‘Hablar con inteligencia de sexualidad, el reto de la fe Cristiana’

Entrevista con T. Jennings, teólogo de la liberación.

Rechazo, condena y exclusión; así responden muchas de las religiones frente a la diversidad sexual, particularmente el Cristianismo. Por tal motivo, en esta entrevista, Theodore Jennings, teólogo de la liberación, explica cómo las iglesias deben cambiar su postura conservadora y hablar de sexualidad con inteligencia, si es que no quieren perder más feligreses.

Renovarse o morir

Theodore Jennings es profesor de Teología Bíblica en la Iglesia Unida de Cristo (United Church of Christ) del Seminario Teológico de Chicago (Chicago Teological Seminary), un centro de formación teológica y de capacitación ministerial.

Originario de Estados Unidos, Jennings estuvo en México para ofrecer un taller sobre diversidad sexual a 70 pastores de la Iglesia Metodista Mexicana, quienes en su mayoría, recuerda, se mostraron receptivos con el tema.

Y es que de acuerdo con el teólogo, la diversidad sexual es uno de los temas pendientes que tienen los metodistas, pero también todas las iglesias cristianas, pues durante siglos se han mantenido «con la mente cerrada», al grado de que han tenido una «influencia negativa» en los cambios que experimenta la sociedad, sobre todo los que benefician a los no heterosexuales.

¿Qué papel debe jugar la religión, la Iglesia, en el nuevo escenario social y cultural, en el que ya es posible no sólo el matrimonio gay, sino incluso la interrupción legal de un embarazo o la reproducción asistida?

Theodore Jennings asegura que el reto de las iglesias consiste en actualizar los valores de sus religiones; hallar una manera sensible, y no condenatoria, de responder a estos cambios sociales.

Para el teólogo, muchas iglesias no fijan posturas incluyentes debido a que temen que los fundamentos de sus religiones se vean en peligro; sin embargo, el especialista afirma que al contrario; esta es una oportunidad para descubrir la verdadera esencia de la religión, la espiritualidad y la fe; una oportunidad que tienen todas las iglesias, entre ellas la Metodista.

El Metodismo es una de las múltiples denominaciones que surgieron luego de una fragmentación que se dio al interior de la Iglesia Católica Romana a partir del siglo XVI.

Aunque siguen muchas de las tradiciones del Cristianismo, los metodistas llevan un método especial de vida –de ahí su nombre- en el cual reconocen el valor de la Biblia pero al mismo tiempo apelan al uso de la razón al momento de leer las escrituras, lo que implica interpretarlas y ejercer un libre albedrío.

Así como sucede con otras iglesias cristianas, dentro del Metodismo existen grupos más conservadores que otros, aunque de manera oficial, la postura frente a la diversidad sexual es todavía de rechazo.

Abrir mentes para abrir puertas

Sin embargo, de acuerdo con el teólogo, los líderes religiosos del Metodismo, y de varias iglesias cristianas, hoy en día se están abriendo al debate; «abren primero las mentes para después abrir las puertas de sus templos», señala Jennings.

Esta situación le hace pensar al teólogo que sí es posible reconciliar a la creencia religiosa con la diversidad sexual; es complicado, afirma, pero se puede hacer con este y otros temas.

«Los metodistas de Estados Unidos hemos logrado fijar una postura acerca de muchos temas controversiales, uno de ellos es el aborto; al respecto pensamos que es una tragedia, que no debería pasar, pero al mismo tiempo defendemos la integridad de la mujer, es ella quien debe tomar la decisión, no la Iglesia, no la ley»

Afrontar estas situaciones con sensibilidad es lo que deben hacer las iglesias, menciona Theodore Jennings; después de todo, «la fe cristiana no es únicamente lo que diga el Papa; los obispos pueden decir no, pero los fieles, sobre todo los de hoy, terminan preguntándose ¿por qué no?».

De acuerdo con Jennings, este es un fenómeno que se empieza a ver en México, un país en el que si bien para muchos mexicanos la religión es muy importante, han aprendido a separar su parte espiritual de las otras dimensiones de su realidad actual.

«En mucha gente mexicana ha desaparecido la relación entre espiritualidad y vida personal. No es que hayan perdido la fe, simplemente ya no permiten que ésta tenga un poder absoluto en su vida cotidiana, en sus decisiones».

Para el teólogo este es el reto que debe enfrentar la religión hoy en día: interpretar la vida cotidiana de una manera que orille a la gente a vivir de una manera incluyente.

«Si las iglesias no encuentran una manera inteligente de hablar de sexualidad, y se quedan en sus posturas antiguas, van a perder generaciones de feligreses, y con esto, van a morir», concluye el teólogo.

Tomado de Adital

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