Por Dixie Edith
Vive en Pinar del Río, la más occidental de las provincias cubanas, y lleva el nombre de un boxeador ruso a quien su padre gustaba ver combatir; pero no le interesan los cuadriláteros. A Naudi Martínez González le gusta la noche: es travesti.
“Desde pequeña sentía una atracción muy grande hacia lo que tenía que ver con el sexo opuesto, sobre todo en relación a cómo vestirme: a los 15 años un amigo me invitó a una fiesta gay y por primera vez vi lo que era el travestismo, la transformación de hombre a mujer, y eso me fascinó”, relata Martínez a SEMlac. “La fiesta fue un sábado y el fin de semana siguiente ya estaba vestida de mujer. De eso hace 15 años”, precisa.















