Por Sara Más / Foto: Randy Rodríguez
Llegaron un día pidiendo ayuda porque sentían el desprecio de la sociedad, el maltrato de la policía, la burla de los vecinos, el rechazo de la familia y no encontraban quién les diera trabajo. En el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) hallaron no solo oídos receptivos, sino apoyo a sus intereses y, sobre todo, gente que confió en ellas y les cedió un espacio.
“Nos reunimos las trans que nos conocíamos de la calle en son de ver si nos podían ayudar. Allí nos tomaron en cuenta y surgió la idea, desde el colectivo y la dirección del centro, de formarnos como promotoras de salud, para insertarnos de otro modo en la vida y hacer un bien social”, relata a SEMlac Olivia Lam, peluquera y fundadora del grupo de travestis promotoras de salud.










