Estudio, trabajo y hormonas mejoran la vida de mujeres trans

[22-08-2018]
Foto SEMlac Cuba Foto SEMlac Cuba

Tener vínculo laboral o estudiantil, así como recibir terapia hormonal, pueden ser factores que favorecen una mejor calidad de vida para las mujeres trans, de acuerdo con un estudio realizado con un grupo de ellas en Cuba.

La salud física y la psicológica fueron identificadas como dimensiones favorables en estas personas, indica la investigación "Calidad de vida de mujeres trans cubanas atendidas por la Comisión Nacional de Atención a Personas Transexuales", de la socióloga Elvia de Dios Blanco, especialista del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex).
Las personas trans son aquellas cuya identidad o expresión de género no se corresponde con las normas y expectativas sociales tradicionalmente asociadas con su sexo asignado al nacer. Ese término incluye a personas transexuales, travestis, transgénero y otras.
El citado estudio abarcó un grupo de 40 mujeres trans que solicitaron atención por salud mental al grupo de la Comisión Nacional de Atención Integral a Personas Transexuales, entre septiembre de 2016 y mayo de 2017.
Las mujeres trans entrevistadas tenían más de 15 años de edad, ya habían iniciado el tratamiento hormonal de feminización y no habían sido sometidas a la cirugía de adecuación genital.
Al analizar la relación entre escolaridad y calidad de vida, se constató que las mujeres trans con nivel medio (55%) y superior (17,5%) tuvieron una evaluación de calidad de vida media.
Las tres mujeres trans (7,5%) sin vínculo laboral son las únicas del estudio que puntuaron una calidad de vida baja, contrario a lo ocurrido entre las vinculadas laboralmente.
La aceptación moderada de su apariencia física y una satisfacción normal de sí mismas fueron algunos de los rasgos distintivos de las mujeres trans estudiadas.
Ellas se perciben en una dimensión psicológica media, lo que pudiera no ser lo esperado para un grupo poblacional discriminado, de acuerdo con la autora de la investigación.
Incluso, la aceptación moderada de su apariencia física y su satisfacción normal consigo mismas serían explicables por los cambios en la imagen corporal producidos solo por el tratamiento hormonal, pues ninguna ha sido sometida a cirugía de adecuación genital ni otros procesos de feminización facial, agrega De Dios Blanco.
Otra posible explicación de esos resultados, según el estudio, es que 60 por ciento tiene un nivel de escolaridad media superior; 30 por ciento, superior; y 65 por ciento mantiene vínculo laboral o estudiantil.
"La instrucción mejora el mecanismo de enfrentamiento de los conflictos y el vínculo laboral o estudiantil, el respeto social", suscribe De Dios Blanco en su trabajo científico.
La autora tampoco desestima que 95 por ciento vive en La Habana, capital del país, y Artemisa, provincia vecina, lo que facilita la cercanía al Centro Nacional de Educación Sexual, cuyas campañas contra la homofobia y transfobia, y servicios de atención, incluido el jurídico, pudieran revertirse en mejoría de la calidad de vida relacionada con la salud mental de la población trans.
No obstante, considera que el estado regular de sus relaciones sociales ratifica el sustrato social de la discriminación, lo difícil de lidiar con ella y crear mecanismos de adaptación social.
"Las mujeres trans en estudio han logrado medianamente una adaptación psicológica individual; sin embargo, no obtienen una adaptación social armónica", sostiene la socióloga, quien presentó los resultados de su estudio durante el 8vo Congreso Cubano de Educación y Terapia Sexual, el pasado mes de junio.
En cuanto a las relaciones sociales, el estudio identificó que la dimensión más afectada es la ambiental, sobre todo la accesibilidad a los servicios de salud y el transporte, con los menores puntajes.
El acceso a los servicios de salud es calificado por la autora como un tema álgido, ya que 45 por ciento de la muestra se declara insatisfecha al respecto.
En su análisis, la autora valora el alcance universal y gratuito de los servicios de salud en el país, por lo que descarta la escasez de recursos económicos como limitante de acceso para este grupo.
Igualmente desestima como causa la discriminación, aunque no niega que existe percepción de rechazo en algunos casos.
En su opinión, la insatisfacción se refiere más a la falta de acceso a los servicios quirúrgicos de feminización, según lo plasmaron en el cuestionario.
Aunque el estudio no encontró relación entre calidad de vida media o alta y los grupos etarios, la baja sí estuvo circunscrita a las edades más tempranas, en los grupos de 16 a 19 y de 25 a 29 años.
Tampoco se encontró vínculo entre calidad de vida y estatus de pareja estable, entendido este como el de una relación erótico-afectiva de más de seis meses de duración.
En la muestra de estudio predomina la falta de pareja (60%), algo que la autora considera pudiera explicarse, en parte, por la existencia de diferentes formas de violencia en esta población.
Bofetadas, golpizas, empujones, amenazas de abandono y aislamiento de las actividades sociales y amistades son algunas de las violencias que el estudio menciona en estas relaciones de pareja.
"De ahí la posible razón de las mujeres trans que han logrado un ajuste social adecuado, de mantenerse sin parejas por largo tiempo, hasta obtener la que ellas consideran adecuada", subraya la autora.

Visto 250 veces
Valora este artículo
(0 votos)
Sara Más

Descripción de Sara

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.

Información adicional