Premios a proyectos defensores de la ética

La serie documental Páginas de la educación en Cuba, idea original, escrita y dirigida por Ernesto A. Vázquez, recibió el Premio Iberoamericano de la Ética Elena Gil, convocado por el Centro Félix Varela con el fin de salvaguardar la eticidad humanista de los pueblos. 

El jurado, independiente del centro, reconoció esta obra audiovisual por el acercamiento esencialmente ético que realiza al abordar el origen de la educación en Cuba y la formación de valores en las personas y la sociedad en los siglos XVIII y XIX.

De cinco capítulos y aun sin estrenar en la isla, el documental mezcla entrevistas a personalidades de la academia, dramatizados e imágenes de archivo, para llevarnos a los albores de la enseñanza en el país en las etapas de formación de la nacionalidad. 

“Sumado a su mérito investigativo debe subrayarse el estimable trabajo en equipo que se evidencia en su cuidada realización desde el punto de vista audiovisual: fotografía, sonido, edición y postproducción, entre otros elementos artísticos”, dictaminó el jurado.

El colectivo que analizó las 22 obras recibidas en la decimoctava edición del premio Elena Gil decidió entregar una mención especial al libro Desafío del Silencio, de Daisy Rubiera Castillo que, mediante testimonios de mujeres que han recibido maltrato en sus hogares, aborda una temática aun compleja para la sociedad cubana actual: la violencia.

El veredicto señala que este volumen  es una vía para “alertar contra esta censurable actuación que lamentablemente perdura en nuestra sociedad y que atenta contra los principios éticos en que se debe basar nuestro proyecto social”.

En declaraciones a SEMlac, Rubiera señaló que haber obtenido una mención especial resultaba importante porque “no todo el mundo piensa que un tema como ese merece que se le reconozca, porque ven el fenómeno como algo muy natural, o no lo ven”.

“Muchas veces nos culpan a nosotras, que somos víctimas de la violencia y el maltrato, de haberlos provocado. Quería que el libro fuera evaluado por un jurado diferente, con una mirada diferente, que viera si lo que yo quería hacer estaba  llevando mi mensaje”, agregó.

Este premio fue instituido en homenaje a Elena Gil Izquierdo, luchadora por los derechos de las mujeres, y quien contribuyó a que muchas de ellas se incorporaran a la revolución cubana, se superaran y alcanzaran un lugar en la sociedad.

Según explicó a SEMlac Maritza Moleón, directora del centro, el premio surge desde el inicio de la institución, “con vista a promover las cuestiones éticas que son tan importantes para la sociedad y que estimula proyectos, libros y obras que traten de incentivar cómo se puede hacer un mundo mejor, más justo y equitativo”.

Pretende también “que las personas saquemos lo mejor de todos nosotros para buscar mejores alternativas de desarrollo, de hermandad y solidaridad en un mundo tan violento y cruel, por lo que tenemos que luchar todos y todas por defenderlo”.

El jurado, explicó Moleón,  es independiente del centro, y cada año la competencia es más reñida porque “dentro de la sociedad hay semillas y frutos que están incentivando un nuevo porvenir y una nueva mirada, más positiva, al mundo”.

“El premio es iberoamericano, se puede participar en ensayos, poesía y audiovisuales, y ya está abierta la convocatoria para la venidera edición”,  invitó la directora del Centro Félix Varela.

El jurado otorgó menciones a los proyectos Estrategia Socioeducativa para el establecimiento de Proyectos de vida en el Anciano, de Miguel Ernesto Verdecia Rosés, Clara Suárez Rodríguez y María del Toro Sánchez; Derecho Ambiental. Realidades y Esperanzas, de Leonel Caraballo Maqueira; y Proyecto Sociocultural El Patio de Pelegrín, que funciona en el Consejo Popular Puerta de Golpe, en Pinar del Río.

La junta directiva del Centro Félix Varela otorgó distinciones a la cadena televisiva Telesur; al proyecto de reconstrucción post terremoto en Chile “De la precariedad a la dignidad, de la mediagua a la mediacasa”; al documental Océanos, de los franceses Jacques Perrín y Jacques Cluzard, Centro de Bioética Juan Pablo II y el programa televisivo A tiempo.

El Centro Félix Varela es una organización ciudadana voluntaria, inscrita legalmente como asociación independiente de carácter civil, no gubernamental, autónoma, con capacidad y sin fines de lucro.

De acuerdo con sus estatutos, el centro trabaja para promover los valores de la eticidad humanista que ha caracterizado el proyecto liberador cubano, con el objetivo de lograr un modelo de desarrollo económico y social sostenible.

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