Amplia presencia femenina en las artes plásticas

Raquel Sierra

El escritor del medioevo Giovanni Boccaccio consideraba que el arte era “ajeno al espíritu de las mujeres, pues esas cosas solo pueden realizarse con mucho talento, cualidad casi siempre rara entre ellas”. Las artes plásticas cubanas se encargan de desmentirlo.

Así lo destaca María de los Ángeles Pereira, profesora de la Facultad de Artes y  Letras de la Universidad de La Habana, para quien la presencia femenina en la pintura, la escultura y la fotografía, entre otras manifestaciones artísticas, es notable tanto en Cuba como en América Latina y el Caribe, desde hace siglos.

En su conferencia “Mujeres artistas: en los territorios del género”, dictada el 29 de marzo en La Habana como parte del Ciclo de Conferencias Mujer y sociedad, Pereira considera que la presencia femenina aporta otra mirada a los temas a la vez que, en su mayoría, abordan asuntos relacionados con el hecho de ser mujer.

Entre los territorios del género incluye desde la maternidad y sus mitos hasta la mujer como  objeto sexual; la prostitución y el repliegue al universo doméstico y  otras formas de sometimiento.

En declaraciones a SEMlac, Pereira destacó que en Cuba, ya desde los tempranos años treinta del pasado siglo, comenzaron a sobresalir artistas como Amelia Peláez (1896-1968), Rita Longa (1912-2000) y Antonia Eiriz (1929-1995). Junto a la poeta Fina García Marrúz, Amelia Peláez integró el grupo Orígenes en 1936, un movimiento literario y de las artes mayoritariamente de hombres.

De Rita Longa han trascendido sus esculturas, que tienen como centro a las mujeres, incluida la condición femenina con que representa a su país y que aún hoy sorprende en una fuente en la oriental ciudad de Las Tunas, mientras que Antonia Eiriz nos legó sus “Compañeras” y “La anunciación”, cuyas protagonistas son mujeres carcomidas por la prostitución y el terror.

La presencia femenina en la plástica cubana se ha multiplicado  en los últimos treinta años y una muestra de ello es la creación de artistas como Marta María Pérez (1959), Aimée García (1972), Cirenaica Moreira (1969), Belkis Ayón (1966-1999) y el extinto Grupo 609, considera Pereira.

“Hay muchísimas más, esta selección se debe a la búsqueda de una variedad formal, con artistas que trabajan la pintura, la fotografía,  la escultura, el grabado y el performance. En todas las expresiones de las artes plásticas de Cuba hay una presencia muy fuerte de la mujer creadora”, dijo Pereira a SEMlac.

En el tratamiento de los temas, indica la profesora, hay mucha valentía. Un ejemplo de ello fue el Grupo 609, que entre 2001 y 2002 estuvo integrado por Amarilys González, Yailín González, Anahis Martínez, Yanna Palomino y Aida Serantes, estudiantes de la  Facultad de Artes Plásticas del Instituto Superior de Arte.

“En sus performances hubo mucha valentía y hasta humor, al enfrentar los temas con  obras visualmente muy fuertes, osadas y presencia de desnudo”, destacó y las calificó como transgresoras en su discurso.

En siglos pasados, las mujeres, excepto raras excepciones, generalmente al estar relacionadas con algún pintor famoso, eran invisibles en la pintura. En su conferencia, Pereira cita a la estudiosa española Ángeles Caso, licenciada en Historia del Arte, para explicar la ausencia femenina.

“Todas esas mujeres fueron reales. Existieron. Pintaron o esculpieron. Y triunfaron. La gran pregunta es por qué no aparecen en la mayor parte de los libros de historia del arte. Y por qué no vemos sus obras en los museos. Supongo que la respuesta la tienen los hombres que, mayoritariamente, han ejercido como historiadores, críticos y conservadores hasta tiempos muy recientes”, considera Caso.

Sin ser estudiosa del tema de género, Pereira aborda el asunto porque “me doy cuenta de que en esta parte del mundo: América Latina, el Caribe y Cuba, la presencia que cobró la mujer artista a lo largo del siglo XX es asombrosa”.

“En Puerto Rico, República Dominicana, Jamaica, el Caribe francófono, la mujer artista está en todos los territorios”, señala.

En el caso de Cuba, con el sistema de enseñanza artística nacional, en el nivel medio  hay muchas artistas. Solo en el proyecto experimental Factoría Habana, de cada dos exposiciones –sean personales o colectivas–, hay una mujer integrando dúos de creación, así como en los claustros de las escuelas de arte.

A su juicio, “en el ámbito de la enseñanza artística, la frase de la escritora Caso sobre el silenciamiento de las mujeres  en la historia del arte, de una manera u otra, lo hemos ido borrando en Cuba”.

La conferencia de Pereira forma parte del IV Ciclo de Conferencias Mujer y sociedad, coordinado por la Alianza Francesa, el Museo Antropológico Montané y el Colegio Universitario San Jerónimo. En ediciones anteriores se abordaron tópicos como la obesidad femenina y las mujeres en las artes plásticas en el Caribe, entre otros.

2 de abril de 2012

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