Por Raquel Sierra
Unos se fueron buscando mejores condiciones de vida o desarrollo profesional. Algunos dicen que querían recuperar derechos perdidos o ayudar a su familia. Para otros, la causa fue el matrimonio. Desde la distancia, no pocos recuerdan con nostalgia lugares y amigos, sin arrepentirse de su decisión de emigrar.
En sus viajes, independientemente del país de destino, hay tantas historias como emigrantes. Cada persona tuvo sus motivaciones y expectativas personales. Unas veces se cumplen del todo; otras, sólo en parte, según reveló un sondeo realizado por SEMlac vía correo electrónico.
















