A partir de diferencias biológicas se han conformado construcciones socio-históricas sobre lo femenino y lo masculino que reproducen patrones de comportamiento y relaciones marcadas por asimetrías de poder, con variadas implicaciones sociales, económicas y políticas. Es evidente que en el mundo del siglo XXI persiste la desigualdad y la exclusión social por motivos de género, y en no pocos casos estas desigualdades generan entornos de violencia, a veces muy naturalizados.Leer más