Una mirada al caso de Guatemala*

De acuerdo con la agencia Cerigua, “las fotos con contenidos sangrientos y la redacción despectiva, caracterizaban las notas de portada y las primeras páginas, que aunado al contenido sexista de la mayoría de la publicidad, no promovía mas que la degradación humana de la mujer, aún después de muerta, así como la discriminación y exclusión”.

Las inequidades y las injusticias siguen siendo reproducidas en los medios de comunicación guatemalteca.  En el 2004, un total de 3.873 notas expusieron a las mujeres como víctimas de hechos violentos o accidentes.
“Aunque hay que reconocer que los medios se han interesado por comprender el problema, al entrevistar a lideresas, expertas y dirigentas  sociales, así como al publicar reportajes y notas especiales abordando el flagelo desde una perspectiva social y política, el objetivo del mensaje no ha cambiado; continúa la sangre, las imágenes que deshumanizan a la persona y la publicación del sensacionalismo como puntos esenciales para captar la atención de la población, misma que aún no ha entendido ni ha reaccionado ante la magnitud de las muertes, lo que no contribuye a revindicar el femicidio, sus razones y las consecuencias”, asegura el texto distribuido el pasado mes de abril.
Cerigua ve con preocupación la falta de interés por estos temas entre los directivos de las grandes empresas de información.  “La indiferencia nos está matando a todos”, aseguraba una campaña del 2005.
“No es común que los medios de comunicación, especialmente los diarios monitoreados, se preocupen por dar un seguimiento a las investigaciones sobre femicidio, excepto cuando el caso es acompañado por alguna entidad del estado u organismo internacional. Las y los reporteros se limitan a presentar el hecho, a describir la escena del crimen y relatar las declaraciones de los oficiales de la policía o los fiscales”, añade el texto.
Entre otros resultados aparece una tendencia a la disminución de las publicaciones sobre femenicidios, si se compara con 2002. El pasado año, la prensa sólo reportó 396 asesinatos de mujeres, de una cifra oficial de 572.
Los reportes de los medios de comunicación monitoreados en 2006  revela un aumento de mujeres que continúan siendo, en un alto porcentaje, atacadas con armas de fuego; los ataques en las masacres familiares en donde las mujeres han sido las más afectadas debido a su situación de vulnerabilidad. La prensa ha manejado la mayoría de estos hechos como “asaltos a las viviendas” o “venganzas personales”.

* Investigación en Prensa Escrita sobre Violencia contra las Mujeres 2006

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