La figura femenina ha ocupado un lugar de gran relevancia en el mundo de la pintura; esto ha generado una serie de significados sobre su esencia que dependen de la perspectiva de cada pintor; de esta forma, se obtienen imágenes donde son retratadas como mártires, pecadoras, seductoras, fuertes, idealizadas, compartidas, redimidas y hasta malvadas. Todas esas características en cuadros de diversa autoría, donde destacan: Jaume Cirera, Domenico Robusti, Johanna Vergouwen, Marie-Louise-Élisabeth Vigée-Lebrun, María Guadalupe de Moncada y Berrio, Joaquín Sorolla, entre muchas y muchos otros.

“Noté que la pantalla compartida desde mi computadora comenzaba a cambiar de color y el audio era distinto. En segundos, personas entraron al webinario con los micrófonos abiertos primero saludando. Intenté mutear los micrófonos, pero era demasiado tarde, estaban pidiendo que ‘enseñáramos las tetas’, nos dijeron que ‘estábamos buenas’. Lo que siguió fue la toma completa de control de la pantalla. Una palabra muy insultante, racista y agresiva comenzó a aparecer en la pantalla. Cortamos la sesión. (…) Rápidamente abrimos otra reunión segura y recuperamos a las personas que se habían conectado. (…)”. Esta pesadilla digital, y no por ello menos real, que narran las integrantes de la colectiva Vita-Activa.org, se repitió en múltiples ocasiones para muchas colectivas feministas durante los últimos meses.

Hoy, 30 de marzo, se celebra el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar y Cuidados. Desde distintos colectivos se ha promovido una campaña para recordar la larga trayectoria de lucha por la equiparación de derechos y denunciar una situación de vulnerabilidad que, en tiempos de coronavirus, se refleja aún más. Las trabajadoras reclaman mayor protección y medidas urgentes frente al impacto económico y social también en el sector.

Janire Orduna y Bea Aparicio son dos mujeres que recorren espacios feministas y los traducen en algo visual. Juntas, forman FemGarabat y convierten toda la información que aprenden en caricaturas y dibujos que enseñen. El consumo de la prensa en papel empieza a sonar nostálgico: cada vez cierran más quioscos (se habla del futuro incierto del negocio) y se gastan más datos móviles, más batería en el dispositivo. Ellas, cada una desde su rama, han encontrado una forma amena de transmitir los mensajes -a veces, complejos- de las diferentes teorías feministas. Su investigación sobre el Relato Gráfico Feminista es un soplo de aire fresco que mezcla las bases y los fundamentos del movimiento, su toque personal y la expresión artística.

Página 1 de 26

Información adicional