Por Dalia Acosta

Contribuir a la visualización de la violencia en Cuba será el objetivo de un conjunto de acciones que ejecutará el Capítulo Cubano de la Red de Género y Salud Colectiva de la Asociación Latinoamericana de Medicina Social (ALAMES).
Las ideas fueron elaboradas de forma colectiva durante un taller de la red realizado el 21 de noviembre en la capital cubana, en ocasión de la celebración del 25 de noviembre del Día Internacional de No Violencia contra las Mujeres, la semana pasada
"Aún nuestro sistema de salud no recoge la violencia como un indicador de salud", dijo la doctora Ada C. Alfonso, vice coordinadora de la red cubana, quien advirtió sobre la necesidad de crear una red social de apoyo a las víctimas.
Por Dalia Acosta

Una intensa campaña por la No Violencia contra las Mujeres impulsa este año el Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) de Cuba en coordinación con otras organizaciones y redes, como el capítulo cubano de la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe.
Las acciones, iniciadas con un taller para personas vinculadas a la creación en los Estudios de Animación de la industria cinematográfica cubana, se extenderán a lo largo del mes de noviembre hasta la celebración, el día 25, del Día Internacional por la No Violencia Contra las Mujeres.
La campaña pretende identificar el impacto que tiene la violencia, en cualquiera de sus manifestaciones, sobre la salud integral de las mujeres, asegura un documento del CENESEX con la programación de la campaña.
Por Raquel Sierra

A su mesa, de frío acero inoxidable, llega el rostro más feo de la violencia: los cuerpos inertes de víctimas a las que no les había llegado todavía la hora de abandonar de forma natural el mundo de los vivos.
Quizás por ver a menudo las marcas fatales de cuchilladas, golpes y quemaduras, el especialista en medicina legal, Eduardo Carvajal Rodríguez, se aferra tanto a defender la vida y no se queda cruzado de brazos.
La mente de este hombre de 40 años, master en psicología de la salud del Hospital Universitario Arnaldo Milián, de la ciudad de Santa Clara, en el centro de Cuba, no descansa y sus neuronas inquietas lo llevaron a crear el proyecto Arcoiris.
Por Sara Más

Su existencia no ha seguido una línea recta, pero tampoco es un camino sin final. Se equivocó una vez, cometió un delito y fue privado de la libertad, pero ahora encamina su vida.
"No me da pena decirlo porque cualquiera comete un error, lo importante es rectificarlo", dice Dolvis Espinosa, un joven de 33 años que reside en la oriental ciudad de Bayamo, a 733 kilómetros de la capital cubana.
Junto a él están Tailí, una muchacha de 32 años que ya dejó atrás un pasado vinculado a la prostitución y estudia ahora enfermería; Jorge Luis, un albañil de 35 que trabaja infatigablemente en la construcción; Aleida, una mujer trabajadora, madre preocupada por sus hijas, quien también de cierto modo intenta recomponer sus días…

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