Jóvenes defienden la equidad Destacado

[03-07-2012]
Rosa María Reyes, Decana de la Universidad de Oriente y coordinadora del grupo.

Por Helen Hernández Hormilla / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla." target="_blank">Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. / Fotos: SEMlac

Cuando escuchaba hablar sobre temas de género, Annie Aguilar se incomodaba un poco. Para la estudiante de Psicología de la Universidad de Oriente, en Santiago de Cuba, a 900 km de La Habana, pretender transmutar ciertas formas de ser hombre y mujer resultaba un poco exagerado.
Su propia inconformidad la llevó a optar por la asignatura Género y Subjetividad en cuarto año de la carrera y, lejos de confirmar sus percepciones, los conocimientos recibidos le hicieron cambiar aspectos cotidianos de su identidad que tenía como naturales.
La joven de 22 años lo recuerda con una sonrisa. Ahora lleva adelante una investigación que proyecta un diagnóstico participativo con enfoque de género en un centro penitenciario femenino de su provincia y es una de las integrantes del colectivo estudiantil asociado al Grupo de Estudios de Género "Equidad", de la Universidad de Oriente.

Vincular a estudiantes en labores de carácter científico, comunitario y de activismo fue una de las primeras líneas de acción de este colectivo, formalmente establecido en 2006, pero con antecedentes de trabajo desde una década antes.

Aimeé Beyries formó parte del proyecto desde su primer año de estudios, motivada por las inquietudes transmitidas en clases por una parte del claustro. "Me inserté en el curso de capacitación en género que imparten las profesoras y profesores del Grupo Equidad sin saber muy bien de lo que se trataba", relata a SEMlac.

Según explica Rosa María Reyes, coordinadora del grupo, estos cursos se ofrecen al iniciarse el año de estudios, fuera del marco curricular, para los nuevos ingresos a la carrera de Psicología o para quienes se interesen por sumarse a "Equidad", con el objetivo de que adquieran los conceptos fundamentales de la teoría de género.
"Queremos sensibilizar a la mayor cantidad posible de personas para que tengan una visión más amplia de este tema, incluido en asignaturas optativas de cuarto y quinto años, pero que conviene introducir desde antes", añade a SEMlac la Decana de la Universidad de Oriente.
Más de 30 estudiantes de Psicología en Santiago de Cuba acompañan el empeño de la veintena de profesores y profesoras que integran el Grupo Equidad, con la idea de potenciar la investigación, capacitación y promoción de relaciones justas y democráticas entre los géneros.
"Desde hace varios cursos se ocupan de investigar desde esta perspectiva problemáticas sociales de prioridad para la provincia, con un ángulo diferente, mayor especificidad y agudeza", señala la docente.
Tanto en trabajos de diploma como en las pesquisas realizadas para algunas asignaturas, integrantes de este colectivo estudiantil han explorado, entre otros temas, la prostitución, la violencia de género e intrafamiliar, las identidades de género, la autonomía, la corporalidad en sujetos privados de libertad, la construcción de identidades y la exclusión sociopolítica en personas no heterosexuales.
Entre los enfoques novedosos que aporta esta nueva hornada resalta la voluntad de no solo describir el problema, sino transformarlo. "La mayoría de las investigaciones se están moviendo con métodos prácticos de acción-participación", indica Reyes.
Según la experta, en los últimos cinco años han ido apareciendo varias propuestas de programas de intervención concreta en comunidades, centros donde se rehabilitan jóvenes que ejercen la prostitución, penitenciarías, escuelas para menores con tendencia delictiva, entre otros, con la idea de motivar un proceso diferente al tradicional en cuanto a la socialización de género.
También hay interés en capacitar con este enfoque al personal de la policía, juristas, maestros y maestras, y abunda el punto de vista que entiende el género desde un prisma complejo, en interrelación con otras categorías antes vistas aisladamente como raza y clase social.
"Una forma de participar de manera activa en la lucha por la equidad es a través de nuestras tesis de diploma, que elegimos de manera independiente", expone a SEMlac Yailén Montoya, a punto de graduarse como psicóloga con una investigación relativa a la manera en que se ha construido la identidad de género en una joven trabajadora sexual, pasando por la reproducción de la violencia de género en este tipo de relaciones contractuales.

De la cátedra a la gente
Llegar con este tipo de mensaje a comunidades de alta complejidad social ha sido parte de las labores desarrolladas por "Equidad" desde sus inicios.
"Por lo general, la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) ha pedido que intervengamos en consejos populares (barrios) con situaciones sociales y económicas difíciles, para estudiar sus problemáticas y promover una cultura de paz", explica una de las jóvenes.
Las poblaciones de 30 de noviembre y Agüero Mar Verde, dos barriadas marcadas por conflictos sociales relativos a la familia, la violencia de género, el alcoholismo, entre otros, han resultado favorecidas por esta participación.
Según reseña Montoya, en ellas se han realizado talleres de sensibilización, debates, concursos de dibujo para niños y niñas, capacitaciones en centros educacionales y círculos infantiles y atención psicológica, además de las propiamente investigativas.
Pero también han buscado incidir en su propio centro de estudios, pues se han convencido de que no es suficiente trabajar en otros escenarios si en la universidad, donde se forma quienes dirigirán el país, no se tiene otra perspectiva de las relaciones entre hombres y mujeres.
"Pidamos lo imposible, acabemos con la violencia", "el golpe daña la piel y la indiferencia al corazón", "con los puños cerrados no se pueden estrechar bien las manos" son algunas frases que pudieron leerse el pasado noviembre en las calles interiores de la Universidad de Oriente, como resultado de un concurso de mensajes sobre el asfalto contra la violencia de género, promovido por el colectivo.
Las fechas "génerosensibles", como el Día de la Mujer, de los enamorados, de las Madres, de los Padres, de la Mujer Rural y la Jornada por la No Violencia contra la Mujer, también han sido propicias para desarrollar acciones llamadas a destronar estereotipos y símbolos sobre los cuales se sostiene la estructura patriarcal y machista que prevalece en la sociedad cubana.

 

Conocer para transformar
Coinciden las entrevistadas en que capacitar sigue siendo una opción estratégica para difundir una cultura de paz y equidad en profesionales del futuro.
"Si de formación se tratara, las temáticas que tienen que ver con los contenidos de género bien pudieran ser enseñadas a los niños y niñas desde las primeras edades", opina Rosa María Reyes.
Según la catedrática, la promoción consecuente de valores humanos imprescindibles para lograr la equidad y una educación sexual más centrada en los afectos y las relaciones humanas no sexistas siguen siendo asignaturas pendientes del sistema educacional cubano.
"Las investigaciones en comunidades arrojan que existe una gran carga de malestares, preocupaciones y ansiedades sobre estos temas en la población y, con una simple intervención profesional que desmonte prejuicios, algo se puede aliviar", destaca.
Aunque aún sigue sin existir una estrategia coherente para transversalizar el género en la enseñanza superior en Cuba, ya aparecen asignaturas de carácter optativo con este enfoque en varias carreras de universidades del país. Por su parte, profesores y profesoras dedicados a estos estudios los vinculan cotidianamente a sus conferencias.
Promover la lucha por la equidad de género entre estudiantes de otras carreras, sobre todo las de perfil más técnico, es uno de los anhelos de este grupo de jóvenes activistas.
"Faltaría mucho por lograr en la universidad y ayudaría trabajar problemáticas relacionadas con la propia juventud, porque cuando las personas sienten que los temas les pertenecen, la reflexión y el debate se hace más rico", sostiene Beyries.
"Al conocer sobre género aprendí a destapar ese velo que la sociedad ha construido para fomentar mitos y estereotipos que sustentan relaciones de dominación entre hombres y mujeres, y me ha ayudado a no ser ingenua ante situaciones de la vida cotidiana", asegura su compañera Montoya.
Una vez graduadas, las futuras psicólogas pretenden seguir vinculadas al proyecto, pues consideran que el género es un aspecto crucial para el desarrollo de su profesión y que puede aplicarse a cualquier contexto en el que existan hombres y mujeres.
"Las investigaciones cada día van develando nuevas discriminaciones porque para entender las problemáticas humanas debe tenerse en cuenta que están mediatizadas por la inequidad", concluye Aguilar.

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