Con una tendencia a la feminización en los últimos años, las migraciones en Cuba también podrían estar influyendo en la formación de parejas en el país, según recientes estudios. "La migración ha pasado a ser un importante factor explicativo de los desequilibrios que se observan en los índices de masculinidad", afirma la doctora María Elena Benítez en su artículo "Un acercamiento demográfico al mercado matrimonial cubano", publicado en la revista Novedades en Población, en su última edición de 2016.

Filóloga de profesión, realizadora audiovisual por vocación y feminista por “aprendizajes múltiples”, como ella misma reconoce, la directora de cine y televisión Magda González Grau valora, por sobre muchas cosas, la persistencia. Además de sus propias reflexiones, sus avatares creativos lo evidencian. Comenzó en la Televisión Cubana haciendo subtítulos y doblajes, un trabajo que le gustaba mucho. Esos ejercicios, que implicaban “crear toda una dramaturgia a partir de la voz y la actuación, para luego sumarle la imagen”, probablemente cimentaron parte de los conocimientos que la han llevado a convertirse en una excelente directora de cine y televisión.

Hacia 2030, más de la mitad de los hogares cubanos tendrá al frente a una mujer, según las investigaciones del Centro de Estudios de Población y Desarrollo (Cepde), de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI).
Especialistas de esa institución estadística oficial aseveran que 52,2 por ciento de los hogares estará encabezado por una mujer en poco más de una década y que luego se mantendrá la tendencia al alza del liderazgo femenino, a juzgar por las "Proyecciones de los hogares cubanos 2015-2030".

Aun con información, servicios de planificación familiar y acceso a la anticoncepción, todavía es elevado el número de personas en Cuba, sobre todo jóvenes, que no evitan los embarazos o los asumen una vez que aparecen en sus vidas, sin haberlos planeado.

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