La violencia de género no solo constituye un problema grave de salud pública, sino también un atentado a los derechos humanos de las mujeres. Esta problemática requiere de un abordaje efectivo por los profesionales e instituciones de salud; por lo que se deben desarrollar estrategias dirigidas a la mejora de sus competencias; a fin de que ofrezcan una atención integral a las mujeres que sufren violencia.Leer más