar la base material de estudio para niñas, niños y adolescentes con alguna discapacidad intelectual; pero también para quienes necesitan apoyos tecnológicos para atender necesidades auditivas, visuales o de movilidad física.

Es particularmente difícil la situación de 259 estudiantes que viven con implantes cocleares, pequeños dispositivos electrónicos que se insertan bajo la piel y proporcionan la sensación de sonido a personas sordas o con deficiencias auditivas severas.

“De ellos, 39 tienen el molde roto o sin baterías. Además, sólo funcionan actualmente dos de los 16 audiómetros existentes en las provincias, lo que afecta la estimulación auditiva de otros 349 estudiantes que tienen afecciones auditivas”, precisó Moya Trobajo.

En general, las afectaciones totales a este tipo de enseñanzas, derivadas de las medidas estadounidenses, totalizan 3.707.682,36 dólares, según el informe del Ministerio de Educación.

El texto también refiere afectaciones para recibir en Cuba los ingresos producto de la exportación de servicios, principalmente derivados de la asistencia técnica y la superación postgraduada, tanto presencial como online, que se brinda en las diferentes regiones del mundo; debido a las restricciones financieras extraterritoriales impuestas desde Estados Unidos.

La Asamblea General de las Naciones Unidas discutirá y votará, entre el primero y el dos de noviembre próximos, la resolución 77/7 “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, apoyada mayoritariamente por la comunidad internacional en más de 30 ocasiones.

El documento, que abarca el período entre el primero de marzo de 2022 y el 28 de febrero de 2023, cuantifica en más de 4.867 millones de dólares los daños y a Cuba provocados por la política de Washington.

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