Por Dixie Edith
Considerada por expertos la forma de violencia intrafamiliar más extendida en Cuba, la agresión psicológica alcanza con frecuencia a adolescentes y jóvenes, aunque en muchas ocasiones no puedan identificarla.
Patricia Rodiles, una estudiante de noveno grado del municipio capitalino de 10 de Octubre, es uno de esos casos.
Con excelentes resultados docentes y una afición por la Informática, que muchas veces la mantiene en casa cuando su grupo de amigos va a fiestas o de paseo, Rodiles, no obstante, aseguró que siempre está esperando para ver “cuál es el regaño o el grito del día”.
“Es que soy muy torpe y siempre tumbo todas las cosas o rompo algo; o a veces me extiendo hablando por teléfono y mi mamá se desespera”, contó Rodiles a SEMlac. “Ella me lleva con mano dura, pero jamás me ha pegado y yo sé que lo hace por mi bien”, precisó.


