No hay lujos ni carteles especiales. Apenas unos 12 metros cuadrados, lo justo para colocar unos bancos rústicos de madera y una mesa, conforman el escenario donde, cada mes, se celebra lo que se ha dado en llamar la peña de Laura, aunque su nombre verdadero es Pandora, en busca de la esperanza. “Se me ocurrió por la leyenda de la caja de Pandora, de donde empiezan a salir todos los maleficios el día que ella, por curiosidad, la abre”, explica Laura Pérez Hernández, casada, madre y portadora desde 1999 del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), causante del sida.

Según la leyenda, Pandora se esconde en una esquina, arrepentida por todo el mal que ha desatado, pero siente que en la caja hay algo que se mueve. “Se asoma y es entonces que encuentra a la esperanza, esa misma que tenemos nosotros de que un día aparezca la cura para el sida”, agrega Laura, residente en San José de las Lajas, poblado a más de 30 kilómetros de la ciudad de La Habana.

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Viernes, 15 Mayo 2009 16:23

VIH en avance indetenible

La infección por VIH (virus causante del sida) en Cuba aumenta de manera sostenida, aunque la isla sigue registrando la tasa de prevalencia de la epidemia más baja del Caribe. 

En los últimos cuatro años esa tasa ha crecido de 0,05 por ciento a fines de 2004, al actual 0,1 por ciento, dato del cierre de 2008.

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Lunes, 15 Junio 2009 16:03

En busca de mensajes más efectivos

Capacitar en temas de género a las personas que trabajan en los medios de comunicación en Cuba es vital y urgente, por el papel que este tipo de profesionales desempeña en la socialización de lo masculino y lo femenino.Bajo esa urgencia, coincidieron especialistas del diseño y la publicidad, periodistas y comunicadores sociales, quienes compartieron reflexiones la pasada semana, en La Habana, respondiendo a una convocatoria del Centro Nacional de Prevención de ITS/VIH/sida (CNP), de la nación caribeña.

Con el criterio de que los mensajes de comunicación y prevención frente al VIH/sida serán más efectivos si incorporan las llamadas buenas prácticas de género, y con el acompañamiento del Programa Nacional de las Naciones Unidas para el desarrollo (PNUD), el CNP propició dos jornadas de trabajo en busca de una comunicación no sexista y más efectiva en la prevención del Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH).Para Isabel Moya Richard, especialista en temas de género y directora de la Editorial de la Mujer, quien tuvo a su cargo la conducción del taller, prepararse en estos temas resulta imprescindible por el papel creciente que desempeñan los medios de comunicación en la formación de juicios y opiniones.

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Domingo, 18 Octubre 2009 04:07

HSH y sida, reflexiones ante la pantalla

Es noche de jueves en La Habana y en la pantalla de un televisor, ubicado en el Centro Nacional de Prevención de las ITS/VIH/sida, la relación homosexual ocurrida en el siglo XVIII, entre un joven negro y un marinero holandés, acapara la atención de los asistentes.

Se desarrolla otra sesión de video debates para el proyecto de Hombres que tienen Sexo con otros Hombres (HSH), un colectivo de promotores que ha confirmado que disfrutar de una buena película resulta una vía efectiva de promover reflexiones acerca de la aceptación de la diversidad sexual y las conductas responsables frente al VIH/sida.

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Jueves, 03 Febrero 2011 04:03

Descubrir todos los riesgos

Las campañas de prevención frente al virus de inmunodeficiencia Humana (VIH), causante del sida, se centrarán en 2011, en Cuba, en promover un mayor conocimiento sobre la severidad de la enfermedad y sus consecuencias sociales, según Rosaida Ochoa, directora del Centro Nacional de Prevención de ITS/VIH/sida.

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Martes, 03 Mayo 2011 13:31

Mujeres bajo riesgo

Marta no es su nombre real, pero su historia es verdadera. Tenía 18 años cuando contrajo el VIH  (virus de inmunodeficiencia humana, causante del sida) “y una vida muy agitada”, como la de cualquier muchacha de su edad.

“Nunca sentí peligro alguno cerca de mí. Menos me podía imaginar que un día me darían una noticia así”, dijo a SEMlac, recordando su diagnóstico de seropositiva al VIH, casi 10 años después de aquel momento.

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Martes, 12 Junio 2012 15:49

Informar y saber no es suficiente

Activistas en acciones de promoción de salud y prevención de VIH/sida

Tener información sobre el VIH/sida, saber cómo se transmite y que se puede prevenir no ha bastado para reducir la infección en la isla, coinciden activistas, personal docente, médico, de enfermería y promoción de salud de diversas ciudades del país. 

"Somos una población sumamente informada, con numerosas campañas de prevención; sabemos sobre métodos de protección, peligros y grupos de riesgo, pero no logramos reducir la transmisión del virus todo lo que queremos", reflexionó la doctora Ángela Gala, especialista del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí.

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Lunes, 15 Junio 2009 16:37

Cantar y vivir después del sida

“O cantas o te mueres”. Esa idea le pasa muchas veces por la mente; otras, lo hizo callar, o lo llenó de nostalgias y dolor, después de saber el veredicto de una prueba que, para él, no pasaba de pura rutina, hasta saber el resultado: VIH positivo. Era el año 2001  y a Fernando Marcoleta se le unieron cielo y tierra. “Mi vida cambió, todo cambió”, confesó en entrevista a SEMlac siete años después de aquel diagnóstico. “Esa noticia te mueve el piso; es impresionante…”

 

El virus interrumpió de golpe su carrera de tenor. De momento se esfumaron una atractiva oferta de trabajo que recién había conquistado, un disco en ciernes que se grabaría en Estrasburgo, Francia; un largo viaje en proyecto, posiblemente nuevas presentaciones y premios.  “Me recogí.

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Jueves, 03 Febrero 2011 04:00

Hogar... ¿peligroso hogar?

Un cuchillo a punto de caer de una mesa en la cocina, el agua hirviendo en el fogón, el umbral de una escalera... El bebé, de apenas dos años va sorteando, uno a uno, los peligros que lo acechan en un paseo por casa. Al final, la voz en off reitera la advertencia: los accidentes ni son tan inevitables, ni son tan accidentales.

La alerta, contenida en un repetido anuncio de la televisión cubana, apunta a una realidad que, por cotidiana, muchas veces recibe poca atención por parte de la población y hasta del personal de salud.

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Jueves, 15 Diciembre 2011 13:33

Tras la brújula de la participación social

Los cuidados a la salud de la población necesitan de una mayor participación social e implicación de las personas en los procesos sociales que viven, señalan profesionales de diversas especialidades.

“Cuando se busca un modelo de participación en Cuba, se piensa casi siempre en los servicios de salud, pero no se suele analizar si la comunidad realmente participa junto al personal médico y de esos servicios”, consideró la doctora Silvia Martínez Calvo, profesora de la Escuela Nacional de Salud Pública, al intervenir en Letra con Vida, un encuentro mensual que sesiona en el Centro Cultural Dulce María Loynaz, en la capital cubana para reflexionar sobre la cultura de la salud.

La doctora en Medicina reconoció los aportes y resultados del modelo cubano de salud que, con el apoyo de la población, ha logrado y mantenido indicadores de países desarrollados sin una economía de este tipo y bajo los efectos de múltiples carencias y crisis económicas.

Con algo más de 11 millones 200.000 habitantes, la isla posee una esperanza de vida al nacer de 77,97 años y muy bajos niveles de reproducción, según datos del último Anuario Estadístico de Salud, de 2010.
La tasa cruda de mortalidad general de la isla es de 8,1 por mil habitantes, con 4,5 fallecidos menores de un año por cada mil nacidos vivos y una tasa de mortalidad materna de 43,1 por cada 100.000 nacidos vivos, indica esa fuente.

La nación caribeña ha logrado erradicar enfermedades como la poliomielitis, el paludismo, el tétanos neonatal, la difteria, el sarampión, la tosferina o la desnutrición infantil, entre otras, esfuerzo detrás del cual han funcionado sistemáticas campañas de vacunación realizadas conjuntamente con la población.

Pero, como soporte de esos resultados, la doctora Martínez Calvo no identificó la existencia de una participación activa de la población, sino de una acción colaboradora de la comunidad y sostenida por muchos años. “Estoy esperando que los servicios me digan cómo tengo que trabajar. Nos hemos conformado con que las personas utilicen los servicios, que es solo el primer grado de participación”, acotó.

Para la psicóloga Cecilia Linares Fleites, investigadora del Instituto de Investigación Cultural Juan Marinello, “una de las dimensiones más importantes de la participación social es, precisamente, la posibilidad de que la ciudadanía logre involucrarse en la toma de decisiones, en la gestión del espacio público”.

Ello supone una gestión local articulada, con suficiente descentralización y autonomía, disponibilidad y gestión de recursos, posibilidades de un ambiente flexible de asociación y expresión, canales visibles de participación y construcción de soluciones, entre otros factores para potenciarla.

“También la necesidad de lograr una cultura de participación, que conlleva derechos, pero también obligaciones y responsabilidades”, acotó.

Estudiosa de estos temas en el ámbito de la cultura, la también profesora universitaria consideró que, más allá de conceptos y denominaciones diversas, la participación social, como proceso activo, es un “elemento vital para la institucionalidad democrática” y “para que el desarrollo no sea impuesto, sino construido por los propios sujetos que operan los cambios”.

Sin embargo, tanto en el ámbito de la salud como en otros, la tendencia general en la sociedad cubana  ha sido la de colocar a ciudadanos y ciudadanas como beneficiarios de  programas que están elaborados hasta el mínimo detalle, describió.

“Se decide que las personas disfruten de ese programa, que ya es un nivel de participación importante y no desechable, que garantiza una serie de espacios de igualdad”, consideró la investigadora.

Según explicó, ese disfrute se acompaña de la petición a esa población beneficiaria para que colabore y apoye, “pero muy pocas veces se ha convocado a la ciudadanía a establecer en el espacio local otros niveles de participación que no sean el colaborativo y de beneficiario; y que sí tengan que ver, precisamente, con los procesos de gestión, planificación, desarrollo de políticas y estrategias de vida”, agregó Linares Fleites.

Inmersa en un proceso de actualización del modelo económico, que igualmente alcanza al sector de la  salud, la isla caribeña apuesta actualmente por el fortalecimiento de la gestión  local, que necesita de un cambio a ese nivel, mayor articulación, implicación y participación de las personas.

“Es un momento que no podemos dejar pasar, si no queremos estancarnos en la medicalización que nos ha consumido”, sostuvo la doctora Martínez Calvo.

Partidaria de que la cubana es, desde el punto de vista de la salud, “una sociedad muy medicalizada, donde la gente depende del doctor y lo ve como curador y recuperador absoluto de su salud”, la doctora sostiene que el ideal y los determinantes, en ese caso, no debiera tener que ver tanto con el número de médicos, sino con acciones como el autocuidado y la corresponsabilidad individual y social.

“Hemos multiplicado el escenario tecnológico y no hemos atendido el escenario ecológico, la autorresponsabilidad, la salud comunitaria y colectiva, los deberes en salud”, reflexionó.

En ese camino, abundan los ejemplos de pruebas médicas, controles de salud y acciones epidemiológicas que han quedado solo en manos de las autoridades estatales y de salud, prácticamente ajenas de la decisión e interés de la población, que debiera ser la mayor interesada.

“Es lo que sucede a veces con la prueba citológica: ves a la enfermera y al médico corriendo detrás de la paciente para que se haga el examen, casi la persigue como una meta que tiene que cumplir, y ella apenas se interesa por acudir al consultorio, ni se preocupa a veces por conocer el resultado”, comentó a SEMlac una enfermera de una policlínica de la capital.

Similares son algunas vivencias del pediatra Mario Jesús Casas López, quien se ha vinculado de algún modo a programas de intercambio con estudiantes de diferentes niveles de enseñanza a quienes les hicieron, entre otras, la siguiente pregunta: ¿quién es el responsable de cuidar por tu salud?

De un total de 28, solo dos respondieron que ellos mismos; ocho responsabilizaron a sus  padres y al médico de familia, y el resto identificó exclusivamente a este último. “Colocan su propio cuidado en manos de otras personas, en lugar de asumirlo ellos mismos”, comentó.

Esos casos, como otros que expuso al plenario, denotan que “en la formación de la juventud muchas veces falta su participación activa sobre lo que ellos quieren y su posible proyecto de vida”, señaló el especialista.

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