Activistas subrayan aportes al feminismo desde lo racial

Por Helen Hernández Hormilla / hormilla@gmail.com

La inclusión de la perspectiva racial aporta mucho a las tradicionales demandas del feminismo, pues pone en evidencia la doble discriminación a la que tradicionalmente han estado expuestas las mujeres negras y mestizas.
Partiendo de esa premisa, se reunió un grupo de activistas y profesionales de la investigación en un taller sobre género y raza, el pasado miércoles 30 de enero, en el Centro Nacional de Prevención de las ITS/VIH/sida, convocado por el grupo feminista Afrocubanas y el capítulo cubano de la Articulación Regional Afrodescendiente de América Latina y el Caribe (ARA), una iniciativa que nuclea redes, organizaciones y activistas a favor de los derechos de las personas afrodescendientes en la región latinoamericana y caribeña. El encuentro formó parte de un nuevo espacio de capacitaciones emprendido por Afrocubanas, un grupo feminista integrado por escritoras, investigadoras, sicólogas, sociólogas, artistas de la plástica, activistas comunitarias y otras creadoras, fundado en 2011 con el objetivo de integrar las luchas por la equidad de género y el antirracismo.
Varias de sus integrantes pertenecen también a la Red de mujeres afrodescendientes «Aprendiendo a querernos», que fue lanzada a finales de 2012 como parte del ARA. El capítulo cubano, constituido en Cuba desde el pasado septiembre, contempla el género entre sus principales ejes de acción.
Convocados por Afrocubanas con apoyo de proyectos afines, todos los últimos miércoles del mes se realizarán talleres-tertulias sobre temas como el sexismo en el lenguaje, la mirada desde lo racial a los censos de población y vivienda, género y comunicación, feminismo negro, mujeres negras del siglo XIX en Cuba, entre otros.
«Entre las personas que luchan contra el racismo no siempre hay conocimiento de los temas de género y feminismo», apuntó a SEMlac Daisy Rubiera, integrante de ambas organizaciones. De ahí que se decidiera enfocar en la capacitación las primeras iniciativas.
A su juicio, aún no se logra una alianza entre las feministas negras cubanas y las blancas en cuanto al tema del racismo, pero tampoco los hombres que defienden la equidad racial participan de los debates feministas.
La socióloga Yulexis Almeida, quien condujo el aporte teórico del encuentro, destacó la necesidad de superar los prejuicios antifeministas arraigados en Cuba y comprender que este término refiere un movimiento diverso y de múltiples vertientes, cuyo objetivo común sigue siendo alcanzar la justicia social para mujeres y hombres.
Como parte de la evolución de esta corriente de acción y pensamiento, la aparición del feminismo negro desde la década del setenta del siglo pasado pretendió superar la mirada casi siempre etnocentrista, clasista y racista del feminismo, que invisibilizaba en su análisis las experiencias de las mujeres no blancas, apuntó la profesora de la Universidad de La Habana.
Al tener en cuenta la experiencia social, cultural e histórica que también significa pertenecer a una raza determinada, las feministas negras apostaron por señalar la diversidad entre las propias mujeres y, por tanto, las diferentes maneras en que estas experimentan la discriminación.
El origen de los actuales estudios de género se encuentra en el movimiento feminista, el cual implica una transformación en la sociedad, pero también individual, recalcó Almeida.
En su criterio, el feminismo negro ha roto con la visión monolítica de la mujer para mostrar otras opresiones de las que pueden ser objeto y cuestiona reivindicaciones y mitos como el de la fragilidad femenina o el derecho al trabajo asalariado, pues por lo general las mujeres afrodescendientes siempre trabajaron fuera del hogar.
En sentido general, el feminismo negro ha visibilizado la interrelación entre la raza, la clase y el sexo como opresiones diversas que se entrecruzan, concluyó la estudiosa.
«Todo lo que se salga del paradigma del ideal humano: hombre/blanco/heterosexual/clase media/urbano/ es sujeto de discriminación», añadió.
Abordar la equidad racial desde el género tiene también la intención de sacar a la luz temas habitualmente ocultados en la sociedad cubana y así transformarla en un espacio más equitativo y justo, apuntó la periodista Gisela Arandia.
La también coordinadora de la Red de Mujeres Afrodescendientes Afrolatinoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora en la isla consideró que estos talleres contribuyen a superar estereotipos de género y raza anclados en el imaginario social cubano, tanto en los niveles institucionales como en lo individual.
El taller inauguró las actividades cubanas a propósito del Decenio de los Afrodescendientes, declarado por la Organización de Naciones Unidas a partir de 2013.

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