Contra la corriente del sexismo en las artes

Por Helen Hernández Hormilla / hormilla@gmail.com

Las artes serán la plataforma de trabajo para un nuevo proyecto que desde Cuba intenta propiciar la cultura de paz y la equidad entre los géneros. Se trata de “Todas contra corriente”, iniciativa liderada por la cantante Rochy Ameneiro, en colaboración con especialistas, artistas, instituciones culturales y ONGs. Apoyar esfuerzos y espacios donde las mujeres protagonicen, desde el escenario artístico, una lucha contra la violencia de género y alcanzar la visibilidad de las mujeres en una sociedad más equitativa son los propósitos declarados por el proyecto, que se identifica con una sombrilla violeta, el color del feminismo.
Bajo la asesoría del profesor Julio César González Pagés, coordinador de la Red Iberoamericana de Masculinidades, y de la periodista Isabel Moya Richard, especialista en género y comunicación, la cantante pretende sensibilizar a más artistas, especialmente del mundo de la música, sobre la necesidad de que las mujeres salgan de sus roles tradicionales y alcancen mayor presencia en el campo cultural.
El proyecto ha sido amparado por el espacio “Mujeres del Alba”, que tiene lugar en la Casa del Alba Cultural de La Habana, la Red Iberoamericana de Masculinidades; el Centro Memorial Martin Luther King Jr.; el Instituto Cubano de la Música y  la Editorial de la Mujer, entre otras instituciones.
Según declaró Ameneiro a SEMlac, pretenden, además, promover nuevas imágenes de las mujeres en los medios, más allá de su representación como objetos sexuales. “Hay una tendencia en los videos clips que está incitando a la violencia de género y a mostrar a la mujer solo desde el estereotipo”, denunció la intérprete.
De ahí que una de las primeras acciones fuera la filmación del video clip Contracorriente, canción de la trovadora cubana Yamira Díaz e interpretada por Rochy y Omara Portuondo. El tema se eligió no solo por estar compuesto por una mujer, sino porque se presta a disímiles lecturas en cuanto a la emancipación femenina. “La letra es hermosa y sugerente, y la mujer termina diciendo: yo soy dueña de mi suerte, y es eso lo que queremos lograr”, refirió la cantante.
El audiovisual, presentado el pasado 27 de septiembre en la Casa del Alba Cultural en La Habana, es dirigido por Luis Najmías y cuenta con un elenco totalmente femenino. La pretensión fue romper con los discursos habituales de los clips, no solo en lo conceptual sino desde el punto de vista formal, por lo que se acudió a un plano secuencia en el que van apareciendo diferentes mujeres en sus portales desempeñando actividades domésticas.
Al final todas abandonan el espacio privado y se incorporan a una marcha de mujeres con sombrillas liderada por Rochy.
Najmías decidió trabajar con actrices y no con modelos, como es usual en los clips nacionales, pues buscaba transmitir emociones específicas para denunciar la invisilibilidad que sufren las mujeres al cargar sobre sí el grueso de las responsabilidades hogareñas. “La violencia de género puede estar dentro de las casas, en la cotidianidad, y eso es lo que queremos transmitir”, opinó el realizador.
Otro elemento significativo es la diversidad de generaciones, razas y apariencias físicas de las protagonistas, en contraposición a la imagen voluptuosa, fragmentada y eternamente joven que, por lo general, ofrecen estos materiales.
Para González Pagés, este tipo de productos marca una diferencia y va contra la corriente de la industria de masas a nivel global. “En Cuba existe la capacidad de proyectar otra idea de las mujeres y los hombres, pero por el conformismo y la falta de ideología en el tema de género se repite el modelo hegemónico. No se trata de convertir el video en una fórmula, pero sí de convencerse de que es posible tener otra imagen de las mujeres en el video clip”, resaltó el estudioso del feminismo y las masculinidades.
Las copias del audiovisual y la canción serán distribuidas de manera gratuita entre los interesados, pues la idea es multiplicar este tipo de discurso. Además, servirá para acompañar la Jornada Cubana de Lucha Contra la Violencia de Género en la isla.
Para el futuro, el proyecto prevé la realización de talleres, conciertos, exposiciones y la grabación de un disco con canciones que aludan al tema del enfrentamiento a la violencia de género.
Cambiar la cultura machista puede ser más que una quimera en estos días. Así lo aseguró  González Pagés al referirse al proyecto: “Estoy convencido de que, cambiando el mundo propio y el de las personas cercanas, puede crearse una energía en común a favor de la equidad”, afirmó.

Octubre de 2011

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