Por Helen Hernández Hormilla / hormilla@gmail.com

La dificultad para la recreación constituye uno de los conflictos principales para quienes habitan la comunidad de Cuentarriba, en el municipio Florencia, de Ciego de Ávila, a más de 500 kilómetros de La Habana.
Como en gran parte del campo cubano una vez caída la tarde no queda mucho que hacer para romper la rutina, sobre todo si la diversión se asocia a los recursos tecnológicos de las urbes.
Enmendar esta situación fue uno de los incentivos para emprender un proyecto comunitario que hurgó en la historia cultural de la localidad con interés en rescatar, junto a las tradiciones de la zona, el rostro sonriente de sus mujeres y hombres. Costumbres como el juego de velorios, la cuentería, las parrandas y el repentismo regresaron para quedarse en el otrora vertedero de desechos y hoy ranchón campesino, sede del proyecto Cuentarriba.
Nelsón Malagón, coordinador de la iniciativa, refiere que en el proyecto se han implicado personas de todo tipo y edades, con una mayor comunicación e interés por emplear el tiempo libre en favor del crecimiento espiritual.
«Insistimos en que este tipo de acción cultural debe promoverse desde dentro, sin esperar a que alguna institución venga a suplir el vacío», expresó el promotor avileño en uno de los paneles de la Jornada Artístico Cultural de la red Articularte, celebrada del 16 al 20 de julio en la Casa del Alba, en La Habana.
Fortalecer emprendimientos en los cuales las capacidades artísticas y culturales se tornen el motor de la transformación individual y social es uno de los objetivos de Articularte.
Formada hace un año, la red reúne esfuerzos de varias instituciones: el Centro de Intercambio y Referencia-Iniciativa Comunitaria (Cieric), el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), el Centro Memorial Martin Luther King Jr., el Instituto de Investigaciones de la Cultura Cubana Juan Marinello y el Proyecto Palomas.
Cuenta además con el auspicio de la Unión Europea, el Instituto Humanista de Cooperación al Desarrollo de Holanda (Hivos) y la Agencia Suiza para la Cooperación y el Desarrollo (Cosude).
Entre los objetivos planteados para la plataforma de trabajo resalta el de contribuir al desarrollo pleno y sostenible de la sociedad cubana, desde procesos culturales y artísticos que refuercen las potencialidades y expresen la diversidad de los seres humanos como sujetos de desarrollo.
También el interés por robustecer las capacidades de reflexión crítica, de diálogo, intercambio y gestión de actores culturales y grupos sociales, junto a la promoción de prácticas socioculturales y artísticas transformadoras, que vigoricen la participación, la identidad y el respeto a la diversidad cultural.
Rigoberto Fabelo, director de Cieric, explicó a SEMlac que Articularte ha intentado vincular problemáticas de cultura y sociedad a partir de las aportaciones y encargos sociales de cada uno de sus implicados, su acoplamiento a las condiciones del contexto social, así como el respeto a los grupos con los que se trabaja.
«Lo interesante parte de complementar las capacidades institucionales y establecer un marco de cooperación que permita fortalecer lo nuestro», recordó el directivo.
La articulación se torna pertinente, además, como parte del proceso de reformas estructurales y económicas que vive la isla e impone el reto de conservar el trabajo cultural comunitario con opciones novedosas.
«El funcionamiento en red es un aporte que acompaña la política cultural del Estado cubano», destacó a SEMlac Lizzete Vila, coordinadora del Proyecto Palomas.
Varios debates de la jornada, que evaluó experiencias del primer año de la red, coincidieron en ubicar la comunidad como espacio natural para la dinamización social en favor de la participación y la equidad. En ese sentido crecieron las demandas de mecanismos que permitan el desarrollo autónomo de los proyectos y reconozcan el potencial individual y local para la transformación.
«Desde nuestra comunidad generamos acciones intencionadas que promueven y desarrollan nuevos saberes en los sujetos y en las cuales la creatividad es el concepto de primer orden», opinó Otoniel Morffis, líder del proyecto «Callejón de la Ceiba», de Cienfuegos, desde el cual se fomentan las relaciones intergeneracionales a través de la creación artística.

Filosofía de equidad

El enfoque de género resulta una ética común en las acciones de Articularte, aclaró Fabelo. Tanto en la producción artística como en el desarrollo de proyectos comunitarios e investigativos se parte de preguntar por la situación de las mujeres y los hombres dentro de cada proceso.
«Se han realizado actividades de capacitación para crear una sensibilidad que aborde desprejuiciadamente la equidad a través de espacios de reflexión, diálogo, debate y talleres de seguimiento a nivel comunitario, institucional y en el grupo gestor del proyecto, para que el género atraviese todas las escalas, en un espíritu de llevar a la Cuba profunda una posibilidad de crecer culturalmente», enfatizó.
Asimismo, se potencian las actividades que en este sentido realizan las instituciones convocadas, como sucede con la Red Nacional de Educadores Populares que coordina el Centro Martin Luther King, o el concurso de Carteles por la No violencia contra la mujer que convoca hasta noviembre el Centro Pablo de la Torriente Brau.
Esta es una de las prioridades del Proyecto Palomas, cuya coordinadora reflexionó sobre la importancia de crear, mediante Articularte, una polifonía de ideas desde el trabajo horizontal.
«De las feministas viene la noción de la economía solidaria, que aprovecha los valores de cada uno y lo que de manera concreta puedan ofrecer. En nuestro caso, Palomas aporta la creación audiovisual, la experiencia de trabajar con diversos grupos pensando que la creación es un hecho humano y no solo artístico, y la manera de convocar a la paz y el buen vivir como filosofía», refirió la realizadora.
Para su segundo año, Articularte se reta a fortalecer el sentido de integración, ganar más identidad como grupo y extender su plataforma para que se incorporen otros actores interesados, reveló el director de Cieric.
Asimismo, prevén concluir su plan de publicaciones, realizar exposiciones temáticas, el acompañamiento metodológico de ocho proyectos comunitarios en distintas provincias del país y continuar el área de investigaciones para evaluar los impactos y evoluciones posibles en la sociedad cubana desde el arte y la cultura.

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