Debates

Intersexualidad: del desconocimiento al rechazo

¿Qué elementos no pueden faltar en un modelo o protocolo de atención basado en enfoques de género y derechos?

Adriana Agramonte Machado

La garantía de un sistema jurídico-legal en el cual ninguna criatura sea sometida a cirugía genital de no riesgo para la vida y contar con su consentimiento, de acuerdo a la edad. Que este sistema garantice, además, la no discriminación en función de la orientación sexual, de la corporalidad, de la identidad personal y/o social, o de la expresión de género. La lucha a favor de los derechos sexuales y reproductivos de las criaturas intersexuales engloba diversos actores y discursos en los que es preciso rescatar el pluralismo a favor de una concepción más amplia de los temas mencionados. Es imprescindible fomentar acciones jurídico-legales de las instituciones encargadas de implementar las políticas sobre el cuerpo y las sexualidades que deben ser guiadas a generar gratificaciones, goce, paz, armonía y valores humanos.
Es posible reducir la violencia del sistema binario de sexo, género y cuerpo creando y proporcionando entornos seguros de atención de salud, y apoyo para las personas intersexuales y sus familias, trabajando por el cambio de patrones culturales prejuiciosos que aún perviven en las instituciones de salud que atienden a esta población y sus familiares, y que marginan y estigmatizan. En este sentido, el trabajo de la comisión nacional que atiende a estas personas y sus familiares podría ser más notable y activo, integrando su labor a lo que se realiza en las provincias.
Al concluir nuestras investigaciones, como parte de las recomendaciones, hemos señalado, sistemáticamente, la necesidad de sustituir el paradigma tradicional por otro con una perspectiva más amplia, integradora, flexible y sensible a la diversidad de la experiencia humana, de comprensión y respuesta a la intersexualidad; además, hemos sugerido un conjunto de estrategias impostergables, dirigidas a potenciar el desarrollo humano, garantizar el empoderamiento, la visibilidad y autonomía de las personas intersexuales. El modelo de atención de salud debe garantizar la libertad individual y participación de las personas intersexuales para decidir, sobre todo, lo que les concierne, incluido el propio cuerpo. Es esencial para que logren ciudadanías más plenas.

Rita M. Pereira Ramírez

Los tratamientos no esenciales para la intersexualidad deben esperar hasta que la persona consienta recibirlos o no; toda vez que las cirugías genitales conllevan riesgos para la vida, fertilidad, continencia y sensibilidad y las personas intersexuales tienen el derecho de autodeterminación, de tomar las decisiones sobre su propio cuerpo. Las cirugías realizadas en etapas tempranas de la vida, sin el consentimiento del individuo, violan sus derechos. Dado que muchas cirugías y tratamientos hormonales son irreversibles, la información de riesgos y resultados probables es imprescindible y deben ser realizadas cuando el individuo ha consentido.
Esta óptica cobra resonancia y se materializa en la creación legal y administración de Justicia a escala universal, toda vez que está anclada en el derecho a la autonomía, al reconocimiento de la capacidad progresiva del menor de edad y a dar su consentimiento informado; elementos que se sustentan en el principio de obrar en el interés superior del niño y la niña, que transversaliza la Convención de Derechos del Niño y la Niña.
En tal sentido, el 1ro de Abril del 2019 entró en vigor, en Malta, la Ley de Identidad de Género, Expresión de Género y Características de la Sexualidad, todo un hito en materia de reforma de los derechos de las personas intersexuales en Europa. La norma se orienta como factor clave a la protección de la persona intersexual, proscribiendo las cirugías cosméticas de los genitales en las criaturas que nacen con genitales ambiguos, hasta contar con la aprobación informada de la persona. Consideramos importante y oportuno socializar tales reflexiones y hallazgos investigativos, por ser un tema novedoso, complejo y sensible, vital en la conformación o desintegración del proyecto de vida de las personas menores de edad.

Información adicional