Debates

Escuelas sin homofobia: vivencias y aprendizajes

¿Cuáles actores sociales crees deben tomar cartas en esta problemática?

Yuris Henriquez Delgado

Primeramente la familia, pues la educación comienza en la cuna y es posible que sea la familia la que se percate de que su hijo o hija tiene una orientación no heterosexual, y debe apoyarle y explicarle la diversidad de la sexualidad, que lo que siente no está mal.

Luego los profesores, quienes son la mayor autoridad en las aulas y debieran tener una capacitación o incluir en sus estudios alguna asignatura que les permita sensibilizarse con las diferentes orientaciones sexuales.

Finalmente, directivos del Ministerio de Educación y Educación Superior, proponiendo e implementando resoluciones que protejan a chicos con orientaciones sexuales no heterosexuales e identidades trans.

Elizabeth Tabío Hernández

Como decía: la familia, la escuela, las autoridades.

Rafael Alejandro Suri González

La escuela puede hacer lo suyo, pero también hay que hacerlo desde el punto de vista oficial, legal, mediante preparaciones metodológicas a los maestros y profesores, a los directivos de escuelas y demás centros escolares, incluyendo la educación de adultos.

Hay que eliminar el vació existente en los reglamentos escolares que dejan a las subjetividades su aplicación, así como trabajar en las orientaciones metodológicas, que provocan tener que estar consultando a instancias superiores debido a la falta de claridad en las indicaciones. La escuela, en la base, por sí sola, no podrá asumirlo todo porque dependerá una vez más de las sensibilidades de los educadores sobre el tema. Hay que educarlos a ellos para que, despojados de prejuicios, eduquen con un enfoque de inclusión y respeto a las diferencias, a los estudiantes.

Los libros de texto necesitan una actualización que permita abordar las sexualidades desde las diversidades, que muestren que estas son tan ricas y diversas como lo es la población cubana, esa que parafraseando a Fernando Ortiz, es un ajiaco de especies importadas.

Pero la familia, los centros laborales y los medios de difusión juegan roles importantes en la educación de la población cubana. Si seguimos produciendo, reproduciendo y retransmitiendo programas que, con un enfoque sexista, muestran “la realidad cubana” que en muchos casos suele ser solo “la realidad habanera”, algunos donde el machismo y la violencia están tan naturalizados como el calor o el sol de Cuba, no podremos avanzar mucho. Si en los centros laborales aún solicitan empleados con división de roles, tampoco avanzaremos mucho. ¿Por qué no puede un varón ser educador de círculos infantiles? Solo por mencionar un ejemplo…

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