3, 2, 1… ¡acción! Mujeres de acción en el cine

Por María Castejón. Tomado de Píkara Magazine [09-05-2019]

La acción, el movimiento, los disparos, salvar al mundo de catástrofes naturales, terroristas o invasiones varias han sido generalmente cosas de hombres en la vida y en el cine. Ese héroe de armadura reluciente que impide la catástrofe y luego como premio se queda con la chica admite múltiples variables a lo largo de la historia. Tarzán, los espadachines y piratas interpretados por Errol Flynn, Ben Hur, Espartaco, Rambo, Rocky o los protagonistas de las primeras películas de La guerra de las galaxias han inundado las pantallas, reforzando un orden simbólico en el que los hombres actúan y las mujeres esperan y son menos importantes.

No obstante, a pesar de este dominio de la testosterona, a lo largo de la historia del cine tenemos personajes femeninos en roles de acción que rompen con los mandatos de género y nos posibilitan nuevas lecturas e interpretaciones. No están todas las que son, porque la lista es más larga e inabarcable en un artículo. Aquí os traemos una pequeña muestra con alguna dolorosa ausencia como las de la Teniente Ripley y Sarah Connor, de Alien, o la Mamba Negra de Kill Bill.

Vienna y Jessica Drummond: western power

El western es uno de los géneros cinematográficos más populares de la historia del cine y ha sido uno de los géneros masculinos por antonomasia. En un ambiente marcado por los áridos paisajes y parajes con polvo, mucho polvo, indios que luchan por sus territorios, sheriffs que intentan mantener el orden (o no), hombres que se baten a duelo, mujeres que cuidan y trabajan en sus granjas, destacan dos personajes como los de Vienna, interpretado por Joan Cradford, en Johnny Guitar (Nicholas Ray, 1954), y Jessica Drummond, interpretado por Barbara Stanwyck en 40 pistolas (Samuel Fuller, 1957).

Vienna es una mujer emprendedora. Cuando el hombre a quien amaba no quiso formar una familia con ella y la abandonó, decidió convertirse en una mujer de negocios ambiciosa y poderosa que no se avergüenza de los medios que ha usado para llegar hasta donde ha llegado, ser dueña de su vida. Su teatralidad, su excesividad y las míticas secuencias al desenfundar su pistola han convertido al personaje de Vienna en un personaje de acción de referencia.

Las representaciones masculinas pasan a un segundo plano en el que sus heroicidades y sus conflictos nos parecen ridículos y pueriles. No es casualidad que en diferentes proyecciones haya visto cómo las secuencias protagonizadas por hombres en las que hablan de cosas de hombres del Oeste causen estupor, ridículo y risa.

Mientras, los créditos iniciales de 40 pistolas son toda una declaración de intenciones. La película, que no se estrenó comercialmente en España hasta que fue distribuida en dvd por la desparecida Filmax, está considerada como uno de los westerns más emocionantes, rompedores e incluso experimentales del género. Rodada en blanco y negro, y con apenas 70 minutos de duración, apuesta por un personaje femenino protagonista.

Jessica Drummond es una mujer dura hecha a sí misma. Llena de fuerza que gobierna el condado de Cochise, en Arizona, e incluso tiene un grupo de hombres armados a sus órdenes. Su fama es tal que le han escrito una canción que habla de sus hazañas. Como Vienna, es una superviviente que destaca en un universo muy masculinizado. Su excepcionalidad merece su lugar propio en la historia del cine a pesar de sucumbir a los rigores del amor romántico…

Joan Wilder, la valiente escritora de Tras el corazón verde y La joya del Nilo

Joan Wilder (Katherine Turner) es una escritora de novelas sentimentales que busca el amor de forma desesperada. Un día por casualidad se ve envuelta en una trama que le hace abandonar su cómodo entorno neoyorquino para salvar a su hermana secuestrada en Colombia. Es una aventurera involuntaria que representa el estereotipo de damisela en apuros a la que necesariamente debe salvar un héroe que encima no la trata bien siempre. Como el personaje de Willieen Indiana Jones y el templo maldito (1984), Joan vaga por la selva en tacones y con una ropa muy poco adecuada para vivir aventuras.

A pesar de todos estos condicionantes, y de que las películas irradian ideología del amor romántico a raudales, Joan es un personaje que va evolucionando, que supera sus miedos, que cada vez es más intrépida. Además, sentimos verdadera adoración por la actriz Katterine Turner. Cómo no sentirla tras verla actuar como femme fatale en Fuego en el cuerpo (1981), como esposa vengativa en La guerra de los Rose (1989) o como madre asesina en Los asesinatos de mamá (1994).

Morgan Adams, la intrépida pirata en La isla de las cabezas cortadas

En los 90, la actriz Geena Davis dominaba la cartelera con películas tan potentes como Thelma y Louise (1991), Ellas dan el golpe (1992), La isla de las cabezas cortadas (1995) o Memoria letal (1996). Cuando rodó La isla de las cabezas cortadas ya era muy famosa.

Las películas de piratas tienen kilos y kilos de acción y de espíritu aventurero. Los piratas surcan los mares en busca de riqueza y tesoros, burlan la autoridad y son ácratas, apátridas y canallas. Así es Morgan, la hija de otro intrépido pirata, una mujer de acción, calculadora, estratega, una líder y una muy digna enemiga a batir que no duda en disfrazarse de mujer respetable o de prostituta, los modelos habituales de mujeres en el cine, que precisamente ella no representa para conseguir sus fines.

Cuando se estrenó la película fue un fracaso de público y de crítica. Fracaso que no se entiende muy bien porque la película es una muy digna representación del género de aventuras, con un ritmo muy ágil y muy divertido. Quizá el protagonismo femenino tuvo algo que ver con esta desmedida reacción.

Antes de Morgan, únicamente teníamos el personaje de Anne Bonny en La mujer pirata (1951). Después de Morgan, unas décadas más tarde, irrumpiría la franquicia de Piratas del Caribe con los potentes personajes de Elizabeth Swann o Carina Smyth. Gracias, Morgan, por tanto.

Bella y letal, la ama de casa asesina en Memoria letal o “malditos cabrones, acabaré con todos vosotros”

Memoria letal es una de mis películas preferidas de todos los tiempos. La historia de la asesina profesional reconvertida en una apacible ama de casa, madre y profesora que por un ataque de amnesia juega hasta el límite con la asignación de roles femeninos. La dócil maestra y la feliz madre y esposa tiene un lado muy oscuro como una de las más letales asesinas entrenadas por el gobierno.

No es sencillo combinar ser una asesina y una madre y Samantha Caine necesitará la ayuda del detective Mitch Henessey para descubrir sus orígenes. Las dos facetas -madre y asesina a sueldo- aparentemente irreconciliables confluyen porque la protagonista no renuncia a ninguna de ellas.

Además de por el genial juego de estereotipos de género, la película destaca por sus adrenalínicas secuencias de acción y por la espectacularidad física de la propia Geena Davis. Inspiración absoluta.

Thelma y Louise: el punto de inflexión

Una selección de heroínas de acción nunca podrá estar completa sin las protagonistas de Thelma y Louise. Hace más de 25 años, Geena Davis y Susan Sarandon nos regalaban una película mítica. Como ya escribí, esta roadmovie marcó un punto de inflexión en la representación de personajes femeninos en el cine de Hollywood. La mezcla de géneros cinematográficos, que van desde la película de carretera, las películas de acción, el western o incluso el cine de mujeres, hicieron que el gran público se identificara de inmediato con una historia diferente que se narraba desde unos códigos muy reconocibles. La diferencia: el protagonismo de dos heroínas involuntarias que se enfrentan a múltiples formas de violencia por el mero hecho de ser mujeres.

La amistad entre ellas, su proceso de transformación, las míticas secuencias, la venganza, la justicia de género nutren nuestro imaginario creando nuevos modelos de pulverizan la noción de víctima.

Miss agente especial: la paz mundial y las penas más duras para los violadores

Sandra Bullock es otra de las actrices que en la década de los 90 dinamitó las convenciones en varias películas de acción. En Speed (1994) conducía el autobús que un terrorista estadounidense quería saltar por los aires. En La red (1995), como Angela Bennet, se enfrentaba sola -como ya lo hiciera también Whoopy Golber en Jumpin Jack Flash (1986)- a los peligros de las nuevas tecnologías.

En Miss agente especial interpreta a la detective Gracie Hart. Vive sola, come comida congelada en grandes cantidades, tiene problemas para controlar su agresividad, no sigue las órdenes, es muy poco femenina…. Por eso, cuando tiene que infiltrase en el concurso de Miss América, el choque es evidente. A Gracie no le gustan nada este tipo de concursos y mucho menos todas las exigencias sobre la belleza femenina que conllevan. Al final verá que las aspirantes a Miss no son tan tontas como ella pensaba.

Miss Agente especial es una película muy divertida que debe ocupar su lugar destacado en nuestro Olimpo de heroínas de acción. Imposible olvidar la secuencia en la que Gracie pide penas más duras para los violadores en el concurso.

Furia furiosa y Katniss Everdenn llegaron para salvar el mundo

Las películas de la saga Los juegos del hambre y la cuarta entrega de Mad Max cambiaron las reglas del juego.

Estas dos heroínas ya no luchan por sobrevivir a los mandatos de género. Luchan en un universo apocalíptico por salvar al mundo. La furibunda reacción patriarcal que recoge el artículo ¿Eres machista? ¡Boicotea ‘Mad Max: Furia en la carretera! indica que Mad Max: Fury Road cambiaba las reglas del juego. Las razones eran diversas: el insultante protagonismo femenino de Imperator Furiosa que da órdenes y eclipsa totalmente a Max, el tratamiento de la esclavitud sexual desde un punto de vista crítico y reivindicativo, las abuelas rebeldes…

Ya no se trata de heroínas que sufren por ser mujeres, ya no se trata de películas para grupúsculos femeninos, hablamos de jugar en la misma liga, con los mismos códigos, y eso es peligroso para el orden simbólico que nos infra representa y nos condena eternamente al cuidado o a ser mujeres florero.

Tanto Katniss como Imperator Furiosa son heroínas complejas, con sus contradicciones y sus problemáticas que marcan un antes y un después en la representación de los roles de acción en películas dirigidas al gran público. Tampoco podemos olvidar la gran fuerza visual de estos dos personajes: el brazo biónico de Imperator, Katniss, su arco, su traje de Sinsajo imprimen épica, y la épica es algo indispensable para crear nuevas genealogías.

Cazafantasmas, las científicas al poder

Tampoco estuvo exento de polémica el remake del clásico de los 80 Cazafantasmas. Estrenada en el verano de 2016 y con clara vocación de taquillazo, parte del público se llevaba las manos a la cabeza porque las protagonistas eran mujeres, una de ellas negras y, encima, ¡no todas estaban buenas! Casi nada.

Cazafantasmas es una película muy divertida que, aunque como apunta Elisa MacCausland, puede considerarse como un “producto de consumo ligero, incluso sentimental”, sí que la podemos incluir en la nueva senda de heroínas de acción, y es que no es nada habitual ver a un grupo de científicas que tienen que salvarnos de hordas de fantasmas.

Brave, la princesa indómita y Elasticgirl, la superheroína que ya no se queda en casa

Desde el estreno de Brave en 2012, Disney tomó un nuevo rumbo que afortunadamente no se limitó a la película protagonizada por la princesa Mérida. Brave, Frozen, Maléfica y Vaiana transforman de forma radical los mismos condicionantes de género que creó la gran industria de entretenimiento que es la factoría Disney desde que estrenó Blancanieves allá por 1939.

A Mérida, la indómita pelirroja que viste de verde y que cabalga como una salvaje, le interesa más practicar con su arco que tener un marido. Es lista e inteligente, no se fía de la bruja y se enfrenta a su madre para mantener su libertad. Ilumina las infancias con nuevas y arriesgadas propuestas que nada tienen que ver con esperar desmayada o en una torre a que venga el príncipe azul a salvarle.

En Los Increíbles 2 una renovada ElasticGirl debe salvar al mundo del villano Raptapantallas mientras su marido, Mr Increíble, se queda en casa dedicado al cuidado de sus hijos y descubre que hacer las tareas de matemáticas, lidiar con una hija adolescente y un bebé con superpoderes no es nada sencillo. Incluir la problemática de la división sexual del trabajo en una película infantil no es nuevo -ya lo hizo ¡Canta! (20016) con el personaje de la inteligente Rosita la cerdita- pero sigue siendo revolucionario. Mientras Mr Increible se siente desbordado y sufre las pocas horas de sueño, Elastic Girl pasea sus habilidades en moto y disfruta como nunca. Empoderamiento puro y duro.

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