Entre las formas de violencia de género está la sexual, que ocurre siempre que se impone a la mujer una relación sexual contra su voluntad. Puede estar incluida la violación infligida por un desconocido, un conocido o la pareja. Si bien este es uno de los tipos de violencia más reconocidos, no siempre se comprenden todas sus variantes, ni se asume en su totalidad como un problema en nuestro país. Para dialogar sobre este fenómeno y sus posibles estrategias de prevención, No a la Violenciainvitó a tres profesionales de diferentes perfiles y áreas de desempeño. Esta vez responden a nuestras interrogantes la psicóloga Beatriz Torres, presidenta la Sociedad Cubana Multidisciplinaria para el Estudio de la Sexualidad (Socumes), la periodista Mileyda Menéndez, del diario Juventud Rebelde y la también psicóloga y demógrafa Matilde de la Caridad Molina, del Centro de Estudios Demográficos (Cedem), de la Universidad de La Habana.

                                La violencia de género en los espacios educativos supone una ramificación de los conflictos de género no abordada frecuentemente. La ausencia de investigaciones nacionales sobre el tema y los modos poco visibles de presentarse impiden muchas veces identificarla, calcular su magnitud real y hacer generalizaciones al respecto. Sin embargo, es una forma frecuente y preocupante en que se manifiesta este problema. En busca de reflexiones, No a la Violencia invitó a tres profesionales de diferentes perfiles y áreas de desempeño. Esta vez responden a nuestras interrogantes la pedagoga Yohanka Rodney y las psicólogas Kenia Lorenzo Chávez y Yuliet Cruz.

Coinciden especialistas en que el primer paso para prevenir y atender la violencia de género es hacerla visible, lograr que la sociedad, sus instituciones y las personas tomen conciencia de que existe. Aun cuando casi todos los estudios en Cuba reconocen avances en este camino en los últimos años, No a la Violencia invitó a tres profesionales de diferentes perfiles y áreas de desempeño para analizar la problemática desde los espacios donde desempeñan su labor cotidiana. Esta vez responden a nuestras interrogantes la socióloga y doctora en Ciencias Magela Romero Almodóvar, de la Universidad de La Habana; la también psicóloga Mareléen Díaz Tenorio, del Grupo de Reflexión y Solidaridad Oscar Arnulfo Romero (OAR) y la periodista Claudia Martínez Camarero.

Las llamadas nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) constituyen hoy un elemento importante en el ejercicio del control, el acoso y la dominación hacia las mujeres. Ellas introducen otras formas de comunicación, interacción y socialización, pero también trasladan a sus escenarios patrones existentes en el espacio físico. Las redes sociales y los teléfonos móviles continúan reproduciendo la disparidad de poder entre hombres y mujeres y favorecen el control, la discriminación y la violencia de género. En busca de reflexiones sobre el tema, No a la Violencia conversó con la psicóloga Dalia Virgilí, la investigadora Carolina García, del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS) y las periodistas Dayneris Mesa, de la Editora Abril y Sayli Sosa, del periódico Invasor, en la central provincia de Ciego de Ávila.

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