Por Raquel Sierra
Con serias carencias de vivienda, el divorcio en Cuba no siempre termina con la separación definitiva y no pocas veces las personas deben convivir por tiempos prolongados bajo el mismo techo. Sufrir durante años tensiones, zancadillas a la cordura y ofensas, lacera, desestabiliza y deja huellas en las mujeres y su descendencia.
Caridad López, para todos Cary, tiene 47 años. Su cara muestra una sonrisa. Sin embargo, detrás, se esconde una historia que, aún pasados los años, la hace sentir incómoda.


