Copas menstruales para empoderarse y romper tabúes

La Habana, diciembre, (SEMlac). – “Primera vez que la veo”, “la conozco, pero nunca la he usado”, “la utilizo, pero también uso otras maneras de protección respetuosas con el medio ambiente”, “nunca había escuchado sobre ella” … Opiniones bien diversas sobre la copa menstrual dan cuenta de que se trata de un producto alrededor del cual aún existe mucha desinformación en Cuba.

Para Laura Salas Redondo, una de las gestoras de la iniciativa Copas para Cuba, es necesario desmitificar tabúes asociados a la menstruación y también comprender el impacto ambiental de la copa menstrual y otros productos sostenibles que pueden usar las mujeres durante el “periodo”.

Copas para Cuba es un proyecto colectivo al que todas las personas interesadas pueden unirse con el objetivo de fomentar el diálogo y apoyar el uso de la copa menstrual en el país caribeño. Su propósito es compartir conocimientos, crear espacios inclusivos y tolerantes, y construir comunidad a través de talleres de sensibilización y aprendizaje.

 Laura Salas Redondo taller copas menstruales
Para Laura Salas Redondo, deconstruir mitos relacionados con la menstruación, fundamentalmente aquellos que asocian a este proceso natural con algo bochornoso, sucio o desagradable, es esencial. Foto: @robertoruiz.cuba/IG

Según Salas Redondo, “el proyecto surgió en 2021 impulsado por La Mina y la Embajada Rebirth/Tercer Paraíso Cuba y se materializó gracias a las generosas donaciones de personas en Alemania y al apoyo puntual de la embajada de ese país en La Habana”, dijo durante un taller realizado el 28 de noviembre en la capital cubana.

El encuentro “Copas menstruales, medioambiente y diversidad”, organizado por la Embajada del Reino de los Países Bajos y Tercer Paraíso Cuba, buscó dialogar sobre los beneficios, ventajas y uso de la copa menstrual; pero también debatir temas relacionados con el bienestar emocional, físico y reproductivo de las personas que menstrúan, desde una perspectiva inclusiva.

taller copas menstruales
Participantes en el encuentro dialogaron sobre los beneficios, ventajas y uso de la copa menstrual. @robertoruiz.cuba/IG

La Mina, creada en 2020, actualmente es un proyecto de desarrollo local (PDL) cuya principal intención es abordar la gestión de residuos sólidos, principalmente plásticos, pero no solo eso.

“Implementamos acciones de reciclaje y desarrollamos actividades pedagógicas con la comunidad. Nuestro objetivo es tener un espacio físico que nos permita tratar los residuos sólidos y generar cambios de paradigmas en relación a la problemática de la basura. Copas para Cuba es una iniciativa que surge de esa intención de promover la conciencia ambiental”, precisó Salas Redondo.

“En un inicio recibimos donaciones de copas menstruales y vimos la oportunidad de reducir el uso de plástico y sus impactos en el medio ambiente”, detalló.

Pero, a medida que hemos llevado a cabo talleres y actividades, nos hemos dado cuenta de que Copas para Cuba nos ha abierto muchos horizontes para promover la salud, el empoderamiento femenino y el conocimiento de nuestros cuerpos, que son nuestros templos más sagrados”, precisó Salas Redondo.

Crear comunidad desde el aprendizaje

Los talleres son el primer punto de encuentro “donde tratamos también de seguir caminando de conjunto”, dijo una de las facilitadoras del espacio, Marbelis González Mesa.

Crear una comunidad de apoyo para aquellas personas que utilizarán la copa menstrual por primera vez, y proporcionar copas menstruales a aquellas que las necesiten, especialmente en situaciones de vulnerabilidad, es una de las apuestas del proyecto, destacó González Mesa.

Para la activista social, el uso de la copa es, en primer lugar, beneficioso para nuestro cuerpo, “para ese territorio que habitamos, y para empoderarnos”.

Marbelis González Mesa, taller copas menstruales
Los espacios de los talleres son el primer punto de encuentro “donde tratamos también de seguir caminando juntas y juntos”, dijo una de las facilitadoras del espacio, Marbelis González Mesa. @robertoruiz.cuba/IG

Las copas menstruales permiten llevar una vida normal. Pueden utilizarse durante el sueño, actividades físicas como andar en bicicleta, hacer ejercicio o ir a la playa, e incluso durante las relaciones sexuales sin penetración. Su versatilidad ofrece comodidad y libertad a las personas que las utilizan, explicó.

“Buscamos sensibilizarnos sobre el uso de alternativas diferentes a las que estamos acostumbradas, como las toallas higiénicas y los tampones, que no son tan saludables como creemos. Queremos generar conciencia sobre otros productos. Ello no quiere decir que todas las personas que participan en un taller de copas menstruales terminan usándolas de inmediato; ojalá lo hicieran. Es un momento para abrirnos a nuevas posibilidades”, señaló González Mesa.

La facilitadora destacó que la copa menstrual, si bien se ha modernizado, no es un producto novedoso, pues su invención data de 1930 y es evidente que el mandato patriarcal ha influido en su lenta aceptación y difusión.

Taller copas menstruales
La copa menstrual es un producto alrededor del que aún existe mucha desinformación. Foto: SEMlac Cuba

“Al ser una opción cómoda y desafiar los beneficios de la industria farmacéutica, que promueve productos desechables, las copas menstruales se han enfrentado a obstáculos a nivel mundial”, comentó la facilitadora.

Dijo que ha demostrado tener numerosos beneficios para la salud en comparación con los productos tradicionales utilizados hasta ahora.  Además, ofrece ventajas económicas, ya que reduce los gastos mensuales en productos íntimos desechables. A ello se une el impacto ambiental.

Para Salas Redondo, deconstruir mitos relacionados con la menstruación fundamentalmente aquellos que asocian a este proceso natural con algo bochornoso, sucio o desagradable, es fundamental.

En el espacio se señaló, además, la relevancia de incluir a todas las poblaciones, como los hombres trans, en la conversación sobre la salud menstrual y promover una cultura inclusiva alrededor del tema. “Sería valioso organizar talleres orientados hacia la salud sexual que aborden específicamente estas cuestiones”, consideró Larian Arias, activista trans participante en el taller.

El encuentro “Copas menstruales, medioambiente y diversidad” fue la antesala de una jornada de actividades en la Embajada del Reino de los Países Bajos, como parte de los 16 Días de Activismo por la No Violencia contra las Mujeres y las Niñas.

Nadia Verwaal, embajadora adjunta del Reino de los Países Bajos en Cuba
Nadia Verwaal, embajadora adjunta del Reino de los Países Bajos en Cuba, señaló que la campaña Naranja coincide con la política exterior feminista del gobierno holandés, que lucha de manera integral por la igualdad para todas las personas en todo el mundo. Foto: @robertoruiz.cuba/IG

Nadia Verwaal, embajadora adjunta del Reino de los Países Bajos en Cuba, señaló que la campaña Naranja coincide con la política exterior feminista del gobierno holandés, que lucha de manera integral por la igualdad para todas las personas en todo el mundo.

obra teatral Clara
La obra refleja que, aunque todas las mujeres pueden sufrir violencia de género, algunas son particularmente vulnerables, por ejemplo, las mujeres trans. @robertoruiz.cuba/IG
Obra de teatro Clara
En la jornada se presentó un fragmento de la pieza teatral Clara, de Liliana Lam. @robertoruiz.cuba/IG

En la jornada se presentó un fragmento de la pieza teatral Clara, de Liliana Lam, una obra que refleja la violencia de género hacia las mujeres trans. “No sólo aborda los aspectos negativos, sino también los positivos. Los desarrollos que empoderan; los desarrollos que inspiran”, destacó la embajadora adjunta.  

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