De matemática a productora de conservas, agroecóloga y permacultora. Así ha sido el trayecto de Nilda Iglesias Domecq, una profesora universitaria que no rehúye a humedecer diariamente sus manos en el surco, cuando se trata de alimentar a su familia.

En los momentos difíciles supo sacar la savia del emprendimiento. Cuando enviudó hace 12 años y quedó sola a cargo de su hija adolescente, echó mano a lo aprendido de la abuela gallega -quien conservaba todo tipo de alimentos- y lo convirtió en su medio de vida.

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