Fortalecer el activismo y la participación social en el ejercicio de la ciudadanía y los derechos sexuales como derechos humanos es una necesidad para la construcción de una nación más plural, consideran activistas y expertos en Cuba.
Para Manuel Vázquez Seijido, subdirector del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), esta es una herramienta que permite actuar además contra la violencia de género. Así lo refirió en el V Taller Internacional Violencias, Sexualidades y Derechos Humanos, organizado por el Cenesex entre el 5 y el 7 de diciembre, el cual acogió además el V Taller de las Redes Sociales Comunitarias.

El activismo por la No Violencia contra las mujeres y las niñas debe ser permanente, bien articulado y necesita apoyos desde muchos espacios, organizaciones e instituciones comunitarias, coincidieron trovadoras y raperas, cineastas, realizadores audiovisuales, escritores y directoras de cine durante un intercambio en La Habana.

Estudiosos, practicantes y representantes de instituciones religiosas alertaron sobre problemáticas en la vida social cubana asociadas al desarrollo de grupos neofundamentalistas religiosos.
Entre las manifestaciones más visibles señalaron las posturas de ataque a los artículos 40 y 68 del nuevo proyecto de Constitución, que fue sometido a consulta popular en el país y se llevará a referendo en febrero de 2019.

Cuando se le pide diseccionar el concepto de imaginarios sociales que sostienen la violencia de género, la Doctora en Ciencias Sociológicas María Isabel Domínguez García apunta que “son construcciones mentales de significación práctica, legitimadas y compartidas en la sociedad”. De inmediato agrega: “están compuestos por simbolismos que configuran mentalidades resistentes al cambio”.

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