Lirians Gordillo Piña

Lirians Gordillo Piña

Miércoles, 15 Marzo 2017 14:27

Cooperativistas enfrentan retos comunes

Investigaciones científicas revelan que las trabajadoras cubanas en el sector cooperativo sufren las consecuencias de la división sexual del trabajo y de los estereotipos machistas.
“El sector cooperativo es un sector de oportunidad, tanto personal como social. Sin embargo, en las cooperativas no agropecuarias hay un predominio de adultos medios, blancos, de escolaridad preuniversitaria y hombres”, concluye Claudia María Caballero Reyes.

Aurelí, Pedro Luis, Arcelio y Yuri viven en diferentes provincias cubanas, sus historias son diversas pero confluyen en la Articulación Juvenil por la equidad social, iniciativa que apuesta por la transformación desde las nuevas generaciones.

Un grupo de narradoras cubanas llaman la atención sobre la violencia machista desde sus relatos en la antología Sombras nada más. 36 escritoras cubanas contra la violencia hacia la mujer, presentada el pasado 11 de febrero en la XVI Feria del Libro de La Habana. "En nuestro país el tema de la violencia contra la mujer es aún tabú, y pensarlo como un tema de discusión pública todavía parece una utopía demasiado irreal", destacó la ensayista Zaida Capote Cruz durante la presentación del volumen.
Para la crítica literaria esta iniciativa representa una muestra de solidaridad y un "gesto colectivo contra la violencia instaurada como práctica cotidiana".
La antología es fruto de la idea original de la escritora y poeta Marilyn Bobes y contó con la selección de la narradora Laidi Fernández de Juan.

Tres veces al día, María Magdalena Vargas Fonseca ve llegar a unas 100 personas al Comedor Pío Pío del Sistema de atención a la familia (SAF), en el municipio capitalino Playa. Vargas Fonseca es administradora de la instalación que ofrece desayuno, almuerzo y comida a ancianos y personas en situación de vulnerabilidad social.

Desde proyectos socioculturales y emprendimientos económicos con impacto local, cubanas de generaciones diversas impulsan espacios e iniciativas de transformación social.
Para la educadora popular Carla López, no es casual que las mujeres protagonicen el trabajo comunitario y que la equidad social sea una constante en experiencias socioculturales y productivas.

Para el jurista Manuel Vásquez Seijido existen múltiples retos a la hora de abordar de manera integral la violencia de género. Fiel a su profesión, el director del Departamento Jurídico del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) ofrece una mirada compleja a la violencia por motivos de género en Cuba. Vásquez Seijido opina que son necesarios cambios en los marcos legales del país y una mayor preparación profesional de los actores que intervienen en el proceso. Pasos que, en su criterio, permitirán avanzar en la prevención, sanción y reparación de la violencia machista en la isla.

Abordar de manera amplia e inclusiva la violencia por motivos de género es un reclamo de grupos de mujeres lesbianas, bisexuales y trans en Cuba. Para la activista Mercedes García Hernández, la lesbofobia y la transfobia también son expresiones de violencia machista y la vida cotidiana da muestra de ello.
La integrante de la red Humanidad por la Diversidad (HxD), que acoge el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), cree importante romper el silencio que invisibiliza a quienes no cumplen con la norma heteropatriarcal.

El tratamiento mediático de la violencia por motivos de género es tema de debate entre especialistas y profesionales de la comunicación en Cuba. Investigaciones y espacios de superación académica destacan la pervivencia de estereotipos y la falta de información y de una estrategia integral para la inclusión de la violencia machista en la agenda de los medios nacionales. Mayra García Cardentey, joven periodista y profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, abunda sobre estos temas.

Domingo, 20 Noviembre 2016 17:11

Mi optimismo me ha salvado

Siempre está ocupada, moviéndose de un lado a otro. Malú Cano ama su trabajo como coordinadora de la Red Trans Cuba, grupo que reúne a personas transgénero de todo el país. “No me arrepiento de quien soy, ni de la vida que he tenido, aunque haya sido muy dura”, asegura. Esta cubana de 33 años nació el 26 de diciembre de 1982 en la central provincia de Cienfuegos, a unos 250 kilómetros de la capital. Nuestro diálogo comienza con los muchos recuerdos alegres de su infancia, un pasado con el que se reconcilia por los mejores momentos. “Yo era el primer hijo, varón además; mis padres y abuelos tenían adoración conmigo. Mi papá era marino mercante y en aquel entonces tener un padre con ese oficio era un privilegio porque podía traerme los mejores juguetes. Pero no era lo que yo quería”.

Personas con diversas experiencias de fe y especialistas en estudios teológicos alertan sobre un resurgir del fundamentalismo en algunas iglesias en Cuba. Estas expresiones religiosas refuerzan mitos milenarios sobre la subordinación de las mujeres, a partir de la lectura literal de los textos sagrados. Para el reverendo Luis Carlos Marrero, vicedirector del Centro Oscar Arnulfo Romero, es importante realizar una exégesis bíblica para deconstruir la dominación patriarcal.

Página 1 de 7

Información adicional