Las prácticas e imaginarios asociados a la masculinidad hegemónica contribuyen a la validación de una supuesta superioridad de los hombres sobre las mujeres. Tal creencia muchas veces justifica el poder de unos sobre otras, las relaciones de control y la violencia de género. De hecho, sostienen especialistas, el punto de partida para entender el modo en que se estructura la violencia se encuentra en todos esos mitos y estereotipos que, durante años, hemos heredado del patriarcado y considerado como normales.
Sobre las relaciones entre la masculinidad hegemónica y la violencia de género, así como las posibles estrategias para desmontar los prejuicios asociados a ellas, SEMlac dialoga con la sexóloga y especialista del Centro Oscar Arnulfo Romero, Maite Díaz Álvarez, y con los periodistas Jesús Muñoz Machín y Lisandra Chaveco Valdés

Mientras Cuba y el mundo enfrentan la crisis de salud provocada por la Covid-19, las estadísticas referidas a la violencia de género van en ascenso. Las medidas de aislamiento tomadas en muchos países impactan directamente en el incremento de este fenómeno. De hecho, la Organización de las Naciones Unidas, en un mensaje reciente a todos los gobiernos, exhortó a convertir la prevención y reparación de este tipo de casos en parte vital de los planes de enfrentamiento a la nueva enfermedad. Para acercarnos a este tema, No a la Violencia dialogó con las sociólogas Magela Romero y Clotilde Proveyer, y con la psicóloga Yohanka Valdés.

Cuando hablamos del mito del amor romántico, nos referimos a la manera en que se ha construido un ideal del amor, entendido como la unión perfecta de dos personas, la complementariedad, la exclusividad, la pasión eterna, entre otras creencias. Estas creencias perpetúan una idea del amor como espacio de control, legitiman los celos y naturalizan la dependencia. Pero, ¿cómo se perpetúa este mito desde la comunicación? Para dialogar sobre este asunto, No a la Violencia invitó a la psicóloga Mareelén Díaz Tenorio, especialista del Centro Oscar Arnulfo Romero (OAR), y las periodistas Lirians Gordillo, de la revista Muchacha y Ania Terrero, de Cubadebate.

Siempre que se impone una relación sexual a otra persona, contra su voluntad, estamos en presencia de violencia sexual. Las víctimas pueden ser mujeres, niñas, niños, adolescentes, personas de diferente orientación sexual o identidad de género. Puede estar incluida la violación infligida por un desconocido, un conocido o por la propia pareja. Si bien este es uno de los tipos de violencia más reconocidos, no siempre se comprenden todas sus manifestaciones, ni se valora en su totalidad como un problema en nuestro país. Para dialogar sobre este fenómeno y sus posibles estrategias de atención, No a la Violencia invitó a tres profesionales de diferentes perfiles y áreas de desempeño: la antropóloga Leticia Artiles, la psicóloga Beatriz Torres, presidenta la Sociedad Cubana Multidisciplinaria para el Estudio de la Sexualidad (Socumes), y el jurista Lázaro Ramos, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana.

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