Debates

Escuelas sin homofobia: vivencias y aprendizajes

¿Qué estrategias personales compartirías con adolescentes y jóvenes que sufren de acoso escolar homofóbico?

Yuris Henriquez Delgado

En la unión está la fuerza. Les recomendaría ser selectivos con sus amistades y tener apoyo de personas con intereses comunes, a quienes les interese más lo que eres en vez de cómo luces.

Elizabeth Tabío Hernández

Cuando se notifica un cambio, las cosas siempre suelen ser complicadas. Yo lo que recomiendo siempre es compartir ese tema con la familia. En algunos casos, se piensa que la familia no le apoyará, pero a veces pueden sorprenderte con una aceptación total. Yo recomiendo siempre hablar con la familia primero, que esté clara de lo que está pasando. Por otra parte, estas situaciones lamentablemente tienden a generar una respuesta violenta y la gente lo resuelve peleándose. Yo recomiendo buscar apoyo de los profesores y de la dirección de la escuela. También creo que debemos hacer ver otros valores y demostrar que la orientación sexual no es lo más importante. En ocasiones toca incluso sensibilizar a las personas, porque el acoso y el maltrato suele pasar por ignorancia, porque no entienden y están educados con una percepción de que lo normal es ser heterosexual y yo creo que hay que acercarse a las personas y explicarles, hacerles entender; no de manera violenta, porque así no se logra nada.

Rafael Alejandro Suri González

Mis estrategias no sé si serán las mejores, yo solo tengo pocas, pero sinceramente me funcionaron y formaron el orgulloso hombre gay que soy hoy. Mi tránsito por el IPVCE Ernesto “Che” Guevara, de Santa Clara, fue sin dudas la época más difícil de mi vida como adolescente. Sufrí acoso escolar homofóbico, en mi caso no por parecer, sino por ser homosexual. Gracias a dos amigos, aprendí que debía buscar la manera de revertir estas realidades. Decidí que debía buscar la manera de que el resto me viera como uno más y resaltar de mi personalidad y comportamiento otros aspectos que no fueran mis marcados manierismos. Me entregué al estudio y sobresalía en las notas y los resultados de cada tarea indicada. Era un chico inteligente y, siendo inteligente, me volví necesario. Siendo necesario, me volví popular y, aunque esto no puso fin a los malestares, sí los redujo notablemente.

Encontrar una pareja fue muy importante, ahora me doy cuenta de cuán importante resultó su apoyo. Mis lágrimas y mis genios, mi impotencia contenida, mis decepciones…eran cosas que compartía con él y me ayudó mucho enfrentar entre dos estas realidades.

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