Históricamente, los escenarios deportivos han sido creados, regulados y disfrutados por los hombres. Los procesos de socialización de ambos sexos durante toda la vida inciden en la «hipermasculinización» de estos espacios. De niños, ellos pueden –más bien deben- jugar pelota, fútbol, baloncesto, etc., mientras se supone que ellas se alejenLeer más