Audiencia parlamentaria reconoce valores de proyecto de Código de las Familias

De moderno, inclusivo, actualizado y respetuoso en materia de igualdad, no discriminación y dignidad humana calificaron especialistas, diputadas y diputados el proyecto de Código de las Familias que actualmente se lleva a consulta popular en Cuba y debe votarse en referendo este año.
Durante una audiencia parlamentaria sobre la norma jurídica familiar, realizada el pasado 8 de marzo en el Capitolio de La Habana, expertos y juristas de Cuba y otros países examinaron las novedades que, en materia de derechos y garantías civiles y familiares recoge la nueva propuesta, que actualiza la norma vigente desde la pasada década de los setenta.
“Lo más importante es que este nuevo proyecto reconoce y ampara jurídicamente a las distintas formas de familias y a personas con las que convivimos y nos reclaman reconocimiento y protección para sus derechos”, afirmó José Luis Toledo Santander, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales y Jurídicos del Parlamento en la apertura de la sesión, convocada por esa comisión y la de Atención a la Juventud, la Niñez y la Igualdad de Derechos de la Mujer.
La nueva normativa no busca imponer a nadie cómo debe ser su familia, pero sí establece normas de respeto e igualdad para todas las personas, puntualizó Toledo Santander durante la audiencia que sesionó bajo el título “Cuba vive en las familias” y expuso, mediante videos, los criterios de reconocidos juristas y especialistas internacionales.
Respecto a la sustitución del término patria potestad por responsabilidad parental, uno de los puntos que ha generado más polémica durante la consulta popular, se escucharon varios criterios, entre ellos el de Aída Kemelmajer de Carlucci, integrante de número de la Academia Nacional de Derecho de Buenos Aires, Argentina.
En un video trasmitido en la sala, Kemelmajer de Carlucci explicó que las atribuciones, facultades, responsabilidades, deberes y derechos que tienen los padres y las madres respecto a hijos e hijas no son, de ningún modo, potestades.
Explicó, además, que una de esas responsabilidades es la de preparar a su descendencia para que pueda tomar decisiones en función de su propio desarrollo, lo que articula coherentemente con el concepto de autonomía progresiva, considerada en la nueva norma cubana y también punto de debate en la consulta.
Ese principio se desarrolla en 25 artículos de la norma bajo la lógica de que niñas, niños y adolescentes son sujetos de derecho, por lo cual debe escucharse, valorarse y ponderarse su opinión, señaló Neylia Abboud Castillo, profesora de Derecho Civil de la Universidad Centroamericana en Managua, Nicaragua.
El nuevo proyecto de Código de las Familias se ajusta a la realidad cubana y por ello reconoce el matrimonio y la unión no heterosexual, un tema que igualmente ha despertado inquietudes, junto a la adopción por parte de esas parejas y la gestación solidaria.
Al reflexionar sobre las relaciones y las familias homoafectivas, la vicepresidenta de la Unión de Juristas de Cuba, Yamila González Ferrer, dijo que “cuando lo que se rechaza es que se reconozcan derechos, que no sean protegidos estos a determinados grupos de personas, pues entonces ello va más allá de una opinión; estamos asumiendo un acto discriminatorio”.
El proyecto de ley “no establece moldes, no obliga a escoger un modelo familiar que no sea el deseado por cada persona; es amplio e integral porque desarrolla muchas instituciones familiares, que en definitiva es reflejo de la realidad familiar cubana en toda su expresión”, agregó.
No se trata de crear una nueva realidad. Las familias homoparentales y las parejas homoafectivas existen en Cuba y han existido en Cuba desde hace muchos años, reconoció la psicóloga cubana Patricia Arés Muzio.
La experta añadió que el otorgamiento de los derechos a estas familias es una deuda que tenemos incluso con generaciones anteriores, que vivieron en la invisibilidad, silenciadas por las estigmatizaciones y el rechazo social.
Arés Muzio insistió en que la orientación sexual de las personas no compromete su condición moral, su salud psicológica ni la capacidad que tenemos todos los seres humanos de amar y cuidar. Además, hizo referencia a estudios que demuestran que ese tipo de familias cuentan con similares posibilidades de proporcionarles ambientes sanos y protectores a sus familias.
Aspectos referidos a la comunicación familiar, las personas mayores y con alguna discapacidad, el derecho sucesorio, la violencia familiar y los cuidados, entre otros, fueron abordados durante la audiencia.
En opinión del profesor Leonardo Pérez Gallardo, presidente de la Sociedad Cubana de Derecho Civil y de Familia, el texto que se está proponiendo destaca por su espíritu inclusivo, plural y diverso, a la par que apuesta por el triunfo del amor, la felicidad y los afectos.
La consulta popular del proyecto del Código de las Familias, iniciada el primero de febrero pasado, debe concluir el 30 de abril.
El pasado sábado 13 de marzo, la Comisión Electoral Nacional entregó un primer corte informativo de criterios y opiniones, recogidos durante la consulta, a la comisión redactora de la Asamblea Nacional de Poder Popular que tendrá a su cargo la adecuación y redacción definitiva del texto, que será debatido en la Asamblea y se llevará luego a referendo antes que finalice el año.

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