Las llamadas nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) constituyen hoy un elemento importante en el ejercicio del control, el acoso y la dominación hacia las mujeres. Ellas introducen otras formas de comunicación, interacción y socialización, pero también trasladan a sus escenarios patrones existentes en el espacio físico. Las redes sociales y los teléfonos móviles continúan reproduciendo la disparidad de poder entre hombres y mujeres y favorecen el control, la discriminación y la violencia de género. En busca de reflexiones sobre el tema, No a la Violencia conversó con la psicóloga Dalia Virgilí, la investigadora Carolina García, del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS) y las periodistas Dayneris Mesa, de la Editora Abril y Sayli Sosa, del periódico Invasor, en la central provincia de Ciego de Ávila.

La comunidad es un espacio vivo donde se entretejen las redes y relaciones diversas que marcan la cotidianidad de un país. Tanto especialistas como activistas en la atención y prevención de la violencia de género la consideran un escenario ideal para articular acciones encaminadas a erradicar este doloroso fenómeno social. ¿Pero cuáles son las claves que hacen de la comunidad ese espacio propicio, ideal para la prevención de la violencia? ¿Cómo aprovecharlas? Para reflexionar sobre el tema, No a la Violencia invitó a la máster en Ciencias Zulema Hidalgo Gómez, especialista del Centro “Oscar Arnulfo Romero y a la profesora Yerisleydys Menéndez García, coordinadora del proyecto comunitario Escaramujo, en la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Habana.

Considerado por especialistas como una forma de maltrato infantil, el fenómeno de la sexualización de la imagen, sobre todo de las niñas, es un tema de gran impacto, más aún en un contexto donde la sociedad es constantemente bombardeada por los medios de comunicación y las pautas que estos trazan. Para reflexionar sobre el tema, No a la Violencia invitó a la psicóloga Livia Quintana Llanio, doctora en Ciencias y especialista del Centro de Estudios Demográficos (CEDEM); y a las periodistas Isabel Moya Richards, también doctora en Ciencias y directora de la Editorial de la Mujer y Lisandra Fariñas Acosta, especialista en temas de salud y demografía.

Especialistas de diversas disciplinas coinciden en afirmar que prevenir y atender la violencia de género también requiere del ajuste de las legislaciones en los países, en busca de herramientas específicas para sancionar los delitos vinculados al tema. ¿Cómo se comporta este debate en Cuba? ¿Cuáles son las brechas o fortalezas de la actual legislación? Para reflexionar sobre el asunto, No a la Violencia invitó a la jurista Arlín Pérez Duharte, profesora de Derecho Penal de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana; y a la socióloga Iyamira Hernández Pita, autora del libro Violencia de género: una mirada desde la sociología, que incluye las historias de vida de 10 cubanas presas por haber dado muerte a sus parejas.

Página 1 de 8

Información adicional