Por Dixie Edith
Prefieren las noches para vivir y sueñan con poder mostrarse en público alguna vez, tal como son, sin sentirse personas extrañas o recibir la burla o el rechazo.
Esa característica, y ese anhelo, fueron los más coincidentes de las 24 entrevistas realizadas por SEMlac a travestis y transexuales de cinco provincias cubanas, entre 2008 y 2009.
Residentes en Sancti Spíritus y Ciego de Ávila, al centro del país; en Granma, a poco más de 700 kilómetros al Este de La Habana; en Pinar del Río, al extremo occidental, y la capital cubana; tres de las personas entrevistadas se identificaron como transexuales, y recibían atención por el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) en el momento de la conversación.













